Un lobby de pescadores pide incluir la pesca sin muerte en un plan integral para salvar al salmón

Un total de 217 aficionados ha firmado ya una carta que alerta del peligro de extinción de la especie. Quieren movilizar a la sociedad asturiana y que el Principado lidere esta causa


«Tomar conciencia de la extraordinaria crisis que afecta al salmón en los ríos asturianos y promover un estado de opinión que inste y respalde a la administración en la adopción de medidas urgentes y extraordinarias». Este es el objetivo que persigue un reciente lobby de pescadores asturianos que eleva la alerta ante el riesgo inminente de extinción de la especie. La gráfica con cifras oficiales de los precintos en la sucesivas temporadas de pesca desde 1949 sustenta esa preocupación. No es un fenómeno exclusivo de Asturias. Lo está sufriendo toda el área geográfica del salmón atlántico. Pero este grupo de presión cree que hay que actuar desde lo local para contribuir a una mejora global y para que «los pescadores de dentro de 20 años no vivan de los recuerdos». Así que se dirige a la sociedad del Principado y, fundamentalmente, al Gobierno autonómico. Reclama que se abra el debate para aprobar un plan integral de recuperación, con todos los recursos necesarios para implementarlo. Mientras la actual situación no revierta, los aficionados no deberían sacrificar ningún ejemplar. Es decir, habría que detener la pesca con muerte

Esta iniciativa se ha presentado en una carta formal que cuenta con la firma de 217 pescadores y que sigue reclutando nuevos apoyos. La cifra crece día a día después de que esta plataforma haya abierto una campaña en Change.org y de que haya creado perfiles específicos en las redes sociales. Su objetivo es poder contarle su propuesta directamente al consejero de Desarrollo Rural, Agroganadería y Pesca, Alejandro Calvo, porque tendría que ser la Administración asturiana la que liderara este proyecto. No obstante, la base social ya es muy amplia. Eugenio Saavedra, elegido portavoz de este lobby, explica que entre las firmas hay aficionados y aficionadas de todas las edades, la mayoría con una larga trayectoria a sus espaldas. Matiza que no se trata de «reavivar polémicas estériles de pesca con muerte sí o no», ni de enfrentar a ribereños y no ribereños. Lo que se pretende es crear un frente común en defensa de los ríos salmoneros

Un movimiento meditado

Esta plataforma se ha ido gestando poco a poco. Los comentarios sobre la última temporada causaron mucho malestar. La campaña fue ligeramente mejor a la anterior pero siguió siendo «paupérrima», en palabras de Saavedra. Así que cuando alguien le preguntó cómo le había ido con la salmonada, casi no lo podía creer. Lo mismo que le pasó al portavoz del colectivo le sucedió a otros muchos. Los compañeros de tertulia del Palomar, donde se practica la pesca a mosca, llevaban tiempo dándole vueltas al asunto. Ese caldo de cultivo fraguó del todo en una jornada de pesca en Pravia, en la que se rendía tributo a la figura de Belarmino Martínez. Las conversaciones se convirtieron en reuniones. Hubo una docena de impulsores que trabajaron durante todo el mes de agosto para elaborar una carta, una suerte de manifiesto, que incluyera todos los preceptos y que no fuera frentista sino racional e inclusiva.

Eugenio Saavedra

El lobby quiere abrazar a pescadores ribereños y no ribereños, a políticos, administraciones, conservacionistas, expertos universitarios,.... Aunque ha nacido al margen de las sociedades de pescadores, muchos de los firmantes son miembros de varias y están abiertos a que también se sumen a la iniciativa. Es, por tanto, una propuesta que trata de ser lo más amplia posible. Lo ideal sería que incluso rebasara las fronteras del Principado. Eugenio Saavedra reconoce que lo soñado sería conseguir un plan estatal de recuperación del salmón. Pero se conforma por comenzar desde lo local. Ahora la prioridad es convencer al Gobierno asturiano y que salga adelante un plan autonómico.

Evolución de las capturas de salmones y proyección hasta 2030
Evolución de las capturas de salmones y proyección hasta 2030

Cifras apabullantes

El punto de vista tiene que ser multidisciplinar y ellos aportarían el de los aficionados a la pesca. «Sabemos que el rendimiento a caña es solo un factor a tener en cuenta, que también tenemos que la calidad de las aguas, las precipitaciones, el ecosistema,... Todo es importante», insiste Saavedra. Pero, en lo que a ellos atañe, las cifras capturas no dejan lugar a dudas. A principios del siglo XX, había 36 ríos salmoneros en la cornisa. A día de hoy, Saavedra explica que solo se pueden considerar como tal dos, el Sella y el Narcea. Ahora un año bueno en la campaña de pesca con muerte no se llegan a echar a tierra 900 ejemplares. Antes los balances eran tres y cuatro veces superiores. En el Canero se dan por buenos tres o cuatro ejemplares por temporada, cuando llegó a dar casi 900. Solo en el Eo, en el año 1980, es decir, hace cuatro décadas, la cifra de salmones capturados ascendió a 1.222. «Las estadísticas muestran una curva regresiva clara. Si seguimos sacrificando salmones será imposible revertirlo», argumenta el portavoz de la plataforma.

Los pasos a dar y por qué orden están claros. Lo primero sería que el Gobierno elaborara un plan de recuperación del salmón, con el rango legal necesario y con todos los recursos que garanticen su cumplimiento. Esto implica desde ampliar las plantillas, a contratar trabajos de investigación. Los plazos deben ser breve porque la situación es grave. La plataforma no se atreve a dar fechas concretas pero sí matiza que tiene que ser en el periodo de tiempo «más breve posible». Lo que reclama son «acciones globales que han de afectar a todos los aspectos que influyen en cada cuenca y que hoy impiden tener unos ríos saludables y aptos para la reproducción y culminación con éxito de la primera etapa del ciclo vital del salmón». La contribución de los pescadores sería «aceptar no matar ni un solo salmón más en tanto no se revierta esta situación».

  

Tags
Comentarios

Un lobby de pescadores pide incluir la pesca sin muerte en un plan integral para salvar al salmón