Redacción

Red Eléctrica de España invertirá más de 9 millones de euros en el entorno de la subestación de Soto de Ribera para mejorar el mallado de la red de transporte y facilitar la evacuación de la generación de la zona, informa EFE. Se trata de un conjunto de actuaciones que forman parte del proyecto ASGA (eje Asturias-Galicia) y que están contempladas en la planificación de infraestructuras eléctricas 2015-2020 aprobada por el Gobierno central. Ese programa consta de tres parte, de las que dos ya han sido ejecutadas y acaban de inaugurarse.

La directora general de Transporte de Red Eléctrica, Eva Pagán, y el delegado de Red Eléctrica en la comunidad, Carlos González Patiño, han presentado estas actuaciones junto al consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola; la delegada del Gobierno, Delia Losa, y el alcalde de Ribera de Arriba, José Ramón García Saiz.

Lo que ya se ha hecho

En la subestación de Soto de Ribera, se ha instalado una nueva reactancia con un apantallamiento acústico para mantener dentro de los parámetros adecuados la tensión de la red de transporte de energía eléctrica, evitar sobretensiones y mejorar la calidad del sistema.

La nueva reactancia, en la que la compañía ha invertido 3,7 millones de euros y que entró en funcionamiento el pasado julio, tiene una potencia nominal de 150 megavoltamperios reactivos, unas dimensiones de 7,6 metros de largo por 3,4 de ancho y 4,1 de alto y un peso de 103 toneladas. Para absorber el ruido de la reactancia se ha instalado una pantalla de más de 120 metros de largo y 4 de alto, cuyos paneles acústicos se han diseñado especialmente dentro de un proyecto de I+D+i de Red Eléctrica. En el entorno de la subestación se compactarán las líneas de entrada de 220 kilovoltios (kV) procedentes de las subestaciones de Tabiella y Carrió y las de 400 kV provenientes de Salas y La Robla al tiempo que la línea de Tabiella cambiará de tensión de 220 a 400 kV, con lo que aumentará su capacidad de transporte y se conectará a la subestación de Grado.

La fase pendiente

La compactación, cuya conclusión está prevista para finales de este año y tiene una inversión de 6 millones de euros, permitirá el desmantelamiento de varios tramos actuales de estas líneas con lo que se disminuirá la afección al entorno de la subestación y se liberarán alrededor de 370 hectáreas en la zona. Durante la presentación, Pagán ha destacado el «compromiso de la compañía con el territorio, el medioambiente y la sostenibilidad» y ha agradecido la colaboración de todas las administraciones implicadas.

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Red Eléctrica moderniza Soto de Ribera