Juan Vázquez aterriza en la política con el objetivo de «despertar ilusión»

Susana Machargo
Susana D. Machargo REDACCIÓN

ASTURIAS

Juan Vázquez
Tomas Mugueta

El candidato de Ciudadanos al Principado aplaude el perfil de otros cabezas de cartel como Ignacio Cuesta para Oviedo

10 ene 2019 . Actualizado a las 17:30 h.

Deshojó la margarita durante varias semanas. El reto era ilusionante pero había que madurarlo, consultar con personas de su máxima confianza, analizar la situación de Asturias y hasta hablar de manera sosegada con el máximo responsable, el propio Albert Rivera. Finalmente, Juan Vázquez ha dicho sí a Ciudadanos y será su candidato a las elecciones autonómicas del mes de mayo. Cuentan con un puñado de razones de peso para explicar su aterrizaje en la política justo en este momento, después de que ya hubiera sonado en los mentideros en otras épocas y para otras siglas. Las tres ideas fundamentales que le ha animado un nutrido grupo de personas, que el Principado vive una situación de desánimo que cree que hay que corregir y que su perfil responde a la renovación que socialmente se está reclamando. Los elogios de Rivera solo sirvieron para apuntalar una decisión ya casi tomada.

Juan Vázquez no quiere ni hablar de equipo ni tampoco de expectativas electorales. Dice que es demasiado pronto. De hecho, ni siquiera es que candidato de manera oficial. Ciudadanos organizará unas primarias en torno al 20 de enero en el que tendrá que ser ratificado por la militancia. Vázquez medirá los tiempos para seguir avanzando. Su larga experiencia en la gestión, fundamentalmente en materia universitaria, le han enseñado a ser cauto y a dosificar la información. Llega a la política con seguridad pero también con esa sensación de vértigo que produce adentrarse en un terreno inexplorado aún.

Primeras sensaciones

Catedrático de la Universidad de Oviedo, Juan Vázquez ha desarrollado multitud de cargos dentro de la institución. Ha sido desde decano de la Facultad de Económicas hasta rector durante dos mandatos y también presidente de la Conferencia de Rectores (Crue), en una época crucial para el futuro de la educación superior, ya que se gestó la entrada en vigor del espacio europeo, a través del Plan Bolonia. Estos son solo algunos apuntes de la trayectoria que exhibe en el año cero de su entrada en política. «Hay razones suficientes de índole política para dar el paso», reconoce.