«Es necesario que haya un equilibrio entre el turismo y el medio rural»

El alcalde de Caso ve en Redes un potencial que no puede dejar pasar de largo

Miguel Ángel Fernández, alcalde de Caso
Miguel Ángel Fernández, alcalde de Caso

Caso

Miguel Ángel Fernández llegó a la alcaldía de Caso la pasada legislatura de forma circunstancial tras la dimisión del también socialista Tomás Cueria y en las pasadas elecciones logró la confianza de sus convecinos de forma mayoritaria tras tener que gestionar el pasado año la adversidad que supuso para el municipio el argayo de Anzó, que dejó el concejo casi aislado. Ya con la perspectiva del paso del tiempo señala que aquel incidente marcó un antes y un después. Apunta que la lectura positiva de aquellas semanas es que el resto de administraciones se dieran cuenta de lo desprotegido que estaba Caso en cuanto a infraestructuras y que a partir de ahí se impulsara el arreglo de carreteras como la de la Collá de Arniciu. Así, sus retos para la legislatura que ahora empieza es seguir trabajando, reivindicando y defendiendo los intereses de un municipio rural que tiene mucho potencial por ser parte del Parque Natural de Redes, un espacio protegido que considera que es «el gran desconocido de todos los espacios protegidos de Asturias». No obstante, no le gustaría tener un Parque masificado de visitantes, por lo que defiende «un equilibrio entre el turismo y el medio rural».

-Llegó a la alcaldía de forma circunstancial la pasada legislatura ¿qué le ha animado a presentarse de nuevo?

-Cuando estás como concejal ves la realidad del municipio, pero cuando estás de alcalde, ya desde dentro, ves muchas más necesidades que antes. En mi caso, se dio la situación de que la gente me animaba a que me presentara otra vez y lo peor que uno puede hacer es desoír esa llamada. El poder hacer algo y ayudar al municipio de Caso fue lo que me hizo reflexionar y en vez de irme para casa, animarme a estar aquí otros cuatro años. Por otro lado, el poder contar con una lista de personas que viven aquí los 365 días del año, y eso es muy importante, porque no es lo mismo Caso viniendo los fines de semana que Caso todos los días. Además, es gente joven y el cambio generacional después está ahí. Todo eso fue lo que me animó a continuar.

-El caso es que ganaba las elecciones el pasado mayo por mayoría absoluta ¿qué le supone tal respaldo de sus convecinos?

-Un agradecimiento inmenso y en su día dije incluso que estaba un poco asuntado, porque yo creo que hice lo que cualquier persona haría, con lo cual creo que no hice nada extraordinario. Cuando coges la responsabilidad de ser alcalde de un municipio lo único que intentas es que los vecinos estén lo mejor posible. A partir de ahí, es cierto que nos marcaron las desgracias y por un lado serían malas, pero por otro también fueron buenas. Creo que hubo un antes y un después del argayu, porque mucha gente se dio cuenta de lo indefensos que estábamos en infraestructuras, y eso nos llevó nos llevó después a hacer una valoración positiva porque fuimos más conocidos como Parque en su conjunto. Y es que, en mi opinión, el parque de Redes es el gran desconocido de todos los espacios protegidos de Asturias.

-¿Cuáles son sus objetivos para este mandato? ¿Cuáles van a ser sus retos?

-Llegó el momento de llamar a las cosas por su nombre y esta nueva etapa del gobierno socialista a nivel regional tiene mucho que ver con la realidad que se observa y que venimos padeciendo en el medio rural. Hablamos de despoblación y hablamos sin ningún miedo, pero hay que buscar soluciones al medio rural. Llegó la hora del medio rural y no valen parches. Hay que aplicar medidas todos, empezando por los ayuntamientos por ser la administración más cercana y continuando con el resto, como pueden ser el gobiernos regional y nacional. Pienso que tenemos una deuda con los vecinos y vecinas del medio rural y ya no cabe más espera.

-El argayo de Anzó fue en su momento un gran problema para el concejo, que quedó casi aislado, pero hizo que en el Principado se dieran cuenta de las malas comunicaciones que tenía Caso ¿ha pensado desde entonces que no hay mal que por bien no venga?

-Muchas veces sí, pero la experiencia no fue grata y te quedas con la incertidumbre de que pueda producirse otro argayo mañana. Yo no se lo deseo a nadie. Son momentos en los que te encuentras muy desvalido y que sabes que las medidas que haya que aplicar no están en tu mano, están fuera, y eso te hace sentirte muy débil ante los vecinos

-¿Considera que fue un incidente que te puso a prueba como alcalde?

