La región vive en varios concejos el día más caluroso del año
23 ago 2019 . Actualizado a las 19:18 h.Los pronósticos no han fallado. Los meteorólogos llevan días avisando de la importante subida de temperaturas que registrarían los termómetros a final de semana y sus vaticinios se han cumplido. Asturias se derrite con máximas que han rozado los 36 grados en algunos puntos y en varios concejos se han superado los 30. Tal y como estaba previsto, se ha vivido uno de los días más calurosos del año, aunque el asfixiante calor durará poco. Mañana bajarán los mercurios y se espera que el domingo vuelva la lluvia.
Los datos recogidos por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) constatan que el calor ha sido la nota predominante de la jornada. En algunos puntos la sensación de bochorno incluso ha sido asfixiante. La temperatura más alta se ha registrado en Salas (35,9 grados), muy similar a los 35,6 grados de Mieres. En toda la zona de interior la situación ha sido parecida. Por ejemplo, en Tineo se alcanzaron los 34,5 grados o en Oviedo los 34,1 grados.
En la costa el sol ha calentado menos, con la excepción de Gijón, donde también se han superado, según Aemet, los 34 grados. Mucho más llevadero ha sido en Llanes, con máximas de 25 grados; en Colunga, con 23,8 grados; o en Castropol 28,4 grados. Según las estadísticas de Aemet, el día más caluro del mes de julio se alcanzaron los 34,7 grados en Lena, mientras que en junio la máxima fue en Cuevas de Felechosa, con 34,4 grados.
Cambios para el fin de semana
Estas temperaturas, inusualmente altas para la región incluso en verano, durarán poco. Mañana sábado Aemet prevé que el sol siga brillando con fuerza, pero con un calor mucho menos asfixiante. Se espera un descenso notable de temperaturas máximas en puntos de las zonas suroccidental, central y valles mineros. Solo se espera que las máximas superen los 30 grados en Cangas del Narcea. Por ejemplo, en Oviedo no superarán los 25 y en Avilés los 23.
El cambio brusco llegará el domingo y durará varios días. Aemet prevé para ese día cielos cubiertos con chubascos dispersos más probables en el interior y sin descartar que vayan acompañados de tormenta. El pronóstico, con todas las reservas que merece a tan largo plazo, señala que la situación será muy similar los primeros días de la semana.