Una testigo identifica al «cerebro» y al «matón» de los Sandulache

Una de las víctimas de la red de trata de seres humanos que está siendo juzgada en la Audiencia Provincial describe cómo era la estructura del clan

Los acusados del clan de los Sandulache
Los acusados del clan de los Sandulache

Redacción

Una de las víctimas de la red de trata de seres humanos que está siendo juzgada en la Audiencia Provincial describió ante la Policía rumana la estructura jerarquizada de la organización, en cuya cúspide sitúa como «cerebro» al acusado Cristian Sandulache, mientras a su hermano Sebastián le atribuye el rol de «matón», ya que inspiraba a las chicas «un clima de terror» de agresiones y amenazas. En su relato, del que se hace eco la agencia Efe, la testigo protegida ratificó que Cristian era el jefe de la organización, porque «todos ejecutaban sus órdenes» y que Sebastián era su mano derecha y responsable de atemorizar a las mujeres aplicando «correctivos» para evitar su fuga mientras los otros cuatro acusados se encargaban de vigilar, controlar y trasladarlas a los clubes y domicilios siempre bajo custodia.

Con la lectura de la declaración de esta testigo protegida, que se encuentra fuera de España, ha comenzado la tercera sesión del juicio que se sigue en la Audiencia Provincial contra seis presuntos integrantes del clan que afrontan delitos que conllevan peticiones de condena de hasta 128 años de cárcel. Las defensas han impugnado la lectura de su testimonio al no haber sido informados ni por la Fiscalía ni por el juzgado de la Comisión rogatoria y no haber podido comparecer a su declaración ante la Policía rumana, lo que, a su juicio, ha vulnerado el derecho de contradicción.

La testigo había aceptado el ofrecimiento de uno de los integrantes de la red para trabajar en clubes de alterne en Asturias, pero, ante la policía rumana, explicó que había sido bajo una serie de condiciones, entre otras, ejercer la prostitución sin dependencia de terceros y poder comunicarse con asiduidad con su familia, normas que se incumplieron a su llegada a Oviedo.

En la tercera sesión han declarado también los propietarios de dos de los locutorios ubicados en la capital asturiana desde donde se remitieron varios envíos a Rumanía, de los que eran beneficiarios principales familiares de los Sandulache y que figuraban a nombre de clientes a los que presuntamente se ha suplantado su identidad.

Los propietarios de uno de los locutorios, situado en la Avenida de Pumarín, han atribuido a un «pirata informático» estos envíos de los que figuraban remitentes algunos de los clientes que habían realizado transferencias de pequeñas cantidades económicas a familiares en otros países como Cuba, Uruguay, Venezuela o Paraguay. Esos clientes han negado conocer a los acusados y haber realizado envíos a Rumanía y han apuntado que el promedio de sus envíos era de 50 a 200 euros mientras los que se remitían con su nombre rozaban los 3.000 euros, límite fijado por Wester Unión y Titanes, las empresas a través de las cuales se hacían las transferencias.

Las defensas han subrayado las contradicciones que, en su opinión, existen en el procedimiento al figurar los envíos entre las 3:00 y las 7:00 horas de la madrugada, en un horario en que los locutorios están cerrados. El juicio se reanudará el próximo miércoles, día 17, a las 10: 30 horas, en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo. 

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