«Las quemas son una tradición, una herencia que recibí»

e.g.b.

ASTURIAS

Quema controlada de rastrojos
Quema controlada de rastrojos Óscar Vázquez

Conversaciones sobre la cultura del fuego de Asturias: «Siempre existió y siempre fueron quemas controladas, el problema que hay ahora es que tienen un coste exagerado, desmedido y sin sentido», reconocen quienes participaron en la investigación

04 mar 2019 . Actualizado a las 12:33 h.

«Llevo haciendo uso del fuego durante 45 años, pudiendo o no pudiendo, porque tengo los animales y tienen que salir de la cuadra y, si no quemo, no pueden salir. Nosotros hacemos quemas controladas, o incontroladas porque depende de quién esté detrás, porque a lo mejor tienes que prender fuegu y marchar a carreras para que no te pille el guarda, pero tienes que limpiar para que los animales puedan pastar». Este es un extracto de uno de los testimonios de los debates que generaron la investigación con la que el centro de desarrollo rural de El Prial, en Infiesto, tenía como objetivo generar propuestas para la prevención de incendios forestales en el oriente de Asturias, en vista de su aumento en número y extensión en las últimas décadas.

Esa investigación, que se presentaba este año, consistió en abrir varios debates participativos en los que tenían voz los diferentes colectivos relacionados con el medio rural. Debates en los que se aborda la cultura del fuego, que sigue siendo una realidad en Asturias, a través de diferentes testimonios. 

«Es una tradición, una herencia que recibí»

Algunos de ellos, por ejemplo, relatan cómo heredaron de sus antepasados esos conocimientos asociados al manejo del fuego, que se basaban en quemas preventivas que, según cuentan, antaño no suponían grandes impactos y ayudaban a prevenir la matorralización. 

«Eso fue una tradición, una herencia que recibí, y sé hacer uso del fuego. Cuando quemas cinco metros cuadrados no hay impacto medioambiental, porque esto está haciendo de cortafuegos… No es como ahora, que quemas y baja la arena del picu abaju y acaba en el ríu». 

Para la investigación de El Prial, pese a la polémica que genera el debate sobre las quemas controladas y la forma de gestionarlas, es un asunto fundamental para poder avanzar en las propuestas para la prevención de incendios. Así, en los testimonios recogidos en los debates en torno a este asunto, aparecen claves importantes para entender cómo se gestiona en la actualidad esa cultura del fuego y qué opinan quienes la practican. 

«En Onís se quema una hectárea de quemas controladas por año y cuesta de 600 a 7.000 euros»

Por ejemplo, es una tradición que ahora requiere de permiso previo. «La cultura del fuego siempre existió y siempre fueron quemas controladas, el problema que hay ahora es que es imposible hacer quemas controladas por la administración y con un coste exagerado, desmedido y sin sentido». Otro testimonio ahonda en ese control: «En Onís se quema una hectárea de quemas controladas por año y esa hectárea cuesta de 600 a 7.000 euros, el chiringuito está montao y cuesta lo que cuesta. Es una parafernalia que tienen montada gente con nombres y apellidos en un sillón…» 

De ahí que, en los debates, hubiera voces que reivindicaran la necesidad de desburocratizar las quemas controladas y permitir la autonomía de las personas que viven en el medio rural a la hora de realizarlas. Eso sí, con una formación de por medio que, por un lado, rescatase los conocimientos presentes en la gente de los pueblos y, por otro, sensibilizase sobre cómo, cuándo y dónde se debe quemar.

«Me gusta quemar porque limpio el monte» 

El carácter preventivo es una de las argumentaciones de quienes defienden estas prácticas: «Si desde los años 90 que se viene prohibiendo el uso tradicional del fuego, si desde los 90 para acá no se hubiera quemado nada hubiera quemado hasta el ayuntamiento… Un día de sur prendes y va todo… Entonces, gracias a las pequeñas quemas controladas que hace el pastor, se van haciendo pequeñas quemas que hacen un pocu de margen del fuegu. Pero todo eso se está perdiendo y cada vez vamos a más»