Menos médicos de Familia pasan consulta ahora que antes de la crisis

S.D.M. REDACCIÓN

ASTURIAS

El centro de salud de La Ería, en Oviedo
El centro de salud de La Ería, en Oviedo

Asturias es una de las comunidades que ha perdido especialistas en los últimos años

03 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias tiene dificultades para encontrar relevo a los médicos de atención primaria, es decir a los especialistas en Medicina Familia y Comunitaria y eso se nota ya en las estadísticas. El Principado cuenta con, al menos, dos profesionales menos que la crisis. De hecho, es una de las seis comunidades que están por debajo de su máximo. Se encuentran en la misma situación Aragón, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia y La Rioja. Así se desprende de un informe de CCOO que apunta a alguno de los aspectos más conflictivos, como la falta de recursos humanos. En total, el año pasado había computados 28.713 médicos de Familia, lo que representa una tasa de 6,16 médicos por cada 10.000 habitantes.

El número máximo de médicos de familia en activo en el Servicio de Salud del Principado (Sespa) se registró en el año 2011. La cifra total ascendió a 671 profesionales. Con el ejercicio 2017 cerrado, la cifra fue de 669. Son solo dos menos pero los números están en rojo. En realidad, el Principado ha superado una situación mucho más crítica. En el 2015, apenas eran 655. 20 profesionales arriba o abajo generan graves trastornos en las consultas de los centros de salud. El Sindicato Médico (Simpa), por ejemplo, había alertado de que incluso las bolsas de sustitutos estaban agotadas.

Regiones que han pasado por la misma situación crítica que Asturias ya han remontado. Ese es el caso de Andalucía, Madrid o de la Comunidad Valenciana. Todos los Gobiernos autonómicos recortaron en recursos humanos durante la recesión económica. La tasa de reposición cero impuesto por el Estado en el año 2012 fue un obstáculo extra con el que lidiar. Sin embargo, no todos los territorios se han recuperado de la misma manera. El Sespa está inmerso en una ambiciosa oferta pública de empleo (OPE) para cubrir las necesidades de personal y para reducir al mínimo la tasa de interinidad. De hecho, las primeras 124 plazas salieron a concurso a finales de mayo, en una oposición que generó cierta polémica con los profesionales que integran el Servicio de Atención Continuada (Sac) por el perfil de las plazas.