El Vaticano reconoce mártir a un misionero asturiano torturado y asesinado en Guatemala

La Voz

ASTURIAS

El sacerdote y misionero Juan Alonso Fernández, en su juventud
El sacerdote y misionero Juan Alonso Fernández, en su juventud

Juan Alonso Fernández prefirió quedarse en el país en 1981 aunque sabía que se estaba persiguiendo a los sacerdotes

24 ene 2020 . Actualizado a las 13:42 h.

El papa Francisco ha firmado el decreto que reconoce el «martirio» de tres misioneros españoles del Sagrado Corazón de Jesús y de otros siete compañeros laicos asesinados en Guatemala entre 1980 y 1991, durante la guerra civil, por grupos de militares, y que por tanto se convertirán en beatos. Uno de ellos es el asturiano Juan Alonso Fernández, que nació en Cuérigo (Asturias) el 29 de noviembre de 1933 y que llegó en 1960 a El Quiché. A pesar de que se le insistió en dejar el país debido a la persecución de los sacerdotes, prefirió quedarse. Fue detenido, torturado y asesinado en La Barranca en noviembre de 1981.

Francisco también firmó el decreto de martirio de otros tres sacerdotes de la Orden de los Capuchinos, entre ellos José Doménech Bonet, asesinados «por odio a la fe» en el periodo comprendido entre el 24 de julio y el 6 de agosto de 1936, durante la guerra civil española. Según comunicó la oficina de prensa del Vaticano, el pontífice autorizó la aprobación de los respectivos decretos, por lo que estas personas no necesitan ningún milagro para su beatificación.

También reconoció las «virtudes heroicas», el primer paso en el proceso de beatificación, de Joaquim Masmitjà i de Puig, nacido en Olot (Gerona) el 29 de diciembre de 1808 y fallecido el 26 de agosto de 1886, que fundó la congregación de las Misioneras del Corazón de María y fue canónico de la catedral de Gerona. Asimismo reconoció las »virtudes heroicas« de José Gurruchaga Castuariense, nacido en Tolosa (Guipúzcoa) en 1881 y fallecido en Bilbao en 1967, y fundador de la congregación religiosa de los Auxiliares Parroquiales de Cristo Sacerdote.