El sablazo de casi 8.000 euros de una compañía telefónica a una asturiana

UCE consigue anular una factura de una operadora que intentaba cobrarle un abusivo roaming internacional

Laos
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Redacción

María Teresa se ha librado por los pelos de un sablazo. Una operadora telefónica intentaba cobrarle 7.000 euros por un roaming internacional durante un viaje que realizó a un país asiático para visitar a su hijo, expatriado desde hace una década. La rápida intervención de los servicios jurídicos de la Unión de Consumidores (UCE-Asturias) ha conseguido librarla de una tarifa abusiva.

Esta asturiana suele viajar con frecuencia a Laos para visitar a su hijo, que lleva una década residiendo en este país del sudeste asiático. Durante todo este tiempo, nunca había tenido ninguna incidencia, y sus estancias, donde reside su primogénito, siempre habían sido tranquilas. Todo cambió en su último viaje. Dos facturas de su compañía telefónica la alarmaron a su vuelta a casa. Una de ellas por importe de 5.156,09 euros y otra de 2.840,54 euros en concepto de consumo de datos de internet en roaming.

Ante esta tarifa abusiva, la asturiana decidió contactar con la Unión de Consumidores y con su servicio jurídico para intentar solucionar esta situación lo antes posible. Le recomendaron iniciar una reclamación al servicio de atención al cliente de Movistar, su compañía telefónica. Le instaron a que alegara que la obligación de las operadoras es informar a sus clientes en itinerancia sobre el consumo acumulado y avisar de que se está aproximando al límite máximo acordado o al 80% del límite financiero. Así que esta clienta tramitó la correspondiente queja, no sin ante darse de baja tras la decepción por el trato recibido y el correspondiente susto cuando le llegó esa factura desmesurada. 

La respuesta de Movistar fue rápida. La operadora le aplicó una tarifa específica de bonos de internet mundial y deferencia comercial a su antigua clienta, en lugar de aplicar tarificación ordinaria tanto de Movistar como de los países visitados. Le anularon las facturas emitidas y le cobraron el importe de dos bonos de internet ajustados al consumo de datos realizados. El importe de dichos bonos es de 169,40€ y de 127,05€ que es el importe que, finalmente, tuvo que pagar, recuperando 7.395,88 euros.

Así que, finalmente, María Teresa ha tenido un final feliz a lo que parecía un viaje desastroso, y podrá volver a disfrutar próximamente de su hijo y del país asiático. No sin antes llevarse una importante lección, ya que desde la Unión de Consumidores inciden en la importancia de revisar el desglose de las facturas de telefonía para evitar este tipo de incidencias, en las que la compañía puede estar cobrando de más a su cliente, sin que este se dé cuenta. 

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