Esta es la aportación de los científicos asturianos a la lucha contra el coronavirus

Más de una veintena de artículos científicos analizan los efectos del virus y las consecuencias del confinamiento en la salud.  Gran parte de las publicaciones son realizadas por personal sanitario y hay una firmada por el consejero de Ciencia, Borja Sánchez. Las repercusiones del confinamiento, los problemas psicológicos, la separación familiar o el movimiento ciudadano de solidaridad ocupan algunos de los estudios

¿Cómo puede afectar el confinamiento al crecimiento de un melanoma? ¿Qué ocurre con un menor cuando sus progenitores son hospitalizados por COVID-19 y no dispone de familia de apoyo? ¿Por qué el nuevo Coronavirus puede llevar al sistema inmunitario a colapsar nuestro organismo? Estas preguntas tienen respuesta en artículos científicos publicados en revistas especializadas desde Asturias. En el primer caso, el aumento de tamaño se deriva de la paralización y retraso de revisiones. En el segundo, el menor ingresa en un centro tutelado por la administración hasta que sus padres se recuperen, y la tercera cuestión encuentra respuesta en un estudio que abre la puerta a desarrollar agentes que frenen la reacción inflamatoria del sistema inmunitario.

A pesar de ser un virus muy joven, el SARS-CoV-2 ya tiene detrás una abundante literatura científica que se traduce en miles de artículos realizados en tiempo récord y publicados, en su mayor parte, en revistas especializadas nacionales e internacionales y en abierto, es decir, de acceso libre para que la comunidad investigadora pueda compartir y utilizar todo el conocimiento.

El virus y sus consecuencias está en el microscopio de la comunidad científica de todo el mundo.  Semantic Scholar, por ejemplo, se ha asociado con grupos de investigación líderes para proporcionar CORD-19, un recurso gratuito con más de 130.000 artículos académicos sobre el nuevo coronavirus para uso de la comunidad de investigación. Elsevier, la mayor editorial de libros de medicina y literatura científica del mundo ha publicado en abierto cerca de 20.000 artículos de universidades y centros de investigación.

Asturias no se ha quedado al margen y participa con más de 20 artículos en la gran biblioteca colectiva en la red, que se suman a la veintena de proyectos de investigación de grupos punteros, algunos con financiación nacional, que están en marcha desde el Principado. Es un número significativo si se tiene en cuenta el escaso espacio temporal, entre marzo y mayo.

¿Qué aporta la ciencia regional a la búsqueda de respuestas sobre el virus? A falta de las conclusiones de los proyectos de investigación que han arrancado en los últimos dos meses, las publicaciones en revistas de impacto y en editoriales científicas vinculadas a las principales asociaciones sanitarias analizan fundamentalmente los efectos de la pandemia en los pacientes y abren nuevas vías de investigación sobre el virus.

En este último apartado se enmarca un artículo en abierto firmado por el consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, que en este caso actúa como investigador titular del Instituto de Productos Lácteos (IPLA), en coautoría con el investigador de la Universidad de trento Aitor Blanco-Míguez. En la publicación, en la plataforma bioRxiv, aborda los mecanismos por los que el virus induce a nuestro sistema inmunitario a desencadenar lo que se conoce como «tormenta de citoquinas», una «respuesta bestial que provoca el colapso de nuestro organismo».

El consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, destaca la importancia de generar conocimiento científico y pone de relieve la respuesta que ha habido desde Asturias, en un campo tan complejo como es la investigación, que tiene sus propios tiempos.Su artículo sobre el SARS-CoV-2 es una consecuencia de anteriores investigaciones. Antes de llegar a Consejería de Ciencia, Borja Sánchez trabajaba en un proyecto centrado en procesos antiinflamatorios y muy focalizado en la microbiota intestinal y en las señales moleculares que ésta envía al sistema inmunitario para decirnos que no reaccionemos frente a ella, explica. Cuando este proceso se altera, se desarrollan enfermedades inflamatorias, con componente autoinmune, como la enfermedad de Crohn.

