El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha pedido a los miembros de su gabinete «trabajo, cercanía, diálogo y audacia», así como transparencia y rendición de cuentas a la hora de afrontar la acción de gobierno.

Justo dos meses después de celebrarse las elecciones autonómicas y cinco días después de que Barbón sustituyese a Javier Fernández al frente del Ejecutivo asturiano, el nuevo Gobierno ha echado a andar con la toma de posesión de sus integrantes y la primera reunión del equipo.

Los diez consejeros que integran el gabinete de Barbón, dos más que en la pasada legislatura, han tomado posesión de sus cargos en una ceremonia que ha tenido lugar en el Parlamento regional, en vez de en el Palacio de Presidencia, como era habitual, y tras la que se ha celebrado el primer Consejo de Gobierno de esta legislatura.

El cambio, según ha recordado Barbón, es un gesto hacia la historia de Asturias -los primeros consejos de Gobierno, hasta avanzada la década de los ochenta del pasado siglo se llevaron a cabo en la Junta General del Principado- y para mostrar la importancia que da al poder ejecutivo al legislativo.

El primero en prometer su cargo ante la Constitución y el Estatuto de Autonomía de Asturias ha sido el vicepresidente y consejero de Infraestructuras, Medio Ambiente y Cambio Climático, Juan Cofiño, que, como mano derecha de Barbón, ejercerá las labores de coordinación de todo el Ejecutivo.

A continuación lo han hecho el resto de consejeros: Presidencia, Rita Camblor; Sanidad, Pablo Fernández; Hacienda, Ana Cárcaba García; Educación, Carmen Suárez Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez; Cultura, Política Llingüística y Turismo, Berta Piñán; Industria, Empleo y Promoción Económica, Enrique Fernández; Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez García; y Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca, Alejandro Calvo.

Todos ellos, en presencia del presidente de la Junta General, Marcelino Marcos, y de los diputados de esta undécima legislatura y de la mayoría de consejeros a los que tomaban el relevo, han optado por la fórmula de la promesa.

Con una media de edad que no supera los 50 años, entre los cinco hombres y cinco mujeres que integran el nuevo Gobierno del Principado, tan sólo Cofiño ha ejercido con anterioridad labores de gobierno, como consejero que de Obras Públicas y Vivienda en los años novena bajo el mandato de Antonio Trevín.

Barbón ha pedido a este equipo «totalmente renovado», joven, paritario y que combina militantes socialistas e independientes, que haga del diálogo su virtud y que tienda constantemente la mano para poder alcanzar acuerdos en la «legislatura más plural de la historia autonómica».

Tras reconocer y agradecer el trabajo y las facilidades dadas para el traspaso de carteras por los consejeros salientes, el jefe del Ejecutivo asturiano ha incidido en que, en un momento en el que el compromiso político supone situarse bajo sospecha, hace falta mucha ilusión para trabajar por el bien común.

Les ha pedido que sean «cercanos y porosos» a lo que pasa a su alrededor, que presten atención a lo que dicen los ciudadanos y que eviten que este Ejecutivo caiga en el ensimismamiento.

«Hagamos de Asturias nuestro despacho», les ha dicho antes de que los diez miembros del Ejecutivo asturiano saliesen de la Junta General a las sedes de sus respectivas consejerías para tomar el relevo a sus predecesores.

La creación de empleo de calidad, la defensa de una industria competitiva, con la ciencia y la innovación como aliadas, el reforzamiento de los servicios públicos, el impulso de la cultura como seña de identidad y el reto demográfico serán los principales objetivos para este Ejecutivo, ha señalado Barbón, que ha afirmado que su equipo «ha despertado grandes expectativas, las mayores en muchos años».

Sin dejar de insistir en que hay que favorecer el diálogo -«sobran fanáticos de la intransigencia, pero escasean los incondicionales del entendimiento»- el presidente regional les ha animado a perseguir con trabajo, audacia e ilusión los grandes acuerdos que precisa la región y a que se pongan a trabajar «por la mejor Asturias».

El siguiente paso será trabajar para concluir la totalidad de la estructura del Gobierno, que podría tenerse perfilada en menos de un mes y que incluirá la creación de alguna viceconsejería.

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Barbón reclama a sus nuevos consejeros «trabajo, cercanía, diálogo y audacia»