-La verdad es que sí y, como decía antes, hubo un antes y un después. Yo soy una persona que puede llegar a tener un temperamento fuerte y si veo que lo que pasa es una injusticia, pues me revelo contra ella. No obstante, tengo que decir que hubo un momento en el que vi que se estaba haciendo todo lo posible y hasta lo imposible, por eso, hoy por hoy no tengo más que agradecimientos al gobierno regional saliente y al partido socialista, que en todo momento estuvo a nuestro lado porque la situación era complicada.

-A partir de ahí el Gobierno regional se planteó hacer un estudio en la zona sobre la situación de las montañas para evitar en lo posible que algo así vuelva a suceder ¿Está culminado ese estudio?

-Está en elaboración, algunas partes ya están estudiadas y hay proyectos. A mí con todo esto me venía a la memoria que cuando se empezó con el tema del pantano a principios de años 70 me preocupaba la carretera, que quedaba en un segundo plano porque lo importante de la obra era el propio embalse y no la carretera. Lo que está claro es que las medidas de seguridad del año 73 no son las mismas que las que se exigirían ahora mismo para hacer una carretera así.

-La carretera a Arniciu esta paralizada actualmente por un informe ambiental ¿con qué plazos trabajan para su finalización?

-Este año va a ser muy importante para esta obra. Es la anualidad que va a tener la aportación económica más elevada del proyecto, porque al ser una actuación en tres años, en el primero venía con una partida escasa, en este es cuando cuanta con más presupuesto y se concluirá con otra asignación en 2020. Me preocupa respecto a esta obra que se hable de vertidos cuando se trata de tierra vegetal procedente de los taludes que se están haciendo en esta carretera, no se trata de escombros ni de productos químicos, con lo cual considero que la administración tiene que ser más ágil a la hora de resolver esos informes para que la obra vaya a mejor ritmo, si no, estamos haciendo un daño importante a la sociedad.

-¿Qué cree que le va a suponer al concejo tener en condiciones esa vía de comunicación?

-Es una de las vías más importantes que tiene el concejo sin lugar a dudas, porque no hay que obviar que el foco del turismo de Asturias está en zona oriental, con lo cual estaríamos hablando de abrir la puerta totalmente al turismo. Con esto no quiero restarle importancia al proyecto, que ya se encuentra en la última fase, de la carretera Campo de Caso-Puerto de Tarna. El primer tramo, Campo de Caso-Bezanes, esperó que salgan rápidamente a licitación, y seguidamente el de Bueres-La Marea. Aunque el primer año es muy de trámite con el ajuste de la obra, la colocación de paneles, la señalización, etc… A ver si el año que viene puede estar todo eso en marcha.

-La España vaciada no deja de ser noticia en los últimos tiempos ¿cómo se ve desde uno de los municipios rurales mayores de Asturias?

-El medio rural tiene que volver a ocupar el lugar que nunca debió dejar de tener. Hubo un tiempo en el que se le dejó un poco de lado. No hablamos de nada extraño. Las medidas de conciliación tienen que estar también en la zona rural, como las escuelas de 0 a 3 años; las nuevas tecnologías y las conexiones de internet; buscar medidas para potenciar el transporte urbano… Son medidas que hay que instaurar para mejorar la vida en medio rural.

-Con todas esas medidas ¿crees que Caso podría aumentar su población?

-Sí, si somos capaces de hacer realidad todo esto y mejorar en algunos aspectos, como puede ser que los estudiantes de Bachiller mantengan el transporte escolar para que una familia que venga con hijos no tenga que andar todos los día más de 40 kilómetros para llevar y recoger a los hijos.

-La navegabilidad de los pantanos de Tanes y Rioseco sigue siendo una cuenta pendiente pese a que se había anunciado que sería posible este verano ¿qué tiene que decir al respecto? ¿por qué se demora tanto?

-Me gustaría saber por qué se arrastra esta demora tan importante. Las últimas noticias que tengo es que están en el consejo consultivo, después se resolverían las alegaciones y ya se aprobaría por parte del gobierno regional y se haría un decreto ley para que sea Confederación quien licite los permisos. En mi opinión, la navegabilidad de los embalses no va a ser la panacea pero nos va a ayudar a que el Parque tenga más fuerza y sea más conocido. Por el momento ningún empresario se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento para trasladar su interés en explotar los pantanos.

-¿Considera que estos años de atrás había una apuesta real desde el Principado por potenciar el Alto Nalón?

