Seis claves que explican la ruptura de Liberbank y Unicaja

Juan M. Arribas

ASTURIAS

Liberbank
Liberbank J.L.Cereijido

El reparto del poder, los costes de la reestructuración o la diferente tipología de los accionistas han frustrado la operación

15 may 2019 . Actualizado a las 12:56 h.

La operación frustrada de fusión entre Liberbank y Unicaja, incubada durante cinco meses, deja un reguero de claves y de cuestiones pendientes.El reparto del poder, los costes de reestructuración y la diferente tipología de los accionistas han incidido en la ruptura final.    

El poder. El reparto del poder ha sido clave. Las horquillas del canje de acciones han sido la base de la negociación. Mientras Unicaja planteó un punto de partida del 60%-40% la entidad de raíz asturiana propuso un mínimo del 43% con posibilidad del 45%. Por capitalización en bolsa, a día de hoy, Unicaja supone el 57% y Liberbank el 43% restante.

Oceanwood. Algunos medios sostienen que fue el fondo Oceanwood, que cuenta con un 16% del capital de Liberbank, el que habría exigido ese mínimo del 45% del capital. El hedge fund habría recalcado que los costes de reestructuración que tendría que afrontar Liberbank eran muy elevados, ya que el grueso de la plantilla pertenece a la entidad andaluza, en una proporción 66%/33%. Oceanwood habría exigido elevar el peso de Liberbank para compensar esos costes, con una cifra de despidos que podrían ascender a 3.000. Oceanwood entendía que Liberbank ya había hecho los deberes de adelgazamiento de plantilla previos. Eso habría sido uno de los detonantes de la ruptura. En cualquier caso, Oceanwood solo dispone de un representante en el consejo de administración de Liberbank, por lo que su exigencia tuvo que ser ratificada por el resto de miembros.