El niño viene con un pan bajo el brazo

Manuel Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

Alineación del Grupo Covadonga para el Campeonato de España
Alineación del Grupo Covadonga para el Campeonato de España Marco Marino

Karina Cyfka gana un título nacional embarazada de ocho meses

23 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las noticias deportivas del año 2017 sin duda fue la victoria de Serena Williams en el Open de Australia. La particularidad de este triunfo sobre el de otros muchos que atesora la diva del tenis fue que meses después el gran público descubrió que había jugado embarazada -ella ya lo sabía, pero no quiso decírselo ni a su entrenador porque quería jugar, y ganar, a toda costa-. Así que la menor de las Williams se impuso a las mejores jugadoras del mundo pese a sus ocho semanas de embarazo, probablemente una de las mayores hazañas deportivas del siglo XXI.

Karina Cyfka es una de las jugadoras más fuertes de ajedrez en Polonia, una estrella desde su juventud (fue subcampeona mundial sub-16 en 2003) y una habitual del circuito internacional. Pese a llevar un montón de años siendo miembro de su selección -subcampeona mundial en la actualidad- se le resistía el título nacional. Este año se presentaba a la prueba con el número 3 del ranking, pero su llegada al torneo hizo que automáticamente perdiera su «cartel» como una de las favoritas. Era el primer campeonato presencial de mujeres en Polonia en mucho tiempo -dichosa pandemia- y sorprendió su aparición en avanzado estado de gestación. No ocho semanas como Serena, si no ¡ocho meses!

Cierto es que el ajedrez dista mucho de la exigencia física del tenis (aunque en alto nivel todos los ajedrecistas dedican un par de horas diarias al ejercicio físico para soportar los altos niveles de tensión y gasto de energía en los torneos de élite), pero parecía imposible que Cyfka no se viera afectada en su juego por esta circunstancia. Sin embargo, todo ocurrió de la manera justa para que la vieja expresión castellana «nacer con un pan bajo el brazo» se cumpliera. Las dos principales favoritas tuvieron un mal torneo, y aunque Karina no pudo ganar la última partida, que le hubiera dado el título automáticamente, clasificó para el desempate por la preciada corona. La mala noticia es que el desempate se jugaba a ritmos rápidos y frente a ella estaba una de las mayores especialistas del mundo en partidas rápidas, Klaudia Kulon. Daba igual, la futura mamá estuvo perdida en la primera partida pero su rival cometió un error grave que dio la vuelta a la tortilla. Y ya en la segunda partida, con el viento a favor, remató su increíble actuación.