Estas son las propuestas de Vox para Asturias

El partido demanda primar a las empresas con rebajas fiscales junto a una recentralización de competencias para el Estado


La empresa como eje de cualquier reforma económica, una centralización del Estado en la que se recuperen para el Ejecutivo central competencias sobre materias transferidas a las comunidades autónomas, un rechazo tajante a las medidas de paridad entre hombres y mujeres y, en el caso concreto de Asturias, poco más que propuestas vagas sobre primar el papel de la industria y rebajas generales en la fiscalidad. A lo largo de la semana se irán desgranando los análisis sobre la espectacular entrada de Vox en el parlamento andaluz con una docena de escaños, con visiones que irán desde la influencia de fondo del proceso soberanista catalán al peso de una especie de internacional de la Alt Right en la que se encuentran desde Le Pen a Trump, pero ¿qué propone Vox para Asturias?

En su página web, la formación tiene un apartado singular para el Principado que arranca señalando que «hay que procurar hacer un llamamiento a la unidad empresarial» y también que «la empresa tiene que ser el motor de la transformación económica de Asturias», ¿con una rebaja en las cotizaciones, con medidas sobre salarios? No se explica, simplemente se señala que «existen sectores con gran potencial, como el industrial» y que se trata de «el sector tractor de la economía, sobre todo, apoyado en las exportaciones». En texto tiene referencias generales a buscar apoyos en la Universidad y una «política de fiscalidad acompasadas con las del resto de los territorios para que no perdamos competitividad». Al igual de PP o Ciudadanos, en el ámbito nacional, Vox ha hecho referencias a la supresión del impuesto de sucesiones, tributo del que los partidos conservadores han hecho bandera y que tiene distintos tramos en cada comunidad autónoma y para distintos tipos de herederos pero que, a parte de las bonificaciones que se establezcan en cada territorio, sigue siendo una tasa que compete al Estado.

Vox Asturias tiene un marcado rechazo a la paridad entre hombres y mujeres, medida que considera una imposición frente a la visión de formar «los mejores equipos formados por los mejores profesionales. Hay que defender la igualdad de condiciones y oportunidades». También rechaza la oficialidad de la lengua asturiana porque «no es una prioridad en estos momentos» y cuestiona el coste que tendría implementarla suponiendo además que detraería otros recursos; a la par y en otro apartado en el que reclama recuperar para el Estado las competencias en Educación señala que defiende «el respeto del derecho de los ciudadanos a elegir, entre las lenguas oficiales en el territorio, la lengua vehicular en que van a recibir la enseñanza sus hijos».

La formación afirma que no rechaza el salario social «pero entendido como una necesidad, no como un medio de vida». Esta prestación, una de las más amplias entre las comunidades del régimen general, da soporte a una 20.000 unidades familiares, y por extensión hacia 45.000 personas. A lo largo de los años ha crecido su peso en los presupuestos hasta superar los 100 millones de euros al año y pese a la idea persistente de presentar a sus beneficiarios como personas que evitan encontrar un empleo la realidad es que el perfil medio retrata a un grupo en el que el 60,8% de sus beneficiarios son mujeres con hijos a su cargo (10.070 menores viven en familias que tienen como único ingreso el salario social), el 89,5 por ciento son españoles y tienen una edad media de 45 años, en el caso de los hombres, y de 46 en las mujeres. Se trata del género y la edad, por un lado la frontera de los 40 años reduce drásticamente las oportunidades de encontrar trabajo en España en cualquier sector; por otro las mujeres con menores a su cargo no pueden aceptar cualquier horario y su disponibilidad reduce mucho sus expectativas. 

Vox define Asturias como «una región con un pasado y una tradición industrial, basada en la empresa pública y de sector primario, sin profundizar en la industria manufacturera, que es la que genera empleo y riqueza. Era una Asturias cómoda, poco competitiva, en la que hubo que abordar profundas reconversiones». En realidad, según los datos de 2007 del Informe del Mercado de Trabajo en Asturias, la gran mayoría (un 75,9%) de los trabajadores de Asturias se emplea en el sector servicios, un 13,8% en la industria, algo más del 6% en la construcción y un 3,38% en la agricultura. Respecto a la proporción entre el sector público y el privado, la EPA de julio de este año señalaba que la administración da empleo a 78.200 personas en Asturias, mientras que trabajan en la empresa privada 316.500; es decir el empleo público no llega al 20% del total. Para todo ello, el partido propone una planificación con un somero «tenemos que tener una relación estratégica a medio y largo plazo. Yo veo el horizonte de 2030».

La web también tiene referencias concretas a los enlaces aéreos ante todo porque «necesitamos conexiones que den servicio a la empresa asturiana exportadora» y también una mención a la fuga de talentos para la que se propone que «habría que tratar que los universitarios que tuvieron que salir de Asturias pudiesen regresar a desarrollar su carrera profesional en una región que progresa y que da cabida al talento que forma».

 Vox otorga mucha importancia a la recentralización de competencias, está entre sus postulados terminar con el estado de las autonomías, y aunque focaliza quitar a las comunidades la educación también hace extensible su demanda «a ámbitos como la sanidad, la seguridad interior y la justicia». A su juicio la asunción de competencias de educación por parte de las autonomías ha servido como «un mecanismo de adoctrinamiento» y «un medio para separar o enfrentar a los españoles»; además reclama «un diseño curricular común».

¿Quién teme al Vox feroz?

Luis Ordóñez
La dirección provincial de Vox de Asturias en el acto de Vista Alegre.
La dirección provincial de Vox de Asturias en el acto de Vista Alegre.

La formación de extrema derecha apenas cosechó un apoyo testimonial en pasados comicios en Asturias pero sus posibilidades en las Europeas aumentan

Después del acto celebrado el pasado fin de semana en Vista Alegre, la expectativa de que un partido de extrema derecha como Vox obtenga representación parlamentaria en los próximos comicios --primero las elecciones europeas y luego las autonómicas y locales--ha crecido en diversos ámbitos políticos. Pero, vistos los precedentes, sería necesario un movimiento de calado, todo un tsunami electoral, para que lo lograran en Asturias. En las distintos procesos electorales que se han celebrado de forma más reciente en el Principado (Vox se fundó en el año 2013) el apoyo a esta formación ha sido testimonial: más amplia en las elecciones autonómicas del año 2015, cuando cosechó 3.226 (muy lejos de los más de 40.000 necesarios para que el grupo más pequeño del parlamento asturiano, Ciudadanos, lograra tres escaños) y mucho menor en las dos elecciones generales celebradas en 2015 y 206. En las primeras obtuvo 1.684 votos en Asturias y en las segundas 1.428. Bajando al apoyo en los concejos, su respaldo se cimenta fundamentalmente en núcleos urbanos del área central, 441 votos en Gijón, 409 en Oviedo, 103 en Avilés, 60 en Siero, 41 en Mieres y 30 en Langreo, citando a los municipios más poblados.

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