Asturias ha sufrido más de una decena de kamikazes en dos años

Tres muertos y una veintena de heridos es el balance que dejan en menos de dos años los conductores que han circulado en sentido contrario por las carreteras asturianas bajo los efectos de alcohol o drogas, en huidas o por despistes

Estado en el que quedó uno de los vehículos siniestrados en el accidente provocado por un kamikaze en la Y
Estado en el que quedó uno de los vehículos siniestrados en el accidente provocado por un kamikaze en la Y

Redacción

Los episodios de kamikazes que circulan en sentido contrario se están repitiendo con demasiada frecuencia por motivos varios en las carreteras asturianas. En ocasiones el suceso lo protagonizan conductores de avanzada edad que creen que acceden a carreteras de doble sentido y por confusión se incorporan a autovías. Una vez en la vía de doble carril, circulan varios kilómetros en sentido contrario, hasta que se les intercepta o, en muchas ocasiones, hasta que provocan un accidente. A veces es por despiste. Pero ha habido casos también en la región en los que los conductores buscan solucionar el error al tomar un desvío de forma equivocada circulando de la peor manera posible. En la recopilación de kamikazes de los últimos años, ha habido también quien tomó el sentido contrario a la circulación tratando de evadir un control policial, casi siempre, para evitar un control de alcoholemia o drogas, aunque a veces la propia confusión por estar bajo esos efectos provoca que los conductores circulen de forma temeraria poniendo en riesgo la vida de otras personas que no se esperan topar un kamikaze en su camino. En apenas dos años, ese tipo de conducciones temerarias han ocasionado tres muertos y una veintena de heridos.

El 15 de noviembre de 2017 un hombre que conducía ebrio en sentido contrario por la autopista A-66 provocó una colisión múltiple en la que seis personas resultaban heridas de diversa consideración, cinco leves y una con pronóstico reservado. Se trataba de cuatro hombres y dos mujeres que circulaban en cuatro vehículos que se vieron involucrados a la altura del cruce de Ujo, en Mieres, en sentido León. El accidente se producía a primeras horas de la noche, cuando la furgoneta que conducía el kamikaze chocó frontalmente con uno de los turismos y originó el siniestro en cadena con otros dos vehículos. Cuatro de los afectados tenían que ser excarcelados y el tráfico era cortado durante más de una hora en la autopista. La Guardia Civil apuntaba que el conductor había dado positivo en la prueba de alcoholemia.

Apenas un mes después, el doce de diciembre, una mujer mayor resultaba herida leve tras colisionar con otro vehículo en Lugones (Siero), a la altura del kilómetro 21 de la autopista A-66 en sentido Oviedo, tras circular en sentido contrario. Varias llamadas alertaron al Centro de Coordinación de Emergencias del incidente, que tuvo lugar pasadas las cuatro y media de la tarde. Tras recorrer varios kilómetros durante más de cinco minutos, la conductora colisionaba con otro vehículo en el que no hubo heridos.

En plenas navidades de 2017 se repetía la noticia. Otro conductor kamikaze que entró en la autovía Y en dirección contraria fue el causante de una colisión en la que se vieron implicados tres vehículos y causando tres heridos en las inmediaciones de las gasolineras de Robledo, en Llanera. El choque se producía a las once menos cuarto de la Nochebuena, en la calzada en sentido Oviedo, por la que el vehículo que ocasionó el accidente circulaba en dirección a Gijón.

El 2018 se inició con la detención de un kamikaze reincidente. La Guardia Civil detenía el 14 de febrero a un hombre de 73 años de nacionalidad italiana por circular en sentido contrario por la autovía A-8. El caso es que el conductor ya había sido arrestado la semana anterior por el mismo motivo, según se informó desde la Comandancia de Gijón, que explicó que el conductor había accedido a la autovía por Pría y circuló en sentido contrario entre los kilómetros 312 y 306 utilizando la plataforma con sentido Oviedo para conducir hacia Cantabria. La Guardia Civil, que recibía el aviso ese día en torno a las tres y media de la tarde, lograba interceptar el vehículo a la altura de Naves. En la anterior ocasión, el mismo hombre había circulado en sentido contrario por la misma vía durante doce kilómetros, entre Nueva de Llanes y Celorio. 

A comienzos de junio, dos personas resultaban heridas de consideración, una de ellas con pronóstico muy grave, en un accidente de tráfico en el que resultaron implicados dos turismos que circulaban por la Autovía del Cantábrico, en dirección Santander, en las inmediaciones del túnel de Villaviciosa. El accidente, nuevamente, lo ocasionaba el conductor de un vehículo que circulaba en sentido contrario por la A-68. Un hombre de 34 años circulaba en sentido contrario y chocó frontalmente contra el vehículo que conducía una joven de 19 que volvía a casa. Una semana antes había tenido lugar un suceso similar en la zona, en aquel caso, sin ocasionar daños. 

En el tramo de autovía entre Mieres y Lena, en agosto del año pasado, un conductor de unos 80 años entraba por error en la A-66 en sentido contrario a primera hora de la mañana y recorría los nueve kilómetros existentes entre estas dos localidades de la comarca del Caudal. Pese al susto que se llevaron los conductores que circulaban correctamente en sentido Oviedo, el despiste no ocasionó ni daños personales ni materiales gracias a que la Guardia Civil le interceptó a tiempo y le escoltó los últimos kilómetros.