Todo este conocimiento, una parte muy teórica, puede ser utilizado en sentido inverso. «Le hemos dado la vuelta a toda la investigación y hemos identificado una serie de porciones de las proteínas del virus, que son sus elementos estructurales específicos de esta nueva cepa, que tienen un potencial de activar de una forma exagerada nuestro sistema inmunitario. Serían dianas para el estudio de agentes que tratasen de bloquear esta fase proinflamatoria que lleva al colapso del organismo», explica Borja Sánchez. Esta publicación pretende sumar conocimiento a investigaciones en las que puedan estar trabajando otros equipos o servir de base para una nueva línea para abordar el estudio del virus.

El Hospital Universitario Central de Asturias es el centro de la mayor parte de las publicaciones. Profesionales de la medicina y de la enfermería han decidido compartir algunas de las experiencias que han vivido con la idea de que puedan servir de referencia en la lucha contra la pandemia. No falta tampoco la presencia de investigadores de la Universidad de Oviedo y del Instituto de Investigaciones Sanitarias del Principado de Asturias (ISPA).

Recomendaciones para la realización segura de las traqueotomías y la atención a pacientes pendientes de cirugía cardiovascular, artículos del doctor Fernando López Álvarez, del HUCA; la necesidad de ventilación asistida en el 15% de los enfermos que entran en la UCI, en un análisis del especialista Alberto Medina; protocolos de actuación en el caso de pacientes renales; y planes de contingencia, tanto para medicina intensiva como para enfermería de cuidados críticos, en los que ha participado el HUCA a través de la doctora Emilia Romero de San Pío, son algunas de las líneas que se abordan en las publicaciones.

Algunos papers o artículos científicos realizan aportaciones derivadas de la experiencia en centros sanitarios asturianos con uso de fármacos contra la COVID-19, inciden en el mayor riesgo de mortalidad de pacientes con sobrepeso, exploran las infecciones asociadas a la enfermedad y ponen de relieve las necesidades de rehabilitación de los afectados, como en el artículo del especialista Ricardo Llavona, del Instituto Médico Ramón y Cajal, o el alto riesgo de la población de mayor edad, que lleva a algunos autores como Ana Ayesta, del Servicio de Cardiología del HUCA, a considerar la COVID-19 como una «emergencia geriátrica».

También hay un apartado importante de publicaciones que se centran en las repercusiones del confinamiento. Por ejemplo, los efectos en carcinomas y melanomas, a través del historial y seguimiento de 1.200 pacientes, y la posible reducción de supervivencia, un artículo del doctor Jorge Santos Juanes, del HUCA. O la necesidad de que niños y adolescentes realicen más de 60 minutos al día de actividad entre moderada y enérgica y, de que todos practiquemos el fortalecimiento muscular, equilibrio y estiramiento, según la publicación del investigador de la Universidad de Oviedo Miguel Ángel Rodríguez.

Precisamente los menores ocupan también parte de la literatura científica sobre la COVID-19. En el caso de Asturias, una publicación de las especialistas del HUCA, Lucía Hernández Peláez y Sara Fernández Castiñeira, llama la atención sobre los problemas emocionales y psicológicos tanto en niños como adultos, la separación familiar y los problemas de distanciamiento materno-filial tras el parto en casos de madres infectadas, con varios casos registrados en el centro hospitalario asturiano.

Pero no solo se miden los efectos directos de la COVID-19 sobre la salud, también hay publicaciones que se ocupan de otros factores, como la solidaridad vecinal y las aportaciones creativas de las comunidades. Un artículo cofirmado por Rafael Cofiño, director general de Salud Pública de Asturias, con colegas de otras comunidades, incide en esta línea y destaca las «iniciativas que refuerzan la acción comunitaria y el apoyo entre personas de barrios y pueblos para preservar la salud comunitaria».

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