El campo asturiano, indignado: «Debería ser absolutamente fiable la palabra de quien sufre un accidente»

El caso de David Puertas, el agricultor al que su mutua se negó a asistir, ha irritado a las asociaciones y sindicatos


Redacción

El caso de David Puertas, el agricultor que no fue atendido por su mutua tras sufrir un accidente mientras trabajaba en su huerta, ha indignado pero no sorprendido a asociaciones y sindicatos de trabajadores ganaderos, agrarios, y autónomos en general. No ha causado sorpresa ya que no es la primera vez que tienen constancia de situaciones similares que han vivido autónomos de diferentes ramas, y un problema que se une a otros más que dificultan el desarrollo de su actividad laboral diaria.

Los miembros de asociaciones y sindicatos consultados por La Voz se cuestionan los orígenes de esta situación, en la que la mutua Fremap le niega la atención médica a Puertas por no poseer un informe de empresa o un testigo que corrobore que dicho accidente ha tenido lugar en el entorno laboral del herido. «Hay cosas tan ilógicas y sin dos dedos de frente. A nadie se le ocurren la mitad de estas historias. Es decir, «oye, yo estaba así y me paso esto, y por eso vengo a que me atiendas», no sé qué más explicaciones quieren», reflexiona Mercedes Cruzado, del sindicato agrario COAG.

Intentando buscar el otro punto de vista Patricia Oreña, de la Asociación de los Trabajadores Autónomos de Asturias, ha intentado comprender el por qué de la postura de la aseguradora, pero no ha llegado a una conclusión lógica. «No dudo que él efectivamente se haya lesionado y que no sea un problema laboral y esté de baja por ello, por ello me gustaría conocer cuáles son las razones por las que la mutua no le acepta. Los autónomos como personas físicas muchas veces trabajan solos, entonces es muy difícil que puedan contar con testigos. ¿Acaso no contemplaron que esta situación podría darse?», reflexiona Oreña.

«Es un tema indignante y tengo escuchado este tipo de casos en diferentes ocasiones, aunque no recuerdo ninguno específico. Lo que está claro es que no es algo excepcional, es muy sencillo que cualquier persona conozca el caso de un autónomo, agrario o no, que no tenga cobertura por el accidente que haya sufrido», explica Xuan Valladares, de la asociación Asturias Ganadera. «Si eres autónomo tendría que ser absolutamente fiable la palabra de la persona afectada. Independiente de las condiciones, si es que lo justifican, que tengan esos seguros, es imposible que un autónomo tenga un testigo todo el día detrás de él. Desde luego pone en evidencia la problemática a la que se enfrentan los autónomos en general, no solo agrarios», añade.

Este sentimiento de abandono al autónomo lo respalda también Cruzado. Al igual que Valladares, ve reflejada en esta historia la lucha diaria a la que los anutónomos, «y sobre todo los agrarios», se enfrentan. «A veces tienes un accidente con el tractor, o un problema con una vaca, y para que te reconozcan que es accidente laboral te las ves y te las deseas. Me parece muy injusto que cualquier agricultor o ganadero este trabajando en su terreno no esté cubierto y hagan falta tantas cosas para reconocer que es un accidente laboral», afirma.

Este hecho descoloca al campo, ya que actualmente es obligatorio para todos los autónomos tener una mutua que se haga cargo de los cuidados necesarios en caso de que estos sufran algún accidente, y que les concedan la baja laboral. En esto ha incidido Ramón Artime, presidente de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA). «No me parece lógico que, si se está pagando por un seguro y se ha firmado una póliza, que es a lo que se nos está obligando, no te atiendan. Habría que mirar si realmente es necesario que exista un testigo cuando hay accidente, porque si no tendremos que llevar a alguien siempre cuando se esté trabajando, y claro, no podrá ser familiar. Es denigrante», argumenta este ganadero.

Por su parte, Jose Ramón García, de UCA-UGT, se muestra crítico con la postura de Fremap. No entiende cómo se ha llegado a la situación en la que un trabajador sea quien tiene que demostrar que estaba trabajando en el momento en el que se sufre un accidente. «La mayoría de las veces quienes trabajamos en el campo estamos solos, y si te retuerces el pie y no te lo reconocen, que vayan a mirar si el campo está trabajado o no. En todo caso quienes tienen que demostrar que no estabas trabajando son ellos, no tu. Si se pone en duda hasta eso, adónde vamos a llegar ya».

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