Desarticulada la banda de los destrozacoches que ha sembrado el caos en Asturias

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

La Guardia Civiles le atribuye 200 actos delictivos en tres comunidades autónomas, 60 de ellos en el Principado. La organización estaba compuesta por cuatro miembros

22 ene 2019 . Actualizado a las 14:21 h.

La Guardia Civil de la Comandancia de Oviedo ha desmantelado la banda de los destrozacoches que ha arrasado con cerca de 200 vehículos en los últimos meses en tres provincias: Asturias, León y Cantabria. Solo en el Principado habrían reventado alrededor de 60 vehículos en solo diez días, en los concejos de de Grado, Siero, Salas, Carreño, Avilés y Langreo. Esta organización criminal estaba compuesta por cuatro varones con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años de edad. Han empleado vehículos previamente robados y han llegado a especializarse en el método del alunizaje para robar en bares y cafeterías.

Las investigaciones comenzaron tras una denuncia el pasado mes de noviembre por la sustracción de un vehículo en Tapia de Casariego, que fue empleado en robos con fuerza en viviendas y en establecimientos comerciales, según constató la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Oviedo. El primer robo se produjo el pasado 3 de enero en Grado, cuando quince coches amanecieron con las lunas rotas. Desde entonces, la banda sembró el miedo en el centro de Asturias, donde los vecinos sufrieron una oleada de robos y asaltos a sus vehículos. La detención de los destrozacoches pone fin a esta escalada de actos vandálicos.

Modus operandi 

La banda criminal se había especializado en la sustracción de vehículos en el interior de garajes, que posteriormente emplearían en alunizajes en establecimientos comerciales, sobre todo hosteleros, donde robaban las máquinas de juego o las cajas registradoras, causando cuantiosos daños. Además, la investigación pudo constatar que los integrantes de la banda aprovechaban el acceso a los garajes para forzar la cerradura de los coches estacionados en los mismos, con el fin de apropiarse de los objetos del interior de los vehículos. En caso de no poder apropiarse de estos efectos personales, causaban grandes daños materiales. Por otra parte, también accedían al interior de los trasteros, donde se hacían con todos los objetos de valor.

Gracias a la detención de los destrozacoches, se pudieron recuperar algunos de los productos robados por la banda. Se calcula que el valor total de los efectos sustraídos, así como los daños materiales causados, ascienden a 160.000 euros. Esta organización criminal había actuado en Soto de la Barca, Soto de los Infantes, Oviedo, Siero, Langreo, Avilés, Gijón, Tapia de Casariego, Llanes, Viella, Cornellana, Noreña, Colunga, Llanera, Trubia, Grado, Mieres, Bustio-Rivadedeva, así como en localidades de las provincias de Cantabria y León.