«Los países que tienen una mujer a la cabeza están respondiendo mucho mejor contra la pandemia»

Carla Vega REDACCIÓN

ASTURIAS

El médico asturiano Luis Villa
El médico asturiano Luis Villa TPA

El epidemiólogo asturiano Luis Villa explica desde Nueva Zelanda cuál es la clave del éxito de este pequeño país de Oceanía

14 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Durante esta crisis sanitaria del COVID-19 se está demostrando cómo la eficiencia de algunos países a la hora de enfrentarse a esta epidemia se ha transformado en la principal clave para reducir el número de muertes y contagios. Uno de ellos es Nueva Zelanda, donde apenas se han registrado mil afectados por este virus, y ha causado la muerte de una veintena de personas. Allí lo está viviendo todo en primera persona el epidemiológico asturiano Luis Villa, que trabaja como investigador de salud pública en el hospital Middlemore, en Auckland.

En una entrevista concedida al programa Hoy por Hoy, de Cadena SER, el asturiano ha desgranado las claves del éxito del país en el que reside desde hace doce años tras casarse con una enfermera neozelandesa durante su etapa como trabajador de Médicos Sin Fronteras en Barcelona. Villa explica que ha sido fundamental para el país que su primera ministra se basase en cada una de las recomendaciones técnicas de los expertos en salud y en los diferentes escenarios de la epidemia. «La actuación ha sido rápida y fuerte, basándose en lo que aconsejaba la salud pública en cada momento, a sabiendas de lo duro que sería para la economía. Creo que tenemos una primera ministra muy competente y que los países que tienen una mujer a la cabeza están respondiendo mucho mejor», explica el asturiano.

Algo que no llego a suceder en Nueva Zelanda y sí en otros muchos países, como España, si, fue la falta de material sanitario o test para personal médico y el resto de la población. El bajo número de casos positivos ha ayudado a que no se alcance ese punto extremo. «En los hospitales nos preparamos para lo peor, pero nunca llegó a serlo. En mi hospital contamos con 2.000 camas, y apenas tuvimos 12 ingresados en planta y 4 en UCI», explica Villa. Allí, explica el epidemiólogo, no hubo una preparación específica para tratar el coronavirus, sino que actuaron con directrices que, en otras pandemias como el SARS o el H1N5, habían llevado a cabo. «Lo que marca la diferencia es que vimos la situación de Italia o España, y le vimos las orejas al lobo, por lo que se optó por actuar rápido», argumenta.