La abstención de Ciudadanos facilita el primer presupuesto de Barbón

Foro decidirá su postura en una reunión orgánica este viernes. La suma de socialistas e IU les deja a un escaño de distancia de salvar las cuentas

Laura Pérez Macho
Laura Pérez Macho

Para no tentar a los hados ninguno de los grupos parlamentarios quería dar por hecho ya el pase de los primeros presupuestos de la legislatura, pero lo cierto es que a falta de cumplir los preciptivos pasos del trámite parlamentario (que culmina con el pleno del día 30), la decisión del grupo parlamentario de Ciudadanos de no presentar una enmieda a la totalidad dejaba el camino abierto a que las primeras cuentas del Ejecutivo de Barbón puedan empezar a funcionar con el año nuevo. Los naranjas también querían respetar sus propios procedimientos y esperaban a someter este posicionamiento al comité ejecutivo del partido. Desde Foro, su portavoz parlamentario Adrián Pumares se remitió también a la cita orgánica que tendrá lugar este viernes. Los socialistas sumaron con facilidad en la negociación a los dos diputados de IU, lo que unido a su amplia mayoría, de 20 escaños, les dejaba a sólo un diputado de distancia para aprobar las cuentas. Con un voto positivo o una abstención. Y podrían superar de largo la suma necesaria si se conjugara un apoyo y una aquiescencia transversal, en varios puntos del espectro político.

El movimiento reduce el margen de maniobra de Podemos, con el que no ha habido acercamientos finales aunque tanto los morados como los socialistas se hayan recriminado que el otro no aceptaba su mano tendida. Podemos ha oscilado con mensajes duros y de tender puentes apelando a la extensión de la gratuidad de las matrículas actuales de la escuela infantil o las tasas universitarias; los socialistas adujeron que no se les detallaban los documentos para trabajar. Para Ciudadanos se trata de evitar a toda costa el mal mayor de la prórroga presupuestaria y reconocen guiños a su programa en las cuentas después de las comparecencias de los consejeros. Podemos podría abstenerse a su vez, o asumir una carambola de dificil encaje político sumando su rechazo a enmiedas a la totalidad de PP y Vox.

La distancia entre morados y socialistas, que pareció atenuarse en el final de la pasada legislatura, volvió a crecer con la nueva y en ello no parece haber tenido influencia el hecho de que, en el ámbito estatal, ambos partidos cerraran un acuerdo para gobernar en coalición. Sí ha tenido, aunque de forma indirecta, relación el devenir de la política estatal en las decisiones de otros partidos. 

Foro concurrió en coalición con el PP en los últimos comicios generales; de hecho este jueves se quedaba su diputado, Isidro Martínez Oblanca, en el Grupo Mixto del Congreso, con la CUP y UPN, después de que otros pequeños se unieran como «Grupo Plural».  Oblanca, como Pedro Leal en la Junta, son acérrimos partidarios de Francisco Álvarez-Cascos ahora enfrentado con la presidenta Carmen Moriyón que cuenta entre sus afines a varios responsables partidarios de llegar a un entenmiento con el gobierno del Principado.

De alguna manera la caída en votos de Ciudadanos en noviembre, que llevó a la renuncia de Albert Rivera y buena parte de su cúpula en la dirección del partido, dejó mucho más libres a los responsables asturianos para marcar su propia estrategia sin tener que estar envarados por la preferencia prioritaria con el PP. Los naranjas asturianos pretenden marcar un perfil de gestión y responsabilidad en un contexto en el que una prórroga presupuestaria en Asturias se sumaría a la que ya hay en las cuentas del estado desde el último mandato de Rajoy, un gobierno en funciones maniatado para medidas cruciales para la economía asturiana como el estatuto de la industria electrointensiva y una incertidumbre política sobre la posibilidad de que cuaje la investidura. 

A media semana, la secretaria de Organización de la FSA, Gimena Llamedo cargó contra la actitud de Podemos, con quien en todo este proceso los socialistas han considerado como aliado predilecto. «Parece que Podemos se empeña en desentenderse del futuro de Asturias y opta por el cálculo político y el tacticismo»; indicó en un comunicado en el que además aseguró que «pese al escaso margen» que según dijo tiene el gobierno para mover partidas, se han tenido en «cuenta cuestiones que Podemos ha trasladado como prioritarias» y entre las que enumeró el dentista en la sanidad pública hasta los seis años; bonificaciones en matrículas 0 a 3 años y gratuidad para el tercer hijo; o un plan de choque para reducir un 75% la espera en dependencia.

A comienzos de dieciembre, en la presentación del proyecto de cuentas regionales, la consejera de Hacienda Ana Carcába destacó que asciende a un monto de 4.757 millones de euros, un 5,1 por ciento más que este ejercicio. Del total, 3.195 millones se destinan a gasto social, 114 millones por encima del de este año, y 366 millones a inversión productiva.  Incluye una única subida de impuestos (la de la tasa sobre las salas de juegos y apuestas) mientras que también deducciones en el IRPF para el área rural en aspectos como el segundo hijo y declararse autónomo.

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La abstención de Ciudadanos facilita el primer presupuesto de Barbón