Cuatro grandes proyectos con los que las empresas asturianas conquistan el mundo

Las ingenierías de más renombre de la región se han adjudicado en los últimos meses importantes contratos internacionales que les reportan carga de trabajo y millonarios beneficios

Parque eólico de Norvento en Muras
Parque eólico de Norvento en Muras

Las empresas de ingeniería de la región han ido creciendo, expandiéndose y conquistando el mundo a base de trabajo, esfuerzo e inversiones que les van reportado año a año grandes cifras de facturación gracias a conseguir adjudicarse importantes proyectos internacionales. Son empresas como TSK, Duro Felguera, Isastur o Imasa, con obras en marcha en diversos países y carga de trabajo en ellos para varios años. Se trata de contratos para la fabricación de equipos para la extracción de gas y petróleo, para el diseño y construcción de plantas solares o la construcción de bienes de equipo para complejas infraestructuras. Con ellos, las empresas asturianas llenan sus carteras de importantes proyectos que les generan millones de euros de beneficios anualmente, además del prestigio de ser las empresas elegidas en el ámbito internacional para el desarrollo de grandes infraestructuras.

Los contratos que dan esperanza a Duro Felguera

La situación económico-financiera de Duro Felguera a llevado a la empresa a pasar por momentos delicados en los últimos meses. La compañía está volcada en aumentar las cifras de contratación y en los cinco primeros meses de este 2019 ha alcanzado 84 millones de euros en contratación superando así el volumen contratado de todo el ejercicio 2018. Aunque también en España tiene contrato, Duro Felguera se mueve principalmente en el ámbito internacional, por lo que entre enero y mayo del presente año, ha firmado nuevos contratos con ExxonMobil en Estados Unidos, Borealis en Bélgica, Hellenic Petroleum en Grecia y BP en Azerbaiyán. Además, hace tres meses,  la compañía recibía la adjudicación provisional de un contrato de oil & gas por un importe de 43 millones de euros con la empresa estatal argelina Naftal, un contrato que fue anunciado en la Junta General de Accionistas pero del que poco más se sabe.

El contrato que sí tiene asegurado Duro Felguera es el que firmó el pasado mes de marzo con British Petroleum (BP) para la fabricación de 12 equipos de extracción de gas y petróleo en Azerbaiyán. Los equipos se instalarán en una plataforma off-shore situada en el Mar Caspio, desde donde se extraerán los hidrocarburos a una profundidad de 140 metros El alcance de los trabajos a desarrollar por parte de DF Calderería Pesada comprende el diseño y la fabricación de los recipientes a presión. Estos equipos, que se fabricarán con materiales de características mecánicas muy exigentes (aceros al carbono, inoxidables, con base níquel, placados, etc.) así como de aleaciones especiales, incorporan, además del diseño mecánico, el diseño de proceso y el suministro de internos especiales como parte de su alcance. La plataforma, que entrará en funcionamiento previsiblemente en 2023, tendrá una capacidad de procesado de 100.000 barriles de crudo y 9 millones de metros cúbicos de gas al día. Lo que no ha revelado por el momento es el importe de este contrato.

La planta solar más avanzada del mundo, diseñada por TSK

El pasado mes de mayo, TSK anunciaba a través de su web que fue la empresa seleccionada por el consorcio formado por la eléctrica francesa EDF, la compañía Masdar de Abu Dhabi y la empresa marroquí Green of Africa para el diseño y construcción de una novedosa planta solar, que requerirá una inversión superior a los 700 millones de euros. El proyecto consta de una planta híbrida fotovoltaica termosolar, que sumará 800 MW de potencia. Esta planta diseñada completamente por TSK será la primera en el mundo que integra las dos tecnologías en una única instalación híbrida aprovechando las ventajas de cada una de ellas. Por un lado, la principal ventaja de la tecnología termosolar que podemos resumir en que permite en cualquier momento del día generar electricidad de una manera gestionable, al tener la capacidad de almacenar energía a gran escala y, por otro lado, la principal ventaja de la tecnología fotovoltaica, que es la competitividad en lo que se refiere a coste de inversión y mantenimiento. Con ello se consigue una planta que puede generar electricidad a partir del sol durante las 24 horas del día a un coste que le permite competir con las energías convencionales a partir de combustibles fósiles.

TSK cerró el año 2018 con unas ventas de 1.107 millones de euros, convirtiéndose en una de las principales empresas de ingeniería y construcción españolas con presencia en el sector de la energía, plantas industriales, oil&gas, medio ambiente y minería. Actualmente su actividad internacional representa más del 96% de las ventas y se encuentra ejecutando proyectos en más de 30 países en cuatro continentes.

El ambicioso proyecto solar que ISOTRÓN desarrolla en El Salvador

Isastur, especializada en la ejecución de infraestructuras energéticas, está desarrollando a través de su filial Isotrón una nueva planta fotovoltaica en El Salvador tras poner en servicio la segunda fase del proyecto Bósforo en este país. ISOTRON desarrolla el proyecto Bósforo en tres fases, de las que la primera, compuesta por tres plantas de 10 W cada una, ya se encuentra en operación desde mediados del año pasado; la segunda fase, Bósforo II, está formada por las cuatro plantas de 10 MW ahora finalizadas, y la tercera fase, Bósforo III, en proceso de construcción actualmente, consta de tres plantas adicionales ubicadas en la zona central, de 30 MW en total. El Proyecto, que se finalizará a finales de 2019, evitará emisiones por más de 175 mil toneladas métricas de dióxido de carbono al año.

Si bien en la información facilitada por el holding Isastur relativo a este contrato la empresa no concretó el montante del mismo, la misma trasladaba el pasado febrero que los seis nuevos contratos permitían a ISOTRON empezar el año con una cartera de pedidos de 140 millones, una cifra similar a la obra ejecutada durante todo el año 2018.

El proyecto que afianza la presencia de IMASA en Marruecos

IMASA era a principios de este año la adjudicataria del proyecto EPC para la construcción del lote de cintas transportadoras y máquinas apiladoras del Lavadero Benguerir en la provincia de Rehamna, región de Marrakech en Marruecos. La empresa es la encargada de desarrollar integralmente las actividades de ingeniería, obra civil, fabricación y suministros, montaje y puesta en marcha de la instalación y formación final del personal, compuesta por 16 cintas transportadoras, 8 torres de transferencia y 2 máquinas apiladoras de material de rechazo. Este contrato es importante para la compañía teniendo si se tiene en cuenta que Marruecos es el primer exportador y el tercer productor de fosfatos brutos a escala mundial. Benguerir es el más nuevo de los cuatro centros mineros de fosfato de Marruecos y con dicho proyecto, IMASA, afianza su presencia en el país y de este modo, contribuye al desarrollo de su economía, cuyo sector ocupa el 21% de los ingresos por exportaciones, representando el 3,5% del PIB.

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