Turismo en Asturias: hoteles al 75% y turismo rural casi lleno

Los establecimientos urbanos sufren un repunte de las cancelaciones con respecto a otros años. La imprevisibilidad de la evolución de la COVID 19 hace a los empresarios del sector temer por lo que suceda en temporada baja

Casa rural Llugarón I en Villaviciosa
Casa rural Llugarón I en Villaviciosa

Gijón

El primer mes de agosto de convivencia con la COVID 19 se presenta dispar para los alojamientos de Asturias. Mientras que los hoteles de zonas más urbanas prevén una ocupación casi veinte puntos porcentuales menor a la del pasado año, los negocios de turismo rural celebran que este año tienen reservado el 90% de plazas y fechas, en su caso con estancias más largas que en otros periodos estivales. Eso sí, en los dos segmentos se teme, y  mucho, lo que suceda a partir de septiembre, con la temporada baja.

Beatriz Cimadevilla, vocal de OTEA Hostelería y Turismo de Asturias y responsable del Hotel San Miguel de Gijón, explica que en el establecimiento que regenta hay previsto para agosto «un 72% de ocupación», cifra baja en comparación «con el 99% del año pasado». Unos datos que, además, presentan unos acusados dientes de sierra, ya que «el domingo 2 de agosto hay de momento una ocupación bajísima, por ejemplo» y la «última semana de agosto hay en torno al 50% y al 60% de la ocupación».

Y es que hoy en el verano gijonés «faltan reclamos como el hípico, la feria de muestras…» que atraían a visitantes en circunstancias normales. Destaca que ahora tienen «mucha carga de trabajo por el proceso de cancelación, reserva, cancelación, reserva… », ya que se trata de un segmento de actividad «muy sensible a cualquier información que salga en la prensa, a cualquier brote…».

«De momento, en el lado positivo, como no teníamos dependencia del turista internacional no nos está pasando lo del Levante, Mediterráneo o las islas», admite. En el equipo del Hotel San Miguel están «pendientes de que no haya nada descontrolado en cuanto a rebrotes. Si nuestra comunidad va muy bien pero cierran otras vamos a sufrir».

Temporada baja

Reconoce que «para septiembre, de momento, no hay previsión y reservas, lo cual es muy preocupante». Cree que en el sector, los profesionales en Asturias este año parten «de cero». El objetivo es «hacer el mejor verano que podamos para mantenernos lo más posible», ya que «de septiembre a Semana Santa no lo vamos a pasar bien».

Y es que la mayoría de los hoteles están «abiertos 24 horas y generan gastos de 24 horas», lo que previsiblemente hará que haya alojamientos que se vean forzados a cerrar sus puertas en los meses de temporada baja. Hoy cuentan con «clientes de diferentes tipos, desde familias y gente joven a peregrinos o extranjeros».

«Nosotros que somos un hotel con 26 años teníamos un perfil de huéspedes que repetían de un verano para otro, un mes o mes y medio», explica. «Este año, por las circunstancias, muchos no van a venir porque tienen miedo», reconoce. Actualmente en los hoteles como el suyo priman «estancias muy cortas y casi es lo que deseamos, porque una cancelación de quince noches es una faena difícil de recuperar».

Un buen agosto rural

La situación para agosto es considerablemente mejor para los alojamientos rurales de la región, al menos de momento. La percepción de Asturias como un destino más seguro y de este tipo de establecimientos como parte de entornos alejados de las aglomeraciones de gente ha favorecido al sector.

Ana Soberón, portavoz de la mesa de turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y presidenta del Clúster de Turismo Rural,  considera que «julio ha sido bueno, igual a cualquier año anterior, si no mejor en algunas zonas». Destaca que «en el sector en la región, la parte del turismo rural ha salido mejor parada».

Las previsiones para agosto son buenas o, al menos, similares a las de otros años. «Lo que pasa es que reina la incertidumbre, hay cancelaciones, vuelve a haber reservas…», indica. Haciendo un símil balompédico cree que este año toca «ir partido a partido» pese a que, actualmente, para agosto ya no quedan «muchas plazas libres» en el Principado. Por razones obvias el sector ha experimentado anulaciones de turistas provenientes de Inglaterra o, en el ámbito nacional, de Aragón y Cataluña. Ahora mismo «las estancias son algo más largas» y el perfil del huésped es variado, desde «familias con hijos a parejas, jóvenes o gente mayor».

Calcula en torno a «un 70% la ocupación de julio» y un 90% la cerrada para agosto en la región, dentro del segmento de los alojamientos rurales. «Si no pasa nada y las cosas van igual esquivaremos la bala del verano, pero lo que perdimos de marzo a junio no lo vamos a recuperar», concluye.

Alargar el verano hasta septiembre

Adriano Berdasco, empresario y presidente de la Federación de Turismo Rural (Fastur), se expresa en esta línea. Considera que, si se mantiene todo como hasta ahora, la temporada para este tipo de alojamientos marcha «muy bien, lo que pasa que en eso hay que tener en cuenta siempre la inestabilidad de la gente».

Eso sí, coincide en que hay «mucha cancelación» seguida inmediatamente de nuevas reservas. «Casi todos los días hay mensajes buscando alojamiento para gente porque está todo lleno», indica. Cifra esta ocupación, aproximadamente, «en un 85% hasta septiembre». En este sentido resalta que «julio fue incluso mucho mejor que el año pasado». Y es que «la gente busca tranquilidad y no quiere aglomeraciones». El perfil del huésped es similar al de otros años, sin embargo se contratan «estancias más largas». «Espero que no se complique la cosa y que se alargue un poco hasta septiembre», indica.

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