«Fueron 24 horas de gran tensión porque estábamos negociando el futuro de muchos trabajadores»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Los secretarios generales del SOMA-FITAG-UGT y CCOO en Hunosa, José Luis Alperi y Rubén García, se dirigen a los mineros concentrados en las oficinas centrales de Hunosa en Oviedo
Los secretarios generales del SOMA-FITAG-UGT y CCOO en Hunosa, José Luis Alperi y Rubén García, se dirigen a los mineros concentrados en las oficinas centrales de Hunosa en Oviedo J.L.Cereijido

Los sindicatos dicen estar «satisfechos» con el preacuerdo alcanzado con Hunosa tras una «intensa» negociación que ha logrado el indulto para la minería asturiana

21 dic 2018 . Actualizado a las 12:02 h.

Tras una tensa semana de incertidumbre, preocupación, encierro indefinido, presión, paros en los centros de trabajo, concentraciones, reuniones maratonianas y mucha negociación, en la tarde de este jueves 20 de diciembre, a tan sólo once días de que la Decisión 787 diese la puntilla a la minería asturiana, los sindicatos CCOO de HUNOSA y SOMA-FITAG- UGT han logrado arrancar a Hunosa un principio de acuerdo sobre su plan industrial que deja en mínimos, pero vivo, al sector. El acuerdo, como perseguían los representantes sindicales, contempla la continuidad de la extracción de carbón, aunque sólo sea en el pozo Nicolasa, la salida por la vía «no traumática» de los excedentes y el compromiso de seguir contando con el apoyo de las subcontratas.

Pero para llegar aquí, a un preacuerdo con el que los sindicatos se declaran «satisfechos», éstos tuvieron que echar mano de medidas de presión y encerrarse en «asamblea permanente» el pasado lunes en la propia sede de Hunosa de Oviedo después de que la dirección de la hullera acudiera a la reunión convocada sin propuesta alguna. Allí permanecieron mientras el presidente de la empresa estatal minera, Gregorio Rabanal, se reunía en Madrid con el presidente de SEPI; a las puertas de la misma realizaron una asamblea para informar a los trabajadores que acudieron a apoyar a sus representantes sindicales; y en ella estaban dispuestos a mantenerse, incluso, durante las Navidades de no llegar al principio de acuerdo. El comienzo del fin se dio el miércoles a las seis de la tarde. Comenzaba una reunión, que después se sabría maratoniana, en la que la hullera ya puso sobre la mesa cuestiones negociables. Una reunión de casi diez horas con un breve receso a mitad de la misma que no se pospuso hasta que los sindicatos tuvieron la convicción de que «se había avanzado bastante» y el cansancio y la fatiga se empezó a acusar.

Aún así, los integrantes de la comisión negociadora permanecieron en su encierro con el objetivo de seguir fijando posiciones y avanzando cuanto antes mejor. De este modo, la reunión iniciada en la tarde del miércoles se retomaba en la mañana del jueves en forma de subcomisiones y reuniones bilaterales con el objetivo de «agilizar» y generar cuanto antes una «necesaria tranquilidad» entre los trabajadores de cara al ya cercano 1 de enero. A eso de las siete de la tarde concluía la reunión tras alcanzar Hunosa y los sindicatos un principio de acuerdo que, aunque es «satisfactorio», el secretario de CC OO de Hunosa, Rubén García, no oculta que es «dentro de la situación que hay, el mejor acuerdo al que podíamos llegar». Sus aspiraciones aún estaban por encima, por ejemplo, lograr que Hunosa asumiese a los trabajadores de las contratas, lo cual no pudo lograr. No obstante, considera que con el preacuerdo, que asegura se forzó «todo lo que pudimos», se genera «una tranquilidad al personal» que era necesaria para afrontar la recta final del año después de mucha incertidumbre.

García comenta ya fuera de su voluntario encierro en la sede de Hunosa que las últimas 24 horas fueron «horas muy intensas, de mucha tensión» por lo que suponía estar negociando y trabajando «para garantizar el futuro a muchos trabajadores». «Buscábamos dar un margen de estabilidad a los compañeros y despejar la incertidumbre», explica el secretario de CC OO de Hunosa que apunta que habrá trabajo durante los próximo dos años para el personal vinculado a Hunosa, bien sea en el pozo en el que continuará la extracción de carbón, en los de Carrio y Aller haciendo labores de mantenimiento y recuperación de material o en los servicios de diversificación que vaya creando Hunosa.

El secretario general del SOMA-FITAG-UGT, José Luis Alperi, matiza que quedará para principios de enero definir la reorganización de la actividad de la empresa, pero destaca que «lo importante era esto, cómo conformar esa Hunosa de 2019», de forma que «nos permite dar un poco de tranquilidad para los próximos días», comenta con la satisfacción de que las contratas estén «amparadas» en este principio de acuerdo.

Será ya a principios de 2019 cuando sindicatos y Hunosa retomen la negociación para seguir dando forma a ese plan de empresa al que todavía le falta un plan de diversificación, un plan de reactivación y un plan social.