El precio de los terrenos industriales, por los suelos una década después de estallar la crisis

ASTURIAS

Fábrica vacía
Fábrica vacía PIXABAY

La amplia oferta existente en el mercado, en buena medida por los embargos bancarios, ha derivado en una caída del valor de parcelas y naves

05 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El estallido de la crisis arrasó las expectativas industriales de Asturias: se llevó por delante empresas, muchas de nueva creación al calor de los fondos mineros y otras ya consolidadas; mermó la capacidad y las ganas de invertir de los empresarios y ha dejado cientos de parcelas y naves industriales vacías. En muchas de ellas cuelgan en la actualidad carteles de «se vende» o «se alquila» en un intento de propietarios y agencias inmobiliarias de dar salida a unos pasivos que difícilmente recuperaran el valor de los tiempos de bonanza económica. La realidad es que en los últimos años el precio del suelo industrial se ha quedado por los suelos, valga la redundancia. No es difícil, por tanto, encontrar anuncios en los portales inmobiliarios de terrenos de uso empresarial que se presentan con indicadores rojos de bajadas de precio de hasta el 50%.

«El precio del suelo industrial no ha evolucionado, ha involucionado más bien», afirma el gerente de Enclave Inmobiliaria, Borja García, que apostilla que «la crisis lo cambio todo». No sólo el precio de los chalés, de los pisos o de los bajos comerciales. También el del terreno empresarial, cuyo precio «hay que ponerlo por los suelos y, a veces, ni con eso se venden». Esto se debe a que en el mercado hay mucha oferta de suelo y naves industriales. «Los precios, según la zona, o están estancados o bajando para seguir estancados», señala el experto en inmobiliaria.

Una de las razones de que en la última década (desde que estallara la crisis en 2008) estén «a la baja» es «la oferta del producto bancario», explica el director comercial de Inmogestión, Rubén Fernández. Es decir, los embargos que acometieron las entidades bancarias cuando las empresas no pudieron hacer frente a los créditos hipotecarios. Esos pasivos los ponen a la venta y, en su opinión, «al haber muchísima oferta, el producto se abarata». Precisamente, su agencia es la que tiene «más producto bancario en Asturias» pero, aún así, comenta que la venta de naves industriales o de terrenos es escasa y que se puede llevar a cabo «una operación al mes o cada dos meses».

Ninguno de los dos expertos inmobiliarios se atreve a dar un porcentaje de cuánto ha bajado el precio de las parcelas o de las naves industriales ni de cual es la horquilla en la que se pueden mover esos precios porque coinciden en que depende de muchísimos factores: la zona  o polígono en la que se encuentran los terrenos, la dimensión de los mismos, si están urbanizados, los servicios que tiene o los accesos con los que cuenta. Así, Rubén Fernández señala que «no hay estándares» para el precio y pone como ejemplo que en Inmogestión «tenemos terrenos de 25.000 euros y de 500.000 euros». Por su parte, el gerente de Enclave Inmobiliaria matiza que otro factor que influye a la hora de fijar el precio en el caso de las naves ya construidas es que cumplan las normativas que requiere el posible comprador para su negocio o que en ella haya que realizar obras de adaptación, además de que esté emplazada en alguno de los polígonos del núcleo central o esté en otras zonas, también del centro de la región, pero no de las áreas más pujantes.