Aucalsa retira máquinas de «todo pago» instaladas en 2014 que nunca llegaron a funcionar

Los usuarios han reiterado sus quejas por el mal funcionamiento de varias instalaciones y la escasez de plantilla


La empresa Aucalsa, concesionaria de la autopista del Huerna que conecta Asturias con la meseta, retiró ayer varias máquinas de «todo pago», las en principio destinadas a aceptar el cobro del peaje por cualquier tipo de medios, tanto telepeaje como pago por tarjeta o en efectivo, pero que nunca llegaron a funcionar desde su instalación en el año 2014. Distintas fuentes indicaron que el coste de las máquinas y su implementación en los peajes de La Magdalena (en Asturias) y Villablino (en León) sumaron alrededor de dos millones de euros pero ayer terminaron como chatarra en el punto limpio de La Magdalena.

En su momento, la empresa justificó la inversión como un medio para automatizar el servicio y permitir así aligerar la plantilla, pero un mal diseño técnico impidió que nunca llegaran a funcionar. Fuentes de la compañía señalaron ayer a preguntas de La Voz de Asturias que se trata de una mera «renovación de equipos» y que se retiraron las máquinas, alrededor de una veintena, para instalar otras nuevas.

El peaje en el Huerna ha sido motivo de polémica por distintos motivos en los últimos años. En el ámbito político lo es de manera intermitente pero constante ya que se trata de uno de los peajes más prolongados del conjunto del Estado (prorrogado hasta el año 2050) sin que el Ejecutivo central haya planteado su rescate, por considerarlo inasumible, mientras comienzan a liberarse de pago los de varias vías en el resto del país. También ha sido motivo de discusión pública la gestión de la compañía en fuertes incidencias meteorológicas como el caso de nevadas que han llegado a interrumpir el tráfico. El pasado mes de noviembre, después de que se cerrara la vía durante varias horas, el Ejecutivo regional llegó a plantear, tras intensas protestas del sector del transporte, que abriría una investigación sobre el cierre estaba «justificado» aunque nunca llegó a concretarse.

Son también frecuentes las quejas de los usuarios del servicio. Si con las máquinas desechadas ayer se pretendía una automatización que permitiera reducir plantilla, lo cierto es que en las máquinas de «todo pago» que sí funcionan los errores y problemas de funcionamiento son habituales y en muchas ocasiones los trabajadores tienen que salir de las cabinas para cobrar en mano porque la máquina no lo hace, o bien se puede bloquear o, en ocasiones, el tíquet para turismos puede salir por la ranura superior pensada para camiones o autobuses.

El del Huerna es uno de los peajes afectados por la subida generalizada del 0,84% desde el pasado 1 de enero. En concreto, esa subida fue del 1,12% para los vehículos ligeros que circulen por la AP-66, entre Campomanes (Asturias) y La Magdalena (León), según información de Aucalsa recogida por Europa Press. Con la de 2020 se sumaron tres años consecutivos de subidas ya que la última rebaja (hasta 12,90 euros) tuvo lugar en 2017.

Medio siglo más de peaje

De este modo, la única conexión por autopista entre Asturias y la meseta, se mantiene en 2020 como el segundo más caro por kilómetro del país después de la subida del mes de enero. A este incremento se suma además que, en la comunicación por carretera entre el Principado y Madrid, se encuentra el peaje más elevado del Estado, el correspondiente a Villalba-Adanero para la entrada en la capital. Se da la circunstancia que, desde este año nuevo, varios peajes de autopistas del Eje Mediterráneo rescatadas por el Gobierno central comenzarán a ser gratuitos mientras que el Huerna se prolongará hasta el año 2050, después de la prórroga concedida a Aucalsa en 1999 (entonces la vía debería haber pasado a la propiedad pública en 2021) con lo que la AP-66 se habrá convertido en una de las vías de peaje más extenso de la historia de España, durante 75 años.

La decisión original de extender el pago hasta 2050 es de Francisco Álvarez-Cascos, entonces ministro de Fomento del segundo gobierno de José María Aznar. En la siguiente campaña electoral, el entonces candidato socialista José Luis Rodríguez Zapatero, prometió rescatar el peaje pero fue una medida que nunca llegó a cumplir en ninguna de las dos legislaturas en las que fue presidente. La polémica se volvió intermitente y más apagada en la siguiente década pero se reavivió en 2018 después de que el Ejecutivo de Rajoy autorizara los rescates de varias vías, fundamentalmente en Levante y la periferia de Madrid, así como de forma general, el regreso a la propiedad pública de los que se cumplieran en 2021. Pero de nuevo la conexión asturiana con la meseta quedaba excluida por estar prorrogada hasta 2050.

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