¿Influyó la campaña de la gripe en el exceso de mortalidad por el COVID-19?

ASTURIAS

Campaña de vacunación contra la gripe
Campaña de vacunación contra la gripe MARCOS MIGUEZ

Un estudio sugiere que el mayor exceso de muertes por la epidemia se ha dado en comunidades con una mayor tasa de cobertura a la población vulnerable

25 jun 2020 . Actualizado a las 17:25 h.

En la comunidad científica es un debate todavía abierto la fecha en la que el virus del coronavirus comenzó a circular por países europeos, señalando que hay posibles casos atribuibles al Covid-19 que pudieron confundirse con gripe aunque esta es una cuestión sobre la que no hay certezas todavía. Otra cuestión distinta es si hay algún tipo de relación entre la campaña de vacunación contra la gripe del pasado invierno y el exceso de mortalidad provocado por la pandemia, un estudio sugiere que sí aunque con grandes variaciones entre comunidades. En todo caso, no por ninguna influencia negativa de la vacuna de la gripe sino precisamente porque ayudó a que la población vulnarable y de riesgo llegara a los meses de expansión de la pandemia de coronavirus.

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El informe ha sido elaborado por la profesora de Economía de la Salud y Microeconometría Aplicada de la Universidad Carlos III de Madrid, Matilde P. Machado, y recogido en el blog de economía Nada es Gratis. Machado apunta que hay una gran divergencia regional en la cobertura de la campaña de la gripe (especialmente dirigida a la población de riesgo, entre la que se encuentran los mayores de 65 años). Por ejemplo llega a un grupo muy amplio en comunidades como La Rioja (hasta el 64%), también Navarra o Extremadura (ambas con un 59%) o Asturias (con un 58% de cobertura entre mayores de 65 años), mientras que es muy baja en en Ceuta (con apenas un 29%) o Baleares (41%). 

A continuación toma los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo), para analizar las diferencias entre las muertes esperadas en un determinado periodo y las que se registran realmente. Comparando los datos, la autora estima que «se ve claramente que la relación es positiva, es decir, cuanto mayor es el porcentaje de mayores de 65 años vacunados, mayor es el exceso de defunciones atribuidas directa o indirectamente a la COVID-19».