A finales de octubre la historia se repetía nuevamente y un conductor de 52 años, era detenido en la autopista Y, después de recorrer en sentido contrario de madrugada 1,2 kilómetros. El hombre salió de la estación de servicio de El Montico y emprendió la marcha en sentido a Oviedo y Gijón. Sin embargo, cuando llevaba recorridos unos tres kilómetros, decidió dar la vuelta y comenzó a circular hacia Avilés, aunque por los mismo carriles. El vehículo se cruzó con varios conductores que avisaron a la Guardia Civil de la presencia de un kamikaze, siendo éste interceptado a la altura del kilómetro 393 de la autopista. La prueba de alcoholemia y alcohol en este caso dieron negativo.

La Guardia Civil de Tráfico interceptaba a comienzos de diciembre del pasado año a otro conductor kamikaze que circuló en sentido contrario durante unos siete kilómetros sembrando el pánico en la Autovía del Cantábrico entre las localidades de La Caridad (El Franco) y Jarrio (Coaña), donde fue finalmente detenido. El conductor era una persona de avanzada edad, que al parecer se confundió al entrar en la vía rápida, circulando por los carriles en sentido Galicia, aunque hacia la localidad de Avilés. No hubo constancia de que el conductor causase accidente alguno en la carretera.

La Guardia Civil localizaba en su casa el pasado febrero a un conductor que tras salir de un centro comercial en Corvera y con intención de dirigirse a Avilés, emprendió la marcha por el carril contrario en la autopista. Aunque apenas circuló unos metros, ocasionó una triple colisión con tres heridos, huyendo del lugar para refugiarse en su domicilio.

Dos hombres fallecían en la A-66, en el concejo de Lena, a principios de marzo de este año tras un brutal accidente ocasionado después de que uno de los fallecidos se saltase un control policial y circulase por la A-66 en dirección contraria. El kamikaze fue un joven de 24 años, natural de Oviedo. Se saltó un control que la Guardia Civil había establecido en la rotonda sur de Moreda metiéndose en dirección contraria por la A-66, circulando en dirección a León por los carriles en sentido Oviedo. De frente, circulando correctamente, se encontró con un vecino de Lena de 67 años que había madrugado para ir a pescar. Ambos conductores fallecieron en el acto y sus cuerpos tuvieron que ser excarcelados entre los restos de sus vehículos.

Hace poco más de un mes, el 14 de junio, la Policía Nacional procedía a la detención de un vecino de El Entrego y con múltiples antecedentes penales, por conducir de forma temeraria además de atentar contra agentes de la autoridad después de que un coche patrulla se cruzara en Blimea con un vehículo que circulaba de forma anómala. Ante el intento de detenerle, el kamikaze inició una peligrosa huida que concluyó, tras recorrer alrededor de veinte kilómetros, en la localidad de Tudela Veguín, conduciendo de forma temeraria y poniendo en grave peligro a los ocupantes de los vehículos que marchaban en sentido contrario, así como a los peatones que se encontraban en las inmediaciones de la calzada. Era tal la temeridad del detenido que, ya en el corredor del Nalón, adelantaba a los vehículos que le antecedían sin hacer caso a la línea continua,  obligando a los conductores que circulaban en sentido contrario a esquivarle para no colisionar de frente. Tras conducir algunos tramos en dirección contraria y en ocasiones por el arcén, colisionó con el coche policial. Tras las pruebas pertinentes, se constató que el conductor había consumido cocaína, heroína y hachís.

En ese caso no hubo que lamentar daños personales como ha ocurrido en el último accidente, protagonizado por un kamikaze la noche del lunes tras recorrer desde Valdés 60 kilómetros en sentido contrario y estampar su coche justo en la entrada a la autopista Y. Como consecuencia, el conductor kamikaze falleció y otras cinco resultaban heridas de diversa consideración en un accidente en el que se vieron implicados tres vehículos en la autopista A-8, a la altura del punto kilométrico 392,200, en sentido Avilés, en el concejo de Gijón.

62 llamadas alertaron del «kamikaze»: circulaba a 190 kilómetros por hora

La Voz
Estado en el que quedó uno de los vehículos siniestrados en el accidente provocado por un kamikaze en la Y
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La Guardia Civil está tratando de contactar con la familia del fallecido

El conductor de 52 años fallecido la pasada noche en un accidente de tráfico en la autovía del Cantábrico (A-8), a la altura del término municipal de Gijón, recorrió en sentido contrario al menos 56 kilómetros en dieciocho minutos antes de impactar contra otro vehículo. Fuentes de la Guardia Civil han apuntado que aún no se ha precisado el punto exacto en el que el vehículo accedió a la autovía en sentido contrario. De esta manera, el conductor habría recorrido unos 56 kilómetros en sólo dieciocho minutos, para lo que tendría que haber circulado a una velocidad cercana a los 190 kilómetros por hora, un extremo que la Guardia Civil aún no ha determinado.

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