Liberbank: historia de un matrimonio roto

La entidad asturiana intentó una fusión con la malagueña Unicaja, pero discrepancias en el reparto de poder frustraron la operación

Liberbank y Unicaja
Liberbank y Unicaja

Oviedo

En el mes de mayo, parecía haber un principio de acuerdo de fusión entre Liberbank y Unicaja. Pero, en contra de los intensos deseos del Banco de España y el BCE, el romance se rompió. Los supervisores llevaban tiempo presionando para que se fusionaran entidades de tamaño medio... y poco rentables. No está el horno del sector -tipos bajos, caída de los márgenes, costoso proceso de digitalización, irrupción de nuevos actores como las fintech...- para estos bollos.

Y sentó todavía peor entre las instancias bancarias que la batalla por el reparto del poder en el seno de la futura entidad fuera lo que acabó por dar al traste con una operación que en el cuartel general de Draghi en Fráncfort ya daban por hecha.

Los de Málaga echaron sus cuentas y llegaron a la conclusión de que les correspondía un peso del 60% en el nuevo banco (hubiera sido el sexto del país con unos activos de  92.000 millones). Los asturianos no estuvieron de acuerdo. Lo justo, en su opinión, era que ellos tuvieran un 45 %. Después dijeron estar dispuestos a rebajar sus pretensiones hasta el 58-42%, pero nada.

Así las cosas, y tras meses de negociaciones, la historia acabó en fiasco. Ni siquiera la mediación, según fuentes financieras, de la subgobernadora del Banco de España, Margarita Delgado, para intentar asfaltar el camino del acuerdo, lo hizo. Sí estaban los asturianos dispuestos a pasar por el aro de trasladar la sede social de Madrid a Málaga y de que el nuevo banco iniciara su andadura con el nombre de Unicaja. Nada del otro mundo. Es lo menos cuando el pez grande se come al chico. Pero ni por esas.

 A la vista de los comunicados enviados a la CNMV dando cuenta del fracaso, pareciera que aquí no ha pasado nada. Cada uno por su lado. Y en solitario. Pero los analistas no lo tienen tan claro. Dudan de que eso sea posible, especialmente en el caso de Liberbank. Conocido es el interés de Abanca en el asturiano, al que ha intentado hincarle el diente hasta en dos ocasiones. La penúltima de ellas en febrero, ya con las negociaciones con Unicaja en marcha. Una operación que Juan Carlos Escotet, que controla la entidad gallega, llevaba meses tejiendo y que acabó saltando por los aires en apenas cinco días. Tampoco es desconocida para los analistas la tenacidad del venezolano. ¿No hay dos sin tres? El tiempo lo dirá, pero en el mercado muchos lo dan por hecho.

De ahí el revuelo que levantó la misteriosa participación (del 7,78 %) que declaró Bank of America (asesor de Abanca en la fallida opa sobre el asturiano) en el capital de Liberbank. Muchos la interpretaron como una maniobra de Escotet, hasta que los estadounidenses aclararon que era parte de su cartera de negociación para clientes. Aun así, hay quien sigue con la mosca tras la oreja. 

Y vuelta al trigo

Lo último que se sabe es que los accionistas de las entidades apostaban de nuevo por la fusión. Recientemente, fueron ellos los que tomaron la iniciativa para reactivar la unión y alcanzar un principio de acuerdo sobre el canje de acciones antes de involucrar a los respectivos consejos de administración.

Entre los accionistas más relevantes de los bancos están las fundaciones Caja Asturias, Caja Extremadura y Caja Cantabria y la fundación bancaria de Unicaja. Además, se encuentra el fondo británico Oceanwood, que elevó su participación hasta el 17,5%, Corporación Masaveu y el empresario mexicano Ernesto Tinajero, a través de Aivilo Spain. El fondo soberano noruego Nortes también participa con un 3,13%.

Las redes de sucursales de ambas entidades son complementarias. Unicaja Banco se centra en Andalucía y Castilla y León, mientras que Liberbank cuenta con una posición estratégica en Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Extremadura. Por tanto, las redes de sucursales sumarían 1.866, de ellas 1.182 de Unicaja Banco y 684 de la propia Liberbank, que cuenta además con más de un centenar gestionadas por asesores bajo un modelo de franquicia.

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