El área central se desinfla

El último padrón refleja la caída de población de los principales concejos de Asturias. Mieres y Langreo pierden más de 6.000 habitantes en una década. Solo cinco pequeños municipios ganan censo en el último año

Turistas disfrutando del buen tiempo en Gijón
Turistas disfrutando del buen tiempo en Gijón

El área central se desinfla. Los principales concejos de Asturias son ahora un poco más pequeños. El éxodo juvenil, la crisis demográfica y las malas proyecciones que hay para los próximos años, han hecho mella en gran parte de los municipios asturianos. Oviedo, Gijón y Avilés no levantan cabeza y siguen a la baja. Reflejan la crisis de Asturias, cada vez más cerca de bajar del millón de habitantes. A la recesión generalizada no se escapan ni las cabeceras comarcales de las alas de la región. Esas villas que en las últimas décadas habían conseguido atraer vecinos de alrededores con un crecimiento modesto. El último año la pérdida de población ha sido la tónica constante en prácticamente toda la región. Una caída de la que solo se salvan Sariego, Ribadedeva, Nava, Illas y Caravia. Concejos pequeños con poca población total y con poco impacto sobre el conjunto de los residentes en Asturias. Son los últimos datos de población publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadísticia (INE).

Hace una década en la capital asturiana residían 220.644 personas tras recibir solo en un año una inyección de 4.000 nuevos moradores. Son casi los mismos que hoy en día. Según las cifras oficiales en Oviedo hay 220.020 ciudadanos. En Gijón, la caída de población comenzó en 2011. Y no ha parado. Tras un repunte en los años 2009 y 2010, desde entonces no ha dejado de perder habitantes. Hay que echar la vista muy atrás para encontrar una población similar a la que tiene ahora. Según los últimos datos del INE publicados ayer que corresponden al 1 de enero de 2018, viven 271.843 personas. Una cifra muy similar a la de 2005. De hecho, en los últimos seis años, tanto Oviedo como Gijón han perdido 6.000 habitantes. En Avilés, la población de 2018 es la más baja que recoge el INE en los más de 20 años de resumen. Ahora son 78.715 moradores, 6.120 menos que cuando tocó techo. Fue en 1998 y entonces vivían en la ciudad 84.835 personas.

Las Cuencas Mineras no se salvan de esta recesión. Y el futuro para la zona no es nada halagüeño. Junto a la crisis demográfica que ya sufre desde hace años, se suma ahora el cierre carbón. Hoy en día Mieres, Langreo y San Martín del Rey Aurelio están muy lejos de alcanzar los datos de sus años de bonanza. De hecho, en este último año Mieres y Langreo han perdido incluso más población que el área de Gijón. Hace 20 años cada concejo superaba los 50.000 pobladores. En San Martín del Rey Aurelio se alejan mucho de los casi 22.000 vecinos que residían en 1996. En los últimos cuatro años han perdido más de 2.000 habitantes y hoy suman poco más de 16.000. Actualmente en Mieres viven 38.000 vecinos, y Langreo roza los 40.000. En apenas una década cada concejo ha perdido 6.000 habitantes.

Siero es otros de los municipios que reflejan la caída del área central. Ha sido un goteo constante que deja a esta área muy alejada de sus mejores años cuando estaba considerada como uno de los motores de la zona. Encadenó décadas  de crecimiento demográfico, incluso tuvo años de sumar un millar de habitantes. Esa tendencia cambió hace cuatro años. Desde 2014 ha entrado en caída libre y no ha dejado de perder población. En Cangas del Narcea llevan años en la esa misma tesitura. En 1996 superaban los 18.000 vecinos. Hoy son poco más de 12.500. Aunque a un ritmo menor, concejos representativos en sus áreas como son Llanes, Castrillón o Corvera demuestran una vez más que el problema demográfico golpea a todas las áreas de Asturias. En Llanes llegaron a residir 14.200 personas, 1.600 más que hoy en día. El impacto ha sido menor en Castrillón que ha perdido 30 habitantes en el último año, cinco veces menos que en Corvera. El municipio lleva cuatro años perdiendo habitantes. Ahora son 15.721. Llegaron a convivir cerca de 16.400.

De la sangría de este último año se han salvado cinco concejos: Sariego, Ribadedeva, Nava, Illas y Caravia. Las zonas costeras han atraído más vecinos. Rivadedeva y Caravia cuentan con cinco moradores más que en 2017; le sigue Illas con tres y Sariego y Nava que han ganado un poblador. Siempre hay una excepción. Hay un municipio que ni pierde ni gana población. Yermes y Tameza mantiene los 140 habitantes de 2017. Eso sí, es el concejo con menos vecinos de toda Asturias. Aun así, la crisis demográfica también le ha pasado factura. Han llegado a vivir 229 personas y desde 2007, salvo este último año, ha perdido moradores.

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