«En el inicio de marzo vimos que no era una broma. En dos días nuestro trabajo cayó un 100%»

Nacho Calviño, responsable de Cometa Verde, empresa de ocio y actividades infantiles,  cree que se debe auxiliar a los sectores más afectados con ayudas directas e incentivos fiscales

Nacho Calviño
Nacho Calviño

Asturias

Nacho Calviño es el presidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Asturias, pero también es el responsable de Cometa Verde, empresa de actividades infantiles y extraescolares, ludotecas móviles, viajes de estudios, eventos sociales y proyectos de ocio

Este segmento de actividad se ha visto especialmente afectado por la situación, en virtud de que colegios, eventos municipales centrados en la infancia y demás iniciativas se han cortado de lleno para combatir al COVID-19. Un escenario que no se sabe cuándo se podrá retomar.

«En Cometa Verde, como nos dedicamos al mundo de la infancia ya vimos durante la semana del 9 de marzo que íbamos a tener algún problema, que no era una broma e iba para largo», recuerda. Ese mismo viernes en su empresa se decidieron a hacer acopio de geles y materiales para los monitores.

En esta línea destaca que el día antes de que se produjera el cierre de colegios en Oviedo «se nos fue cayendo el 70% de la producción de actividades que estaban en marcha y el 30% restante lo hicieron al día siguiente. En dos días cayó un 100%». El golpe para la empresa ha sido, si cabe, más súbito y radical que para otros negocios.

Desde Cometa Verde manejan con cada vez más resignación el escenario de que «hasta septiembre no haya un nuevo curso». La empresa ya ha perdido la campaña de Semana Santa, uno de los periodos fuertes del año, «donde se hacen muchos campamentos urbanos, con clientes cerrados y ayuntamientos».

También se estaba pendiente de «licitaciones que acababan en marzo y se suspendieron todas de plazos». Cometa Verde cuenta con «cinco personas en oficina, tres más en un ERTE, ya que los centros comerciales cesaron su actividad, y después entre 24 y 30 personas dedicadas a actividades en colegios». Ahora mismo están estudiando la posibilidad de realizar cambios de fecha en eventos ya cerrados, algo que, no obstante, no depende de ellos mismos. «También estamos pendientes de lo que pase con las comuniones de mayo, que es una época muy fuerte», recalca.

«Por ejemplo, una actividad que tememos que no se haga son las fiestas de fin de curso y también las fiestas de verano. Y es que en todos los eventos hay sus partes infantiles. Con nosotros en la pasada campaña de verano trabajaron en torno a 70 personas», resalta.

Considera que es necesario vehicular «ayudas directas» para que las empresas que peor lo están pasando puedan mantener el empleo. También cree necesario un aplazamiento del pago del IVA, bajada de los tipos impositivos en el IRPF e impuesto de sociedades, aplazamiento de las cuotas de la Seguridad Social, suspensión del pago de la cuota de autónomos y vehicular líneas de financiación a tipo 0. Apunta que «ya que la caída ha sido en picado, tenemos que trabajar entre todos para que la subida también lo sea y no se alargue mucho». En una nota algo más positiva, Nacho Calviño cree que la caída económica provocada por la crisis sanitaria será «coyuntural» y que, con un poco de suerte, «a final de año» la actividad «volverá a subir a unas cuotas similares a las que teníamos antes de navidades».

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