Paraguas y chubasqueros: así será el invierno que llega a Asturias

El otoño en el Principado está siendo prototípico salvo por fenómenos meteorológicos puntuales como la «nevadona» de octubre

Un grupo de personas con paraguas en La Escandalera de Oviedo
Un grupo de personas con paraguas en La Escandalera de Oviedo

Redacción

El Principado de Asturias prevé vivir un invierno húmedo tras un otoño que ha sido cálido y muy soleado, y un mes de septiembre que se comportó como la prolongación del verano. El delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Asturias, Ángel Gómez, ha hecho un balance del otoño y previsión del invierno estacional, que arranca a las 23.23 horas del viernes, informa EFE.

El otoño ha sido cálido en la mayor parte del territorio asturiano salvo algunas zonas del suroccidente, donde ha sido muy cálido. El carácter pluviométrico ha sido normal, con un 6 por ciento menos de precipitación, aunque hay algunas zonas del suroccidente, occidente y oriente donde el otoño ha tenido un carácter seco y en áreas en torno a Oviedo, un carácter húmedo. Respecto a la insolación, el otoño ha sido muy soleado, sobre todo octubre, donde el aeropuerto de Asturias registró un 36 por ciento más de horas de sol de lo habitual, mientras que para el total del otoño hubo un 22 por ciento más de horas de sol de lo normal.

El mes de septiembre fue una prolongación del verano. El mes de octubre finalizó con una nevada atípica, al tratarse de un fenómeno meteorológico temprano y bastante copioso. Las temperaturas se normalizaron durante el mes de noviembre, marcado por la aparición de las borrascas Beatriz y Carlos. Las mínimas se registraron el 27 y 28 de octubre, por la llegada de una masa de aire ártico, con -3,5 grados en Pajares, y las máximas se registraron el 13 de octubre por una masa de aire caliente previa a la llegada del huracán Leslie un día después.  

Balance anual

El año hidrológico, que empezó el 1 de octubre de 2017 y terminó 30 de septiembre de 2018, comenzó con un octubre muy seco, alcanzó la normalidad en enero y febrero y a partir de entonces superó con creces la normalidad. En septiembre hubo 3.942 descargas eléctricas, en octubre 386 y en noviembre 7, con lo que en total se registraron 4.335 descargas eléctricas.

Las mayores precipitaciones cayeron el 27 y 28 de octubre y el viento tuvo un recorrido normal un poco superior de lo normal en octubre, con una racha máxima de 135 kilómetros hora en Carreña de Cabrales, el 6 de noviembre, por la borrasca Beatriz. El balance anual indica que Asturias vivió un invierno de 2017 extremadamente húmedo, una primavera y un verano de 2018 muy húmedos y un otoño normal.

Para la región central del Principado, estos doce meses han sido más húmedos que cualquier año entre 1981 y 2010 y para el resto de la región, estos meses han estado entre los cinco años más húmedos en este periodo de referencia. Durante este periodo, el invierno y verano fueron fríos y el verano y el otoño han sido cálidos, por lo que este periodo ha sido normal en la mayor parte de Asturias, cálido en la zona suroccidental y frío en el oriente. 

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