Jóvenes autónomos, una especie en peligro de extinción

Asturias se sitúa a la cola en trabajadores por cuenta propia menores de 25 años al contabilizarse poco más de 600 emprendedores en ese tramo de edad. Suponen el 1,3% del total cuando hace una década representaban el 1,6%

Jóvenes autónomos

Redacción

Si ser trabajador por cuenta propia es complicado en España por las particularidades del régimen que aglutina a los autónomos, serlo en los inicios de la etapa laboral requiere una importante dosis de vocación para afrontar las incertidumbres que suele conllevar tener un negocio. Tal es así que en Asturias los jóvenes autónomos son una especie en peligro de extinción. Los datos del último informe del Ministerio de Trabajo sobre Trabajadores autónomos, personas físicas en alta en la Seguridad Social indican que en la región a 30 de septiembre de 2019 había 611 autónomos menores de 25 años, lo que supone un 1,3% del total de trabajadores por cuenta propia.

Esa cifra sitúa a la comunidad asturiana a la cola de España, ya que sólo Galicia (1,1%) y Cantabria (1,2%) están por debajo, mientras que Castilla y León empata en porcentaje con Asturias al registrar también un 1,3%. La distancia con la media nacional es amplia ya que esta se sitúa en 1,8%. Si bien este dato nacional se ha mantenido en la última década, no se puede decir lo mismo en el caso de Asturias, ya que en 2009 el porcentaje se situaba en el 1,6% al contabilizarse 877 personas menores de 25 años trabajando por cuenta propia. Sin embargo, la caída de los autónomos en este tramo de edad no es una cuestión aislada, ya que en general los asturianos inscritos en el RETA (Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos) han descendido considerablemente en la última década. Si entonces eran 80.638 los afiliados por cuenta propia en la Seguridad Social, de los cuáles 54.594 eran personas físicas, según los últimos datos, en la región hay 73.616 afiliados por cuenta propia en la Seguridad Social y 46.126 son autónomos personas físicas.

Para Patricia Oreña, la presienta de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de Asturias, el descenso de los jóvenes que se deciden a trabajar por cuenta propia en la primera etapa de su vida laboral se debe a varias causas, entre ellas, que «los jóvenes alargan mucho sus estudios» de forma que hay muchos mayores de 25 años que continúan formándose. No obvia que en la región «no hay ecosistema» de autónomos por ser una región en la que hay más posibilidades de empleo industrial y que en las familias se anima a ese sector de la población «a buscar un empleo fijo y no a emprender un negocio».

Así, la misma apunta que además de las medidas que se puedan impulsar desde las administraciones, también hacen falta otras cosas, como un cambio de mentalidad en la sociedad teniendo en cuenta que «el modelo de consumo ha cambiado, así como la concentración de la población». Como conocedora del sector desde hace dos décadas, Patricia Oreña señala que la solución a las dificultades que tienen los trabajadores autónomos no se va a lograr a corto plazo. Más bien considera que se ha de empezar por el fomento de la cultura del emprendimiento y a partir de ahí trabajar en otros ámbitos, como el financiero. Y es que advierte que si hay tan pocos jóvenes menores de 25 años que se animen a poner un negocio propio y ser trabajadores autónomos es porque «no encuentran vías de financiación» para ponerlo en marcha y «tener recursos propios a esa edad es complicado porque no han iniciado su vida laboral». «Y eso sin contar que cuando alguien acaba sus estudios, si plantea ser autónomo lo que recibe, en general, es una sensación negativa por parte de su entorno». Pero la presidenta de ATA Asturias responde que «aunque ser autónomo es complicado, también es gratificante».

Un apunte que hace Oreña es que los menores de 25 años que son autónomos lo son por vocación, ya que son nuevos trabajadores que no han tenido tiempo de ver frustradas sus aspiraciones, por lo tanto aunque son pocos cientos los que se contabilizan en Asturias, los pone de relieve porque «tienen mentalidad y espíritu de emprendedor y su visión es la de generar su trabajo».

La presidenta de ATA Asturias manifiesta también que el bajo porcentaje que se registra en la región de menores de 25 años dados de alta como autónomos no es una situación aislada. Señala que es la tónica general de la franja norte de España, ya que los datos que reflejan la caída en ese tramo de edad se repiten también en las comunidades vecinas de Galicia y Cantabria.

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