Redacción

Los procesos de primarias en los partidos tienen la tendencia de dividir para luego unir. La cuestión es que no quede cicatriz. En el caso del PP, las espadas están por todo lo alto, y bien afiladas. Asturias une hoy (a 30 kilómetros de distancia, eso sí) a Soraya Sáenz de Santamaría y a Pablo Casado. Ambos se han contraprogramado en dos actos. La exvicepresidenta tiene un encuentro con los afiliados en Oviedo, en la sede de Manuel Pedregal a las 9.15 horas, mientras que Pablo Casado se reúne a las 9.30 horas en Gijón con los militantes gijoneses. Asturias es un feudo en el que el aparato popular ha apostado tácitamente por Dolores de Cospedal, aunque finalmente el voto de Mercedes Fernández, por poner un ejemplo, vale tanto como el de un militante de Villaviciosa.

Siguiendo con las primarias del PP, María Teresa Mallada, todavía presidenta de Hunosa y vocal del Comité Ejecutivo del PP de Asturias, ha rechazado que las candidaturas se cataloguen dentro del sector oficial o del sector crítico de la formación. Mallada cree que la dirección del PP de Asturias no se posiciona con ningún candidato. Entiende que el apoyo de la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, a María Dolores de Cospedal se circunscribe al ámbito «personal». Todo un ejemplo de diplomacia interna, como observarán. Habrá que seguir con atención la futura carrera política de Mallada, que está bien posicionada dentro del partido y es una figura ascendente en el PP asturiano, como bien demuestran sus palabras. Ya se sabe que en este país el que no se moja, prospera.

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El futuro ascendente de Mallada y la contraprogramación del PP