Así sobrellevan el encierro los asturianos: «Hay que ejercitar la mente»

Juegos en familia, deporte, confeccionar mascarillas, estudiar: la imaginación es clave para encontrar actividades que realizar sin salir de casa


Redacción

Las horas en casa durante este confinamiento pueden hacerse eternas sin nada que hacer. Para aquellos que no puedan teletrabajar, que son principalmente los niños y jóvenes, estos días pueden hacerse difíciles de no encontrar buenos entretenimientos a los que agarrarse. Incluso de jugar a videojuegos o ver películas y series puede cansarse uno, por lo que la imaginación juega un gran papel durante este estado de alarma. No solo para los más jóvenes, sino también para los adultos que ven como la mayor parte de sus planes de ocio se ven anulados por esta situación.

La clave para el estudiante: seguir la rutina

El día a día ha dado un vuelco, pero son muchos quienes optan por intentar seguir la rutina de la forma en la que se pueda, para que el momento en el que todo regrese a la normalidad se haga lo más llevadero posible.  Los estudiantes como es el caso de Juan Luis Haro, estudiante del título de TCP (Tripulante de cabina de Pasajeros), son quienes intentan seguirlo de la mejor forma posible. «La verdad que creía que la cuarentena iba a afectarme más, pero sigo llevando una rutina lo que me ayuda a llevar mejor todo esto, todos los días por la mañana de lunes a viernes me levanto temprano para dar clases vía streaming, después hago la comida y descanso un poco. Por las tardes aprovecho para estudiar, jugar a algún juego, hacer actividades en familia y pasar tiempo con mi pareja. Por las noches me bebo unas copitas haciendo videollamada con los amigos para salir un poco de la burbuja que también ayuda mucho a desconectar. Como tengo tres pitbulls tienen que salir a la calle evidentemente ya que vivo en un piso así que además de despejar ellos al salir y hacer sus necesidades también lo hago yo aunque sean tres paseos cortitos al día algo es algo», explica.

Otra estudiante que también está sopesando lo bueno y lo malo de la cuarentena es Magali Garcia. Es estudiante de segundo curso de bachillerato, por lo que esta situación afecta de manera directa a su futuro. «Por una parte este tiempo nos sirve para estudiar e ir avanzando por nuestra cuenta, pero por otra no sabemos que pasará con la EBAU, y las clases presenciales nos ayudaban mucho, principalmente por las explicaciones de los profesores en las asignaturas en las que la práctica es lo más importante», cuenta. También tratan de seguir con la rutina, principalmente, quienes tienen hijos en edad de escolarización en casa, como por ejemplo sucede con Marta Suárez. «Tengo tres niños de cinco, seis y ocho años. Nuestra rutina sigue siendo levantarnos a las siete, ducharnos, vestirnos, desayunar, y nos vamos «al cole». El comedor se transforma durante toda la mañana en un aula y cada uno hace los deberes que mandan desde el cole o actividades para no perder el hilo. Por la tarde intentamos hacer diferentes juegos para que no se aburran y nos preparamos para la fiesta en el balcón de las ocho», explica.

Actividades de balcón para subir el ánimo

Y es que el momento aplausos se ha convertido también en una forma de sobrellevar este encierro en muchas comunidades de vecinos. Lucía Fernández cuenta cómo se vive desde su casa esta experiencia. «Hemos hecho hasta un grupo de whatsapp entre los vecinos de mi zona para preparar diferentes iniciativas para cada día. Un día se ponen canciones para los niños, otras para los mayores, e incluso los domingos hacemos una sesión vermut. También hemos pensado en hacer una fiesta de disfraces, y comer todos juntos en la calle cuando todo termine. La verdad es que cosas como esta hacen que esperes todo el día a que llegue la hora de salir a aplaudir», cuenta la joven.

Siguiendo la linea del agradecimiento al personal sanitario, hay quienes aprovechan su capacidad y tiempo libre para confeccionar material para los centros médicos. Es el caso de varios vecinos de Castrillón, que se han organizado a través de un grupo de Facebook y whatsapp para coser mascarillas y entregarlas en los centros en los que sean necesarias. A ellos mismos incluso les llegan peticiones de residencias de ancianos de la zona o el tanatorio de Avilés, pidiéndoles que se acuerden de ellos en el reparto de sus productos para que puedan seguir realizando su trabajo con seguridad.

Teletrabajo y juegos en familia, indispensables durante estos días

Sin embargo, otros han de continuar trabajando, aunque sea desde casa. En el caso de Jesús David Vega, dedica sus mañanas a su faceta de sindicalilsta. «Cuando me levanto por la mañana me dedico a las redes sociales y leer todo lo que se ha publicado acerca de los ERTES en el sector aéreo, que es el que me corresponde. Compartimos entre nosotros la información a través de grupos de whatsapp entre trabajadores y sindicalistas, y después paso a las llamadas con representantes de otras comunidades y a Madrid. Quieras que no, esto ya me ocupa toda la mañana y nos mantenemos alerta de lo que pueda llegar a pasar», detalla.

Algunos aprovechan estos días para realizar más actividades en familia, como es el caso de Marta Canseco. «Nos turnamos para variar a diario de juego de mesa. Por ejemplo, jugamos a las cartas al chinchón, al Monopoly, o al Scrabble, para ejercitar la mente», explica. Para otros, esta cuarentena se ha transformado en la excusa perfecta para retomar viejas costumbres, o adquirir nuevos hábitos: volver a intentarlo con el carnet de conducir, tratar de hacer ejercicio a diario, dietas, retomar hobbies como la pintura, la música o la lectura… de alguna forma u otra, esta pandemia ha funcionado como un principio de año, y todos tratamos de llevar a cabo nuestros propósitos.  

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