¿Quién teme al Vox feroz?

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCION

ASTURIAS

La dirección provincial de Vox de Asturias en el acto de Vista Alegre.
La dirección provincial de Vox de Asturias en el acto de Vista Alegre.

La formación de extrema derecha apenas cosechó un apoyo testimonial en pasados comicios en Asturias pero sus posibilidades en las Europeas aumentan

10 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Después del acto celebrado el pasado fin de semana en Vista Alegre, la expectativa de que un partido de extrema derecha como Vox obtenga representación parlamentaria en los próximos comicios --primero las elecciones europeas y luego las autonómicas y locales--ha crecido en diversos ámbitos políticos. Pero, vistos los precedentes, sería necesario un movimiento de calado, todo un tsunami electoral, para que lo lograran en Asturias. En las distintos procesos electorales que se han celebrado de forma más reciente en el Principado (Vox se fundó en el año 2013) el apoyo a esta formación ha sido testimonial: más amplia en las elecciones autonómicas del año 2015, cuando cosechó 3.226 (muy lejos de los más de 40.000 necesarios para que el grupo más pequeño del parlamento asturiano, Ciudadanos, lograra tres escaños) y mucho menor en las dos elecciones generales celebradas en 2015 y 206. En las primeras obtuvo 1.684 votos en Asturias y en las segundas 1.428. Bajando al apoyo en los concejos, su respaldo se cimenta fundamentalmente en núcleos urbanos del área central, 441 votos en Gijón, 409 en Oviedo, 103 en Avilés, 60 en Siero, 41 en Mieres y 30 en Langreo, citando a los municipios más poblados.

En todo caso, para el politólogo asturiano Eduardo Bayón, «creo que a día de hoy están en condiciones de entrar tanto en el parlamento europeo como en el congreso de los diputados y quien diga lo contrario corre el riesgo de subestimarlo». En un caso, como el de las elecciones europeas, gracias a  las facilidades del sistema de una única circunscripción --fue así como Ruiz Mateos logró dos escaños en la eurocámra en 1989-- y en el caso del congreso nacional por el apoyo que pudiera obtener en comunidades como Madrid (en la capital recabó un 3,64% de apoyos en las últimas autonómicas) o Valencia. De la cita en Vista Alegre, Bayón apuntó que «me sorprendió, no la capacidad para meter 9.000 o 10.000 personas en un sitio, un partido por pequeño que sea puede hacerlo, sino la capacidad que supone organizar ese acto, tener la financiación para alquilar Vista Alegre que es un pastizal, o fletar autobuses de toda España».

A finales de julio de este año, la dirección provincial del partido en Asturias confirmó a sus dirigentes con el empresario Rodolfo Espina Gutiérrez a la cabeza. En elecciones anteriores, fue su candidato Ignacio Blanco, vinculado a plataformas muy activas del entorno ultra en las redes sociales, como El Club de los Viernes o la Plataforma contra la Cooficialidad de la lengua asturiana. En la nota de prensa remitida por Vox en Asturias en verano se conjuraban para entrar en ayuntamientos y la Junta General «para dar voz a los miles de familias asturianas que están siendo saqueadas fiscalmente por un estado obsesivamente recaudador y contribuir desde la política, a la mejora social de nuestra sociedad, conscientes de que el dinero quien mejor lo maneja son las familias y no un estado intervencionista que decida por los ciudadanos». También afirmaban que «la deriva socialdemócrata del Partido Popular, Ciudadanos y Foro, hace difícil distinguir las políticas económicas de estos partidos de las del Partido Socialista, y no digamos de las políticas comunistas de IU y Podemos».