Las otras «Filomenas» que vivió Asturias

Ha habido varias nevadas de envergadura en el Principado, como la de 1888, que arrasó la región durante mes y medio sin piedad, dejando a su paso varias víctimas mortales

El temporal de nieve mantiene cortado el tráfico para camiones en la red principal de carreteras en el puerto de Pajares (N-630) entre Asturias y León
El temporal de nieve mantiene cortado el tráfico para camiones en la red principal de carreteras en el puerto de Pajares (N-630) entre Asturias y León

Redacción

A lo largo de la historia varias nevadas han teñido de blanco Asturias. La última de ellas ha sido «Filomena», que a su paso por la Península ha dejado imágenes para la posteridad. No obstante, no toda la nieve que se ha precipitado sobre la región ha sido obra de esta borrasca. «Se ha estado acumulando nieve desde el 24 de diciembre en una serie de episodios próximos entre sí, manteniéndose las temperaturas bajas entre ellos y por tanto evitando que la nieve se derritiese», explica Ángel Gómez, delegado en Asturias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Además de las copiosas nevadas que se han visto en algunas zonas del Principado, sobre todo en municipios interiores y colindantes a la Cordillera Cantábrica, el bajón de temperaturas sí que ha sido generalizado. «Desde el 24 de diciembre hasta el 10 de enero nos ha estado llegando a Asturias de forma casi continua aire muy frío de origen ártico», señala Gómez. De esta forma, Filomena pasa a formar parte de un selecto club de nevadas históricas en Asturias. El delegado de Aemet las enumera y algunas de ellas no son nada lejanas: las de primeros de febrero de 2018, la primera semana de febrero del 2015, marzo de 2005, febrero de 2004, febrero de 1996, enero de 1994, febrero y marzo de 1993, febrero de 1986, febrero de 1983, enero de 1981, febrero de 1979 y enero de 1978. Asimismo, cabe destacar las que hubo en 1947 y en 1954. Sin olvidar la que posiblemente haya sido la mayor de todas, la de 1888, más conocida como «la de los tres ochos».

Imagen aérea de la borrasca Filomena a su paso por la Península captada por el satétile Copernicus Sentinel 3
Imagen aérea de la borrasca Filomena a su paso por la Península captada por el satétile Copernicus Sentinel 3

La Nevadona de los tres ochos: 1888

Respecto a esta última, cuentan los escritos de la época que comenzaron a caer copos de nieve el 14 de febrero. Tras seis días nevando sin parar parecía que la meteorología amainaba. Nada más lejos de la realidad. Hubo fuertes heladas hasta el día 23, siendo el 24 cuando comenzaría un nuevo período de nevadas intensas en la región hasta comienzos del mes de marzo. Gracias al cambio de rumbo del viento, en la segunda semana comenzó un breve tiempo de deshielo. Cuando parecía que todo había pasado, al inicio de la segunda quincena de marzo, dio comienzo una nueva nevada, muy intensa en el interior y en las zonas de alta montaña, que no paró hasta el día 22.

Tras cerca de mes y medio de nevadas y heladas el resultado fue catastrófico. Además de que numerosos pueblos quedaron incomunicados y destrozados por el temporal, se contaron un total de 29 fallecidos. Además, la Nevadona del 188 dejó un rastro de decenas de heridos y se llevó por delante a 20.000 cabezas de ganado.

Otras nevadas importantes en Asturias: 1947 y 1954

La situación en el Principado en aquellos años también fue muy dificultosa. La hemeroteca de entonces recoge que en 1947 la región quedó incomunicada por el puerto de Pajares porque las vías del tren quedaron completamente tapadas. Además un gran número de poblaciones quedaron incomunicadas, aisladas y cubiertas por la nieve.

Una borrasca parecida a Filomena tuvo lugar en 1954, afectando a gran parte del territorio nacional y dejando grandes espesores de nieve en la zona sur del país. En lo que respecta a Asturias se habló de metros de acumulación en algunas localidades del oriente. Tras una semana teñida de blanco, Asturias volvió a la normalidad.

¿Ya ha pasado lo peor?

Filomena ha dejado unas nevadas tan importantes en el interior peninsular debido al fuerte contraste entre masas de aire. «Por un lado, una muy fría en superficie de origen artico y otra poco fría y muy húmeda de origen subtropical que ha llegado desde el suroeste y se ha subido sobre la masa de aire muy fría, descargando mucha precipitación que ha llegado en forma de nieve al suelo debido a la masa de aire muy fría junto a la superficie», explica Ángel Gómez sobre la borrasca de que ha azotado al país estas últimas semanas.

Ahora, la gran pregunta, ¿ya ha pasado lo peor? «La predicción meteorológica solo es fiable hasta unos cinco días de alcance, por lo que no podemos decir lo que pasará más allá de ese momento en cuanto a meteorología», apunta el delegado de Aemet.

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