Ratifican la condena contra el hostelero de Cangas de Onís que quemó a su pareja

La sentencia considera probado que el hombre arrojó una garrafa de alcohol sobre la mujer y le prendió fuego

Sede del TSJA
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El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha ratificado la pena de cinco años y medio de prisión para un hostelero de Cangas de Onís acusado de un delito de lesiones, con las agravantes de ensañamiento y desprecio de género, al quemar a su pareja al arrojarle una garrafa de alcohol y prenderle fuego.

La Sala de lo Civil y Penal del TSJA ha condenado al acusado a abonar a la víctima 96.368 euros por las lesiones y secuelas y le prohíbe acercarse a ella a menos de 500 metros y comunicarse por cualquier vía durante ocho años.

Los hechos ocurrieron el 13 de mayo de 2016 cuando el acusado, C.M.G., se encontraba en su establecimiento hostelero en la carretera AS-114 en Narciandi (Cangas de Onís) y, según la sentencia, con el ánimo de menoscabar la integridad física de la mujer, con la que mantenía una relación sentimental, cogió una garrafa de alcohol y se la arrojó por encima.

Seguidamente, el hombre prendió fuego a la víctima y le causó gravísimas quemaduras de segundo y tercer grado en manos, abdomen y miembros superiores e inferiores que le afectaron al 26 por ciento de su cuerpo.

La mujer fue atendida inicialmente en el hospital del Oriente y posteriormente trasladada por el propio acusado al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y desde este centro sanitario fue derivada al hospital de La Paz de Madrid.

La Audiencia Provincial condenó al acusado, el 30 de diciembre pasado, por un delito de lesiones a cinco años y medio de prisión y éste recurrió la sentencia en apelación por posible vulneración de la presunción de inocencia al sostener que sólo había como prueba de cargo la declaración de la víctima y ésta se había retractado en el juicio.

El TSJA ha desestimado su recurso de apelación al mantener que la prueba de cargo de la declaración de la víctima fue «constitucionalmente admitida y legalmente practicada», es decir fue sometida a los principios de inmediación y contradicción.

Así, la sala entiende que la Audiencia realizó un análisis «exhaustivo» de la prueba, con la declaración del acusado y la testifical de la víctima y reconocen que, aunque ésta se retractó en la vista oral, da plena credibilidad a su primera manifestación ante la Guardia Civil cuando presentó la denuncia y posteriormente cuando ratificó esa primera versión en el juzgado.

El TSJA advierte en la sentencia que la declaración sumarial de la víctima supera satisfactoriamente el test que la doctrina jurisprudencial exige, al concluir que hay persistencia en la declaración hasta el momento de la vista y que la misma se ve acompañada de datos que proporcionan verosimilitud a su relato.

Asimismo, los magistrados descartan que la mujer hubiera tenido algún tipo de móvil espúreo para denunciarlo, por lo que consideran que la prueba de cargo es «suficiente, está constitucionalmente obtenida, legalmente practicada y racionalmente valorada», por lo que no se ha enervado la presunción de inocencia del acusado.

La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo; informó EFE.

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