¿Por qué consumen más alcohol las jóvenes asturianas?

Carolina García REDACCIÓN

ASTURIAS

Un estudio elaborado por un grupo de enfermeras del HUCA revela que más de la mitad de las atenciones en urgencias por intoxicación etílica son a mujeres que no han cumplido la mayoría de edad

30 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Decidieron plasmar la realidad que vivían cada día y trasladar al papel la actividad del servicio de Urgencias del HUCA (Hospital Universitario de Asturias) durante un año. Un grupo de seis enfermeras con María Quiroga al frente analizó las atenciones por intoxicación etílica de jóvenes de entre 14 a 21 años. ¿El resultado? El 54% de los jóvenes atendidos en Urgencias fueron mujeres frente al 45,9% de los varones. La mayoría de las intoxicaciones se producen durante el fin de semana. De hecho, solo los viernes y los sábados atendieron el 75% de todas las urgencias de jóvenes que llegan al centro hospitalario con síntomas de embriaguez. La mayoría se producen durante la noche, entre las diez de la noche y las ocho de la mañana. «Las mujeres son más vulnerables a los efectos del alcohol y además, donde el nivel de conciencia puede estar alterado favorecen la aparición de agresiones, embarazos no deseados o conductas sexuales de riesgo», explica la principal autora del estudio que ha sido publicado en la revista SEAPA (Sociedad de Enfermería Familiar y Comunitaria de Asturias).

En un año el servicio de Urgencias atendió a 85 jóvenes que cuando llegaron al hospital presentaban una tasa de alcohol de 201, 49 mg/dl en sangre, lo que indica, según explica Quiroga, una intoxicación etílica aguda moderada, por lo que en más del 60% de los casos obligó a los facultativos a poner en marcha una atención urgente durante la primera hora. De media, tras la atención médica y el control por parte de los profesionales, no les dieron el alta hasta más de cuatro horas después de su ingreso. Es la media. Además de reflejar los datos, las autoras del informe no quieren limitarse a las cifras y dan un paso más. Señalan las consecuencias del  consumo de alcohol a temprana edad que, según estudios comienza a los 14 años tanto para hombres como para mujeres. ¿Qué riesgos conlleva? Produce alteraciones a nivel global: en el comportamiento, aprendizaje y la memoria (conductas sexuales de riesgo, violencia, traumatismos, suicidio, bajo rendimiento escolar, consumo de otras sustancias psicoactivas…), alteraciones orgánicas (desarrollo de patología del crecimiento…), mayor riesgo de desarrollar un trastorno por abuso de alcohol en la edad adulta y además el consumo de alcohol es una de las primeras causas de mortalidad y discapacidad a edad temprana a consecuencia  de accidentes de tráfico.

El Bing Drinking: beber mucho en poco tiempo

La forma de consumir alcohol entre los jóvenes ha cambiado respecto a patrones de las últimas décadas. Ahora la moda es ingerir mucho alcohol en poco tiempo. Se conoce como el Bing Drinking y consiste en beber rápido hasta conseguir emborracharse. Es la nueva moda del botellón, en el que los jóvenes compran alcohol o lo consiguen en su casa para beberlo en grupo en la calle. Un hábito con el que consiguen alcanzar un alto nivel de embriaguez en poco tiempo. De hecho, la mayoría de los jóvenes tienen que ser trasladados en ambulancia al HUCA y solo el 15% pudo llegar por sus propios medios.

En algunos casos el consumo no se limita al alcohol. De todos los jóvenes atendidos el 10% dio positivo en consumo de estupefacientes. La mayoría de cannabis. Realizaron el test de drogas a 51 pacientes (60%), de los que 27 fueron  mujeres (58,7%) y 24 hombres (61,54%). El resultado fue el siguiente: un 10,6% dio positivo en cannabis, seguido de 5,9%en benzodiacepinas y un 2,4% había consumido cocaína. Solo uno de los jóvenes fue reincidente y acudió en dos ocasiones a Urgencias por consumo de alcohol. En el caso de los jóvenes de entre 14 a 21 años que llegan a urgencias por intoxicación etílica, los profesionales explican que no precisan otra atención (en la mayoría de los casos se limitan a vigilancia, a disminuir el alcohol y a esperar que metabolicen para darles el alta) como sí ocurre en pacientes de otras edades donde acuden además con otros problemas como traumas por caídas, psiquiátricos o consumo de otras sustancias.

En cualquier caso, las autoras del estudio quieren incidir en la problemática de «ver la intoxicación etílica jóvenes como algo normal y socialmente aceptado o como algo molesto por el personal sanitario y el no darle la suficiente importancia, puede llevarnos a que nos olvidemos de las consecuencias que estas conductas pueden tener en los adolescentes y en el futuro de los mismos con repercusiones médicas, psicológicas y sociales», concluye María Quiroga. En el estudio Perfil de los adolescentes entre 14 y 21 años que acudieron a un servicio de urgencias en 2017 participaron además de María Quiroga Álvarez, Natalia Miranda Fernández, Emma Moatassim Fernández, Marta Pilar González Suárez, Lis Martínez García, Lucía Fernández Suárez.