El presidente Javier Fernández apuesta por un gobierno «constitucionalista» después de las elecciones en la línea de Cristina Narbona y su carta a Ciudadanos
26 feb 2019 . Actualizado a las 13:37 h.En Madrid, en el foro en el que los presidentes del Principado, Galicia y Castilla y León reivindicaron el Corredor Atlántico, el mandatario asturiano Javier Fernández apostó por un gobierno constitucionalista en España después de las elecciones y advirtió de que alegarán el plan de Transición Energética del Ejecutivo central por su impacto en el empleo en la comunidad. Javier Fernández, afirmó estar en línea con la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, que cree que lo mejor es pactar con los partidos constitucionalistas: «No sólo lo creo, estoy acreditado para decirlo».
En un desayuno informativo organizado por Foro Nueva Economía para la defensa del Corredor Atlántico, el presidente asturiano se ha referido así a la carta que la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha enviado al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en la que le insta a reconsiderar su veto para no pactar con los socialistas bajo ninguna circunstancia. Fernández ha reivindicado el acuerdo entre partidos constitucionalistas y ha dicho que se siente «acreditado» para defender esta posición: él presidía la gestora del PSOE que apostó por la abstención en la investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno frente al «no es no» de otros socialistas como Pedro Sánchez.
El dirigente asturiano ha dejado claro que sigue defendiendo aquella decisión «muy difícil» que se tomó --«no me voy a echar atrás»-- y ha insistido en lo que piensa: «Cuando hay dificultades para gobernar conviene hacerlo con partidos constitucionalistas y no sólo lo creo, pienso que estoy acreditado para decirlo»; según informó Europa Press.
Además el presidente asturiano indicó que el plan de transición energética presentado por el Ejecutivo central plantea «una proyección demasiado ambiciosa» que puede conllevar un riesgo de desindustrialización por lo que su gabinete presentará alegaciones. En respuesta a una pregunta formulada durante el encuentro informativo, Fernández ha recordado que la UE planteó inicialmente llegar a 2030 con un 27 por ciento de la energía final con origen renovable, un objetivo que posteriormente se revisó al alza hasta el 33 por ciento, lo que ya suponía ciertas dificultades para el sector eléctrico.
En cambio, el plan diseñado por el Gobierno español eleva dicho objetivo al 42 por ciento lo que, a su juicio, resulta «una proyección demasiado ambiciosa» que conlleva «un riesgo de cierta desindustrialización». Fernández ha admitido que el Principado está especialmente sensibilizado con este proceso ya que el año que viene ya cerrarán cuatro centrales térmicas en Castilla y León y otras dos en Asturias, unas instalaciones que son abastecidas desde el puerto gijonés de El Musel.
El jefe del Ejecutivo asturiano ha abogado por la prudencia y ha avanzado que el Gobierno asturiano presentará alegaciones para plantear sus reticencias como ya ha hecho en ocasiones anteriores, según recogió EFE.