El día en que Asturias le declaró la guerra al «tirano de Europa»

ASTURIAS

La Junta Electoral vetó el homenaje a la insurrección del 25 de mayo de 1808 contra Napoleón por coincidir con la jornada de reflexión

25 may 2019 . Actualizado a las 08:05 h.

No hay un Francisco de Goya que haya pintado al óleo los sucesos de Asturias en el 25 de mayo de 1808. No hay pinturas de majos a navajazos contra mamelucos a caballo ni tampoco de fusilamientos nocturnos en Moncloa. No es siquiera una efeméride que se celebre de forma oficial e, incluso en esta ocasión, hasta la Junta Electoral ha considerado inconveniente el homenaje por si fuera a entorpecer la jornada de reflexión previa a los triples comicios autónómicos, locales y europeos. Pero lo cierto es que en esta misma fecha hace 211 años pasaron muchas cosas en Asturias y en Oviedo que no sólo cambiaron la historia del país y pusieron su granito de arena en modificar la del continente entero, fue la primera ocasión en la que se reconoció la soberanía popular en la península ibérica y fue también cuando se diseñó la bandera actual de Asturias, con fondo azul y su cruz de la victoria en amarillo. 

Son varios los colectivos que, a lo largo de los años, han reclamado que se reconozca al 25 de mayo y no al 8 de septiembre como el Día de Asturias. Celebran el homenaje de forma constante el grupo de  de Entidades Memorialistas y republicanas que, en esta ocasión, recibieron el varapalo de la Junta Electoral. Los argumentos a favor de destacar la importancia de la fecha no son pocos y se trata de una historia digna de ver en una gran pantalla o en una pequeña, con sofá y mantita, porque tiene épica, emoción y giros inesperados.

Los ánimos ya estaban calientes en la comunidad en el mes de abril de 1808. Con los ejércitos napoleónicos paseándose libremente por el país como si ya fuera suyo, en Gijón estalló una algarada cuando Michel Lagonier, cónsul francés en el puerto de la villa se pone a arrojar panfletos contra la monarquía española y termina teniéndo que huir a la ciudad de A Coruña. En un tiempo en el que el medio de comunicación más rápido era un buen jinete sobre un buen caballo, las primeras noticias de lo que ocurrido en el levantamiento del 2 de Mayo en Madrid llega a Oviedo una semana después y con ese correo llega también una advertencia de Joaquín Murat, cuñado de Napoleón, informando de que habrá penas y castigo contra cualquier rebelión ante las tropas francesas. Ese mismo día, el 9 de mayo, estudiantes de la Universidad de Oviedo asaltan la fábrica de armas e intentan forzar a la audiencia provincial para la insurrección; y lo hace.