-Pienso que sí, pero dependemos mucho de Turismo, desde donde se habla mucho de las playas, de los Picos de Europa, de Cangas de Onís… pero los Parques Naturales quedamos en un segundo término. Entonces las administraciones locales como somos la de Sobrescobio y Caso tenemos que ir de la mano, pero somos conscientes de que nosotros solos tampoco podemos potenciar el turismo porque no tenemos los recursos económicos para hacer grandes campañas y ser más conocidos en el ámbito nacional e internacional.

-¿Siente envidia, aunque sea sana, de lo que mueven otros espacios protegidos de la región, como puede ser Pico de Europa? A estas alturas están a tope de visitantes…

-Tampoco me gustaría. En primer lugar, no tenemos un modelo definido de qué queremos que sea el Parque. Yo no quiero un Parque saturado de visitantes, donde los únicos sufridores y culpables de lo malo sean los que viven en el municipio, como los ganaderos. Eso me preocupa, porque puede llevarnos a tener algo muy visitable sin moradores, y pienso que hay que ser cautos y tratar de compaginar el turismo con quienes viven aquí en el municipio, como son los ganaderos. Estamos desvirtuando un poco el medio rural y los espacios protegidos, porque hay quien piensa que tiene todos los derechos y que esos prevalecen sobre los derechos de quienes han morado siempre aquí. Si de algo tenemos que presumir es que durante años y años los conservadores de estos ecosistemas fueron las gentes que vivieron en estas tierras. Y hoy en día usos y maneras de los ganaderos están mal vistas, y eso me preocupa. Desde luego, una masificación que conlleve que molesta un gallo cantando por la mañana, es muy difícil de poder asumir en el medio rural. Entonces tiene que haber un equilibrio entre el turismo y el medio rural.

-La ganadería es otro sector relevante para el municipio que se siente perjudicado por estar dentro del Parque de Redes ¿cuál es la posición del Ayuntamiento para con este sector?

-En vista de que los pueblos se quedan vacíos, yo creo que hay que hacer un cambio de políticas y apostar por los que viven en el medio rural y por los que puedan venir a hacer una vida así, aunque lo tienen difícil. Hay situaciones que tenemos que cambiar, como los daños de la fauna salvaje, cuya resolución tiene que ser más rápida y con una cuantía económica que hable de realidad. Lo que no podemos permitir es que se mantengan especies en un número muy elevado, y esto lo digo sin ánimo de que desaparezcan. Lo que no se puede permitir es ataques de lobos en medio de los pueblos, porque es que alguien no está haciendo lo que debía. Tenemos una partida de lobos que se pueda soportar.

-Después de todo lo que se habló años atrás del polígono de Solavega y la importancia que tendría para el concejo, a estas alturas ¿puede decirse que el proyecto está descartado?

-Estamos con un proyecto para que el terreno en su totalidad sea municipal. Nos quedan unas 14 fincas sin comprar de 12 propietarios. Va a ser algo importante, pero hay que tener los pies en el suelo y pensar que si hay polígonos industriales vacíos en concejos como puede ser Langreo o San Martín del Rey Aurelio, embarcarnos nosotros en un polígono no tiene mucho sentido. No obstante, vamos a comprar todo ese terreno y destinaremos una zona para poner en marcha un proyecto de ahorro energético, colocando unas calderas de astillas y una sala de despiece en esa zona. Es un proyecto de fondos mineros que supondrá una inversión del entorno de los 700.000 euros. La eficiencia energética sería compartida por dos administraciones: el ayuntamiento entraría con el agua caliente y calefacción para las piscinas y el albergue, el Principado con las viviendas sociales del Llano y el Centro de Interpretación del Parque de Redes. El proyecto ya está terminado y listo para ejecutar.

-¿Cuáles van a ser sus reivindicaciones esta legislatura en el Principado?

-Creo que estamos en sintonía y el nuevo presidente tiene las cosas claras, sabe de donde viene, qué necesidades tiene Asturias y Caso entra en las medidas genéricas que Adrián Barbón explicó el día de la toma de posesión. Pienso que es una persona joven y, como el pedía, que será ambicioso en muchos de los proyectos que quiere lanzar y con los que estamos identificados todos. Además, creo que ha tenido acierto en la gente que ha puesto en el gobierno porque a muchos los conozco y sé que trabajarán por la región y nos vamos a entender. Adrián, mismamente, pasó diez años como alcalde y sabe cuáles son las necesidades de los ayuntamientos.

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