Puntos wifi al aire libre, mobiliario en el exterior y caminar en fila: la Universidad ultima el curso

La institución, que aboga por una docencia presencial, publica un amplio protocolo de actuación para proteger a la comunidad universitaria de la COVID-19. El 50 por ciento de los centros ya han remitido sus planes de contingencia al rectorado.

Un estudiante siguiendo una clase online.
Un estudiante siguiendo una clase online.

Redacción

La Universidad de Oviedo ultima en estos días el nuevo curso 2020-2021, que arrancará el próximo 10 de septiembre. La previsión de la institución de enseñanza superior es que el comienzo sea en base a la presencialidad pero, teniendo muy en cuenta la cambiante evolución epidemiológica de la COVID-19 en la región, se prepara también para otros escenarios, como que se tengan que combinar las clases presenciales y no presenciales o que haya que ir a un modelo telemático en caso de un nuevo confinamiento. A fin de garantizar la seguridad y la salud de todas las personas que conforman la comunidad universitaria, ha desarrollado un amplio documento denominado Protocolo general de actuación para la protección de la comunidad universitaria frente a la covid-19 durante el desarrollo del curso académico 2020/2021, al que hay que sumar los planes de contingencia que deben elaborar los distintos centros y alguna medida de adaptación especial, como es la extensión de la cobertura wifi al entorno de los edificios y la instalación de mobiliario en el exterior «para conseguir una presencialidad máxima».

La institución hacía público esta misma semana un desarrollado protocolo de actuación que tiene por finalidad fijar las medidas preventivas «para poder prestar el servicio público de la educación superior mediante la investigación, la docencia y el estudio, con las garantías preventivas y sanitarias necesarias y pertinentes», un documento que, no obstante, contempla que puede estar sujeto a modificaciones en función de las instrucciones que fijen las autoridades sanitarias en cada momento. Por lo pronto, el mismo establece las medidas de protección colectiva que van a regir en los centros y edificios de la Universidad.

El uso obligatorio de la mascarilla, establecer siempre que sea posible distancias de seguridad de 1,5 metros en todos los espacios, caminar en fila y por la derecha en los pasillos y escaleras, el uso del ascensor por una sola persona de cada vez (salvo en los casos en los que la persona necesite asistencia), disponer una puerta de entrada y otra de salida en los edificios en los que sea posible, la adecuada gestión de los residuos, la limpieza y ventilación de los espacios varias veces al día o, incluso, las recomendaciones de que las personas que acudan a los centros lo hagan con el pelo recogido y sin complementos como anillos, pulseras y relojes, son algunas de las medidas que recoge, además de las conocidas de limpieza e higiene de manos, evitar tocarse nariz, boca y ojos o seguir las indicaciones de la catelería que se coloque.

Además de esto, los distintos centros de la Universidad de Oviedo están aprobando sus planes de contingencia en las Comisiones de Gobierno y remitiéndolos al rectorado. Según fuentes de la institución, hasta el momento se han recibido más del 50 por ciento del total, pero matizan que «es pronto para hacer un balance ya que algunos centros enviarán sus planes a principios de septiembre». Lo que si han avanzado las mismas fuentes de la Universidad es que «los planes recibidos hasta el momento contienen un alto grado de presencialidad, con especial atención al contacto con elestudiantado de primer curso, las prácticas de laboratorio, las aulas de informática y la evaluación». En este sentido, han puesto de relieve la importancia de  los protocolos de seguridad y la disposición de productos desinfectantes en las instalaciones, así como los protocolos de limpieza y desinfección regular de los distintos espacios docentes y de investigación.  

Protocolo de alerta ante un posible contagio

De igual modo, desde la Universidad explican que los protocolos de actuación en caso de detectar un positivo «se están desarrollando a partir de las directrices nacionales para la educación no universitaria». No obstante, y en tanto que que no existen unas directrices específicas para el caso de la enseñanza universitaria, se hará una adaptación del protocolo de actuación para el caso de la Universidad por parte de las autoridades sanitarias que corresponda autonómicas o estatales. Lo que sí tiene preparado la Universidad, según confirman las mismas fuentes, es «un protocolo de alerta para tener información inmediata ante la presencia de un posible contagio en una instalación universitaria». 

La apuesta de la Universidad de Oviedo por conseguir «una presencialidad máxima» se refleja también en que está aprovechando «todos los recursos disponibles», hasta el punto de estar habilitando cobertura wifi en las zonas comunes para dar la opción al alumnado «de seguir las clases online o en streaming, incluso en las zonas exteriores de los edificios y del campus», para lo cual se está instalando mobiliario. En concreto, lo que está haciendo la Universidad «es habilitar bancos y mesas en espacios exteriores dotados con wifi para que el estudiantado pueda hacer trabajos, esperar entre clases presenciales o seguir una clase online en un momento dado».

No obstante, desde la institución de enseñanza superior recuerdan que el plan de inversiones para la transformación a un entorno online o mixto, tal como se envió a requerimiento del Ministerio de Universidades, «es del orden de cinco millones de euros», por lo que indica que «en este momento estamos esperando una decisión sobre la transferencia de los fondos que corresponden a la Universidad de Oviedo, por parte de la Consejería de Ciencia Innovación y Universidad», de la parte de los 400 millones que el estado trasferirá a las Comunidades Autónomas, «en nuestro caso, para que la Universidad de Oviedo pueda desarrollar los planes de contingencia de los centros en el curso 2020/2021, que comienza el 10 de septiembre», reclaman de la Universidad.

Sin participación de las asambleas de estudiantes 

Raquel Izquierdo, de las asambleas de estudiantes de la Universidad de Oviedo, ha reprochado que desde la Universidad de Oviedo no se haya tenido en cuenta la petición del colectivo de «participar activamente» en la elaboración del protocolo de medidas para proteger a la comunidad universitaria. Así, la misma ha asegurado a La Voz de Asturias que no cuentan con más información que la publicada en la web de la institución o lo que sale en los medios de comunicación sobre cómo se va a desarrollar el nuevo curso en los diferentes escenarios a los que puede abocar la evolución de la pandemia de la COVID-19.

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