La empresa argumenta que esta decisión se debe a la entrada en vigor de una nueva ley que afecta al plan ambiental de la planta de Tarento
04 nov 2019 . Actualizado a las 18:41 h.El líder mundial en producción de acero, ArcelorMittal, se retiró hoy del acuerdo de compra del grupo siderúrgico Ilva que cerró en 2018 y que se habría hecho efectivo en mayo de 2021, decisión que el grupo ha argumentado que se debe a la dificultad del cumplimiento de los compromisos contractuales. ArcelorMittal gestiona en régimen de alquiler desde noviembre de 2018 la planta de Ilva, en Tarento (Apulia, sur), que llevaba casi cuatro años bajo administración concursal y muchos más con severos problemas económicos.
El contrato de compra se habría hecho efectivo a partir del 1 de mayo de 2021, cuando la planta habría pasado a ser de propiedad total de ArcelorMittal. Pero su filial italiana AM InvestCo Italy ha comunicado hoy que ha avisado por carta a los administradores concursales de Ilva de que quiere rescindir el acuerdo de alquiler y posterior adquisición del negocio.
Según informa EFE, la empresa asegura que, en base al acuerdo firmado en octubre de 2018 «estipula que, en caso de que una nueva ley afecte el plan ambiental de la planta de Tarento para perjudicar materialmente la capacidad de operarla o implementar su plan industrial, la compañía tiene el derecho contractual de retirarse». Subraya que el 3 de noviembre de 2019, «el Parlamento italiano ha eliminado la protección legal necesaria para que la compañía implemente su plan ambiental sin riesgo de responsabilidad penal, lo que justifica» su marcha atrás.
Además, afirma que una serie de disposiciones emitidas por el Tribunal Penal de Tarento obligan a los administradores extraordinarios de Ilva a completar ciertas disposiciones antes del 13 de diciembre de este año, bajo pena de cerrar uno de los altos hornos, lo que «imposibilitaría la implementación del plan industrial y el cumplimiento del contrato». «Otros sucesos graves, independientes de la voluntad de la compañía, también han llevado a una situación de incertidumbre legal y operativa que ha afectado aún más la capacidad de llevar a cabo las operaciones necesarias en Ilva y operar la planta de Tarento», según el comunicado.
Por estas razones, la compañía ha decidido desvincularse de la gestión de la planta y pide a los administradores extraordinarios que se responsabilicen de ella «en los 30 días siguientes a la recepción del aviso». La noticia ha caído como un jarro de agua fría en Italia y los ministros de Desarrollo Económico, Stefano Patuanelli; del Sur, Giuseppe Luciano Calogero Provenzano; y de Medio Ambiente, Sergio Costa, han convocado una reunión para esta tarde, mientras que el secretario nacional del sindicato Fim Cisl, Marco Bentivogli, ha calificado la noticia de «bomba social».
El miembro del Partido Demócrata (PD) -que forma parte del Gobierno italiano-, Pietro Bussolati, ha mostrado en una nota su preocupación y sorpresa por la decisión de ArcelorMittal y ha instado al primer ministro italiano, Giuseppe Conte, a convocar de forma inmediata a los directivos de la compañía a una mesa de diálogo. ArcelorMittal es el principal fabricante de productos planos de acero de carbono tanto en la Unión Europea (UE) como a nivel mundial e Ilva tiene grandes efectivos de producción de estos mismos bienes en Tarento, donde está la mayor planta integrada de localización única para producir acero en Europa.
En el acuerdo de compra, ArcelorMittal se comprometió con el Gobierno italiano a respetar 10.700 puestos de trabajo, de una plantilla de unos 13.500 trabajadores, y a brindar ofertas a otros 3.000 restantes, una vez adquiriera la planta.