El protocolo de la droga desde el decomiso hasta su incineración

Pilar Campo REDACCIÓN

ASTURIAS

Quema de un alijo de droga
Quema de un alijo de droga Rodrigo Sura | EFE

Los agentes custodian los alijos hasta su traslado al juzgado y a los laboratorios para su análisis y su posterior quema, previa autorización judicial, en los hornos de Cogersa

27 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La droga intervenida por los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en Asturias pasa, desde su aprehensión hasta su completa destrucción, por un largo proceso donde es vital el control y mantenimiento de la cadena de custodia.

Las asociaciones profesionales de la Guardia Civil en el Principado de Asturias reconocen que en esta tarea se actúa con diligencia y todos los pasos se siguen escrupulosamente para que no haya problema alguno.

Una vez que la droga se ha intervenido, se somete a una prueba de campo con reactivos, drogatest, que orientan sobre el tipo de sustancia y su pureza. Además de las diligencias judiciales correspondientes, se inicia un protocolo establecido de cadena de custodia en el que queda registrado documentalmente cada movimiento de la droga, tanto fecha como hora, dónde está, quién la vigila o traslada, hasta su almacenamiento en dependencias policiales o el lugar donde establezca el Juzgado competente. Cualquier movimiento hasta que se destruya se debe recoger en el registro de la cadena de custodia.