La ruta se encuentra en una situación extrema a falta de un acuerdo que confirme quién debe encargarse de su mantenimiento
23 oct 2019 . Actualizado a las 05:00 h.La situación de la Senda del Oso es de extrema gravedad. La ruta se encuentra en la UCI a falta de un inversor que acepte hacerse cargo de las reparaciones y el mantenimiento que necesita. El socialista Jesús García, alcalde de Proaza, reconoce que «los ayuntamientos de los concejos por los que transcurre la ruta no podemos enfrentarnos económicamente al mantenimiento de la misma». El también presidente de la mancomunidad de los valles del Trubia, que actualmente se encuentra en quiebra, asegura que se necesita con urgencia un acuerdo entre los cuatro concejos (Proaza, Teverga, Quirós y Santo Adriano) y el Principado. Por otra parte, Manuel López, presidente de la asociación Sendas de Asturias, afirma que «llevamos más de diez años denunciando la situación y haciendo propuestas. No estamos de acuerdo con lo que se pretende, que es simplemente poner un parche».
Tras el informe expuesto por la Fiscalía, que señala más de doscientas deficiencias que la Senda del Oso presenta en sus diferentes tramos, la pelota cae ahora en el tejado de los concejos de y del Principado. Mientras los ayuntamientos achacan a las dificultades económicas que atraviesan la mala situación de la senda, el gobierno del Principado rechazó en la Junta General la propuesta del Partido Popular, que solicitaba que éste se apropiase de la ruta, encargándose así de los gastos que supondría su mantenimiento.
«Como ayuntamiento somos conscientes del estado de la Senda del Oso, pero el presupuesto es el que hay y no da para todo. De los cuatro concejos por los que transcurre la ruta, unos tienen más extensión que otros, y para nosotros es imposible mantenerlo», explica García, alcalde de Proaza. Bajo su punto de vista, es necesario una figura que gestione y mantenga la senda en condiciones. «La Fundación Oso quiso hacer un convenio con los ayuntamientos y el Principado, pero los demás no estuvieron por la labor», cuenta el alcalde. La Voz de Asturias intentó sin éxito ponerse en contacto con los alcaldes de los concejos de Quirós y Teverga para conocer su versión.
«Hasta el momento el Principado no ha hecho nada. La Junta acordó que se harían obras y se invertiría dinero, pero esa no es la solución. Pueden dejarla perfecta, pero lo que necesita es un mantenimiento contínuo», asegura el socialista. García cree que la opción más viable es escuchar de nuevo la propuesta de la Fundación Oso, que se comprometió a realizar este mantenimiento siempre y cuando ayuntamientos y Principado estuviesen de acuerdo. «Hay empresas detrás que estarían interesadas en invertir por la publicidad, y de ahí saldrían los fondos necesarios», añade el alcalde.
Por otro lado, el presidente de la asociación Sendas de Asturias, Manuel López, cree que la situación de abandono en la que se encuentra la senda «es conocida por todos». López asegura que ciertos tramos necesitan intervenciones de urgencia. «Entendemos que los ayuntamientos no tienen la capacidad económica para garantizar el mantenimiento que la senda necesita, es por ello que creemos que la ruta debería depender del Principado o de un ente superior que lo garantice», expone Manuel López.
Como experto en rutas, López cree que los resultados del informe expuesto por la Fiscalía se deben a elementos mal utilizados en la ruta. «Si cada valla cuenta como un desperfecto, es normal que haya tantos. Estas vallas de madera no se utilizan correctamente, ya que solo serían necesarias en aquellas zonas que de verdad fueran peligrosas. En el resto de puntos quedan muy bonitas, pero solo suponen un estorbo para las máquinas de mantenimiento. En esos puntos en los que las vallas ni siquiera hacen función de pasamanos, deberían sustituirse por elementos que delimiten espacios o señales que indiquen qué es y que no propiedad privada, o cuál es la zona por la que transcurre la ruta», argumenta López.
Además, el presidente de Sendas de Asturias advierte a las administraciones que la situación de la Senda del Oso debe solucionarse cuanto antes por el impacto que tiene en los concejos por los que transcurre. «Es el mayor recurso de la zona. Mueve a los establecimientos de su alrededor, como locales de alquiler de bicicletas, bares, hostelería… No valoramos lo que tenemos. Se gastan millones en otras cosas y en esto, que supone unos 200.000 euros al año en mantenimiento, no se hace», advierte.
Manuel López también asegura que, a pesar de los accidentes causados en los últimos meses, uno de ellos mortal, la ruta no es peligrosa. «Cada vez que hay un accidente surgen las voces de alarma, pero la Senda del Oso no es una ruta peligrosa. La senda del Cares es más peligrosa que esta. La afluencia no ha bajado por estos accidentes, quizás algún colegio que haya podido cancelar su visita, pero nada más. De hecho, en determinadas épocas del año son muchísimas las personas que pasan por esta senda», asegura.