El sector de la construcción asturiano alerta de la falta de albañiles y encargados

Las empresas buscan, principalmente, personal cualificado. La Fundación Laboral asegura que la actividad seguirá creciendo en la región «a un ritmoconstante» durante los próximo dos años

Albañiles
Albañiles

Redacción

Hace una década el sector de la construcción se rompía. El «boom» de la construcción acabó por estallar y la consecuencia fue que un reguero de trabajadores del sector se fueron al paro. Sobraban porque con la crisis que azotaba a un lado y a otro, se había dejado de construir. Ahora, diez años después, cuando hay se están dando signos de recuperación de la crisis, que en Asturias se vivió a nivel global y a nivel particular, el problema del que se alerta es la falta de personal cualificado con el que incrementar el nivel de actividad. Desde la Fundación Laboral de la Construcción (FLC) reconocen que cuesta cubrir los puestos de trabajo que ofertan las empresas. En concreto, las empresas buscan, principalmente, «albañiles de edificación, peón de la construcción de edificios y encargados de obra de edificación», según indican desde este organismo. El caso es que desde la FLC y de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC-Asprocon) aseguran que «en los próximos dos años la construcción en Asturias seguirá creciendo a un ritmo moderado y constante».

En la Fundación Laboral de la Construcción de Asturias cuentan con una agencia de colocación autorizada por el Servicio Público de Empleo que funciona como bolsa de trabajo. En 2018, último ejercicio del que manejan datos, puesto que lo hacen a año vencido, inscribieron en ella a 685 nuevos demandantes. Las tres ocupaciones más demandadas fueron las de peón de la construcción de edificios, albañil y administrativo. En la misma se ofertaron 298 puestos de trabajo para 45 ocupaciones diferentes, llegando a contratarse a través de la misma a 68 demandantes. Las empresas buscaban, principalmente, albañiles de edificación, peones de la construcción de edificios y encargados de obra de edificación». En general, buscan personal muy profesional, formado y cada vez más polivalente en cuanto a las tareas a desarrollar en las distintas unidades de obra.

Y no solo eso. Desde el sector consideran necesario un rejuvenecimiento del personal cualificado. «Por los datos de los que disponemos en la agencia de colocación de la FLC podemos destacar que las empresas reclaman más gente joven porque la construcción a día de hoy está siendo realizada por gente de una edad media-alta, lo que nos puede acabar generando problemas a medio plazo. Si la gente joven no se incorpora, el problema será mayor», apuntan fuentes de la CAC. La falta operarios la achacan desde este organismo a que «durante años la sociedad no ha dignificado tener un oficio y ahora la gente joven no ve este sector atractivo».

La demanda de personal viene del ámbito de la promoción de vivienda. Así, los oficios que reclama el sector aquí en Asturias es para edificación. «Esto demuestra que la inversión pública debe subir», manifiestan desde la CAC, organismo que considera que «la inversión en conservación de infraestructuras debe de ser, como mínimo, el dos o el tres por ciento del presupuesto del Principado» con continuidad en el tiempo «para que no se produzcan caídas de actividad y podamos mantener plantillas fijas». Por lo pronto, desde la CAC aseguran que «en los próximos dos años la construcción en Asturias seguirá creciendo a un ritmo moderado y constante» y, aunque más allá de esa fecha no se atreven a hacer predicciones, sí matizan que «tenemos mucha obra empezada y en menos de ese plazo es imposible terminarla».

El problema está, como se apuntaba antes, en que desde que estalló la burbuja de la construcción y empezó la crisis, muchos profesionales cualificados y con mucha experiencia de la región se han jubilado o se han visto abocados a reciclarse y a cambiar de actividad para dedicarse a oficios de otros sectores donde sí había demandan de mano de obra. Esto ha provocado que la construcción en Asturias esté teniendo una lenta recuperación en las actividades de obra de rehabilitación y de reforma, donde se requiere un trabajo más cualificado y especializado, indican desde la Fundación Laboral de la Construcción.

