Brecha entre Pablo Iglesias y Podemos Asturies

El líder nacional de la formación morada responde a Ripa, que había asegurado que está «dolido» por la decisión de Iglesias y Montero de comprar un chalé de 600.000 euros

Pablo Iglesias, durante una de sus intervenciones durante la moción de censura
Pablo Iglesias, durante una de sus intervenciones durante la moción de censura
EFE
Redacción

La compra por parte de Pablo Iglesias e Irene Montero de un chalé de 600.000 euros en la sierra madrileña va camino de abrir un herida entre la formación a nivel nacional y la regional. Daniel Ripa, secretario general de Podemos Asturies, se ha alineado con la corriente crítica interna del partido, junto a otros líderes de la formación, como José María González «Kichi» o Teresa Rodríguez -secretaria general de Andalucía- y la respuesta de Iglesias no se ha hecho esperar. «Yo estoy convencido de que el señor Ripa y la señora Rodríguez si alguna vez se cuestiona su credibilidad no se aferrarán al escaño o al puesto y se someterán a las bases que les eligieron su responsabilidad», ha espetado para defender su postura.

Pablo Iglesias, ha vuelto a denunciar el acoso que está sufriendo por la compra de su casa y, ante las criticas internas por convocar una consulta a las bases sobre su dimisión, ha defendido que eso es lo que debe hacer «un dirigente político decente» cuando se cuestiona su credibilidad. 

Iglesias, en los pasillos del Congreso, ha dicho que no se arrepiente de haber asegurado hace unos años que los «escraches» eran el «jarabe democrático» de la sociedad, y ha afirmado que quien compara esas actuaciones, que él apoyaba, con las «amenazas fascistas» o «convocatorias de coordinadoras fascistas» que está sufriendo ahora es «un miserable.

El secretario general de Podemos ha considerado que un político puede dimitir porque ha cometido una ilegalidad o porque quienes le otorgaron una responsabilidad han perdido su confianza en él, y por eso cree que lo mejor al haber visto cuestionada su «credibilidad» es someterse al criterio de las bases, que a partir de mañana votarán si creen que Iglesias y Montero tienen que dimitir.

Iglesias no se arrepiente de su decisión: «Al contrario, hemos tomado una decisión personal legítima. He dicho muchas veces que yo estoy a asumir personalmente niveles de exposición nada agradables para un ser humano, pero una cosa es eso y otra bien distinta es obligar a mis hijos a que asuman esos niveles de exposición».

Si con ello hay alguien que cuestiona su credibilidad, Iglesias cree que es momento de «dar un paso al frente» y preguntar a las bases si quieren que les siga representando. Ha recalcado que incoherencia es decir que no vas a investir a Mariano Rajoy y después hacerlo, como Ciudadanos, o cobrar sueldos ilegales y robar «a manos llenas», como algunos dirigentes del PP.

«Nosotros somos diferentes también en esto, hay dudas sobre nuestra credibilidad, pues ahora los que nos eligieron tienen la posibilidad de sacarnos, de obligarnos a dimitir, y si yo sigo siendo secretario general de Podemos la próxima semana es porque los inscritos así lo desean», ha apostillado. Sobre la consulta que comienza mañana ha asegurado que contará con una auditoría independiente, como todos los procesos de Podemos.

«El mecanismo para esta consulta será idéntico al que ha permitido que Errejón sea candidato en Madrid», ha garantizado el líder de Podemos, quien no ha querido aventurar ninguna expectativa de participación. Tampoco se ha atrevido a vaticinar si le pasarán factura de cara a las elecciones, y se ha limitado a recordar que de nuevo serán los inscritos quienes tendrán que elegir un candidato para representar a Podemos.

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