Las ocho recetas del Gobierno de Barbón para la transición industrial en Asturias

El consejero Enrique Fernández reclama unidad en torno al proyecto para afrontar una transformación «inevitable» por la lucha contra el cambio climático. Promete ser exigente con el Ejecutivo nacional

El presidente. del Principado, Adrián Barbón, saluda al consejero de Industria, Empleo, y Promoción Económica, Enrique Fernández (d), en la JUnta General del Principado
El presidente. del Principado, Adrián Barbón, saluda al consejero de Industria, Empleo, y Promoción Económica, Enrique Fernández (d), en la JUnta General del Principado

Redacción

El consejero de Industria, Enrique Fernández, ha planteado a los grupos parlamentarios de la Junta General ocho acuerdos en torno al sector industrial asturiano para garantizar su futuro y aprovechar las oportunidades de una transición ecológica «que es inevitable». «Empeñarse en mantener el actual método productivo sería perder el tiempo», ha señalado Fernández al inicio del pleno monográfico del parlamento regional para abordar la situación de la industria, que continuará mañana, miércoles, con la intervención de los grupos parlamentarios y el debate y votación de las propuestas que planteen.

El titular de Industria ha asegurado que, pese a la coyuntura actual, el Gobierno es optimista sobre las capacidades con que cuenta Asturias para desarrollar un sector secundario «aún más amplio y pujante» lo que requiere, ha advertido, del apoyo «de todos» en el ámbito político, social y empresarial. Así, ha pedido el apoyo de los grupos a las propuestas del Ejecutivo, «sin caer en la confrontación partidaria que poco aporta». Su plan pasa por lograr esa unidad en torno a la defensa del sector, impulsar un plan industrial, desarrollar la colaboración público-privada, apoyar a los sectores considerados estratégicos, atraer inversiones y talento, mejorar las infraestructuras de transporte y las telecomunicaciones e impulsar la formación dual.

Todo ello, ha apuntado, debe ir acompañado de la exigencia al Gobierno central y a las autoridades comunitarias de un marco regulatorio favorable dado que es esos ámbitos donde se tiene la mayor capacidad de decisión en torno al futuro de un sector que supone el 19,7 por ciento del Valor Añadido Bruto de la economía asturiana y que genera 53.300 empleos, el 13,7 por ciento de los existentes en Asturias.

Aparcar debate estériles

Así, ha subrayado la capacidad de la industria para ser motor de la economía y para sostener empleos bien remunerados «mayor que la del resto de sectores económicos» y ha rechazado el «falso debate» de elegir entre esa actividad y el medio ambiente dado que ambos son compatibles y que la transformación «inevitable» vinculada a la lucha contra el cambio climático se ha de afrontar «sí o sí». Esa transición, ha apuntado, debe ser «justa y pactada» y desarrollarse «sin abandonar a su suerte ni a territorios ni a colectivos», un proceso que ahora se puede afrontar sin los perjuicios que causa la situación de interinidad del Gobierno central y que debe ir vinculado al Pacto Verde Europeo al que se acaba de dar «el pistoletazo de salida».

Al margen del compromiso conjunto en defensa de la continuidad de Asturias como región industrial, el consejero ha planteado como segunda propuesta de acuerdo la necesidad de promover la cooperación público-privada en la adaptación de los sectores industriales a los nuevos tiempos «de la mano, de la ciencia, de la innovación y de la tecnología».

Además, ha defendido la necesidad de apostar por los sectores estratégicos que mejor puedan aprovechar las potencialidades endógenas y los recursos de Asturias y de exigir desde el Principado a la UE y al Gobierno de España un marco regulatorio e institucional favorable al desarrollo de actividades industriales tras varios años en los que las iniciativas públicas para impulsar su desarrollo han sido «escasas y poco ambiciosas».

En este sentido, ha reclamado del Gobierno central la aprobación del prometido Estatuto Electrointensivo, el cumplimiento del Plan de la Minería, la puesta en marcha este año de los fondos nacionales vinculados al Plan de Transición Junta y evitar que el cierre de las centrales térmicas de Lada y Soto de la Barca salga «gratis» y que las eléctricas «no puedan desentenderse de las consecuencias socioeconómicas de su decisión».

Tras advertir de que la afinidad política con el Ejecutivo de Pedro Sánchez no impedirá al Gobierno asturiano anteponer «siempre» los intereses de Asturias, Fernández ha reclamado de la administración central que sea «beligerante» en Bruselas con el reparto inicial previsto de los fondos vinculados al Pacto Verde Europeo al ser «insuficiente e injusto» con el esfuerzo asumido por la región en ese proceso de transición.

Constituir la oficina Asturias Industrial en colaboración con el Ministerio para captar nuevas inversiones ha sido otra de las propuestas de acuerdo planteadas por el Gobierno lo que requiere «poner en el escaparate lo mejor» de la región y afrontar las mejoras necesarias «en la trastienda y sin espectáculos innecesarios». «No me imagino a alguien hablando de Madrid y hablando de que carece de puerto, de la saturación de sus carreteras, de sus elevados alquileres o de su altísima contaminación», ha señalado en alusión a la reciente polémica con FADE sobre el vídeo de la patronal que recogía las carencias de Asturias.

La mejora de la formación ocupacional adaptándola a las necesidades de las empresas, la atracción del talento y el fomento de la cultura emprendedora así como la mejora de las comunicaciones áreas y terrestres y de la red de telecomunicaciones junto a la finalización de los polígonos pendientes forman parte también de la oferta del Gobierno, medidas todas ellas que se incorporarían a un Plan Industrial «a largo plazo».

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