Necesidad de atraer jóvenes

El informe sobre el sector de la construcción 2018, hecho público esta semana por el Observatorio Industrial de la Construcción, deja patente también «la necesidad de atraer a los jóvenes». Dicho documento presenta un dato muy relevante: hace diez años el porcentaje de jóvenes menores de 35 años que trabajaban en el sector era del 42%, mientras que en el 2018 ese porcentaje es del 19%. Es decir, se ha producido un incremento de los ocupados de mayor edad frente a la incorporación de trabajadores jóvenes. «De lo anterior solo puede concluirse que el sector está envejeciendo», señala.

Así «la experiencia acumulada tras años de trabajo, ya no es suficiente», advierten desde la FLC. Argumentan que la formación es un pilar importante, que, aunque en sí mismo no es un generador directo de empleo, si es fundamental para acceder al mercado de trabajo, ya que aporta al trabajador una mayor capacitación y grado de competencia y lo habilita para competir en mejores condiciones frente aquellos que carecen o disponen de muy escasa formación. «Si a esto añadimos, que para poder trabajar en este sector se requiere obligatoriamente de una formación en prevención de riesgos del oficio propio, queda patente la necesidad de que los trabajadores, además de tener experiencia, se formen», argumenta la FLC .Para ello, la Fundación lleva años trabajando para potenciar la formación en el sector a fin de que los trabajadores puedan acceder al mercado de trabajo con garantías.

Evolución del sector en la región

Cuando la burbuja de la construcción estalló en 2008, el sector inició una caída en picado que se prolongó durante siete años, hasta que en 2015 tocó fondo. A partir de ese momento, dio comienzo una lenta recuperación tanto en el número de empresas vinculadas al Convenio Colectivo de Trabajo para la Construcción y Obras Públicas del Principado de Asturias (CCPA) como en número de trabajadores ocupados en el sector. Aún así, lejos están las cifras de las de aquellos años de «boom» que hicieron que nuestra comunidad autónoma tuviera 3.669 empresas vinculadas al CCPA, casi 31.000 trabajadores adscritos a ese convenio y 50.500 en el total del sector incluyendo los de otros convenios del CNAE y a los autónomos. Son los datos de la evolución del sector con los que trabaja la FLC.

En lo relativo al número de empresas encuadradas en el CCPA, la disminución desde el 2007 fue de un 53,3%. Así, Asturias ha pasado de contabilizar 3.669 empresas con trabajadores ese año a fecha de enero de este año, una media de 1.715. Y eso pese a que desde 2015 se viene produciendo una recuperación que ha sumado cerca de 200 empresas más. Porcentualmente, ese ejercicio concluyó con un 58,3% menos de empresas que en 2007.

La disminución en el número de trabajadores adscritos al CCPA ha sido mucho peor. Si en 2007 en la región se contabilizaban 30.896 empleados en el convenio de la construcción, en enero de este año, el dato más reciente, había 9.049 trabajadores, es decir, una tercera parte. Y eso, al igual que con el número de empresas, porque desde 2015 se ha producido una mejora en la empleabilidad de la construcción. Se tocó fondo ese año al disminuir la cifra hasta los 7.844 trabajadores, lo que suponía entonces un 74,6% menos que antes de que estallara la burbuja.

La repercusión de esa pérdida de empleos en el sector fue también para las personas que se regían por otros convenios de la construcción de la clasificación CNAE, aunque no de una forma tan abrupta como para los que se regían por el CCPA. Si bien se llegaron a perder unos 2.700 empleos, en la actualidad la cifra ya es muy cercana a los 7.702 puestos que había en 2007. La sangría, sin embargo, se mantiene para los trabajadores autónomos. Los RETA de la construcción en diciembre de ese 2007 eran 11.884. En este caso, la cifra ha ido disminuyendo hasta los 8.538 autónomos que hay en la actualidad en el sector, sin que haya habido apenas atisbos de mejora.

Otra forma de ver la crisis por la que ha pasado la construcción es a través del número de trabajadores desempleados en el sector en Asturias. Al acabar el 2007 se contabilizaban 5.220 parados en esta área de actividad en la región, cifra que al año siguiente ya se había duplicado y en 2012 alcanzaba su máximo con 16.298, el triple que antes de estallar la burbuja. Los datos medios de enero de este año indican que la comunidad autónoma quedan 6.319 desempleados en el sector de la construcción, según los datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). La disminución se debe, en buena medida, al importante número de jubilaciones que se han producido en estos últimos años.

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