Beatriz Balbona, responsable de la agencia de mercadotecnia visual Donegal Cleef, explica que la crisis motivada por el coronavirus ha caído «como un mazazo» en su sector
12 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Beatriz Balbona es una emprendedora asturiana, directora creativa de Donegal Cleef, empresa especializada en el sector moda y agencia de mercadotecnia visual. Desarrolla labores de asesora en los departamentos de imagen para Armani, Max Mara, Inditex, Grupo LVHM (Loro Piana). Fuera de Italia trabaja en Francia, Mónaco, España, Suiza, Alemania e Inglaterra. También es formadora de moda y retail para la Cámara de Comercio, la Universidad de Oviedo, AJE y consultorías personalizadas. En Donegal Cleef ofrece servicios de comunicación de moda, imagen para negocios físicos y online, tiendas temporales, editoriales de moda y formación especializada.
El suyo es uno de los segmentos de actividad más afectados por el cierre de negocios motivado por la declaración del estado de alarma y la estrategia de confinamiento para la contención del COVID-19. Por su habitual relación empresarial con Italia, antes de que el escenario en España se tornara realmente funesto, esta empresaria pudo prever que la situación en nuestro país no tardaría en verse dramáticamente afectada.
Destaca que lo que iba a pasar, «en cierto modo lo podíamos intuir por la situación en Italia. Viví 10 años en Milán, trabajando en el sector de la moda, y viendo lo que se les echaba encima supe que aquí nos vendría algo similar. Lo que está claro es que nos pilló descolocados a todos».
Explica que, cuando se decretó el cierre de negocios, «tenía en proceso tres proyectos con clientes que no hemos podido avanzar y nos hemos visto forzados a parar completamente». «Trabajo con sectores como el retail, la moda y el comercio y no puedo hacer absolutamente nada. Tenemos que dejarlo todo. Montajes, toda la parte de compras, diseño,…», lamenta.
«No podemos prever qué empresas seguirán solicitando nuestros servicios para afrontar el después», asevera. Recuerda que Donegal Cleef nació hace dos años. «Nuestra empresa tiene dos años y poco. Antes estuve en Milán, luego en Madrid y volví a Asturias. Fui uno de esos casos raros de volver aquí, traer ese bagaje y conocimiento para devolverlo a mi tierra. Todo ese esfuerzo, además, en un sector muy específico y poco conocido», comenta.
Esta emprendedora indica que «la figura del visual merchandiser y asesor de moda en un negocio de comercio no es tan conocido. Somos un sector tan específico y concreto que ya incluso en núcleos grandes de población cuesta un poquito explicar a qué nos dedicamos». «Al llegar esta situación nos ha caído como un mazazo, ya que dependemos del comercio, así como de las marcas grandes y medianas», añade. Pese a todo, apuesta por «seguir aportando nuestro valor y conocimiento y dar la visión de que se puede trabajar en Asturias».
Explica que en Donegal Cleef, además de en el Principado, trabajan «para toda España y Europa». «Nos preocupa la situación sobre todo a nivel nacional, porque vemos que no se están aportando soluciones suficientes», concluye.