Los valientes de la pandemia: tres empresas que han abierto en plena crisis

Marcos Gutiérrez ASTURIAS

ASTURIAS

Eduardo Alonso Soriano y María Luisa García Sáenz, responsables de Washcotas
Eduardo Alonso Soriano y María Luisa García Sáenz, responsables de Washcotas

A pesar del contexto actual son varios los ejemplos de proyectos empresariales y comercios locales que han decidido abrir sus puertas en Asturias en el año del coronavirus a golpe de valor, entusiasmo y trabajo

08 feb 2021 . Actualizado a las 09:49 h.

Una de las definiciones de empresa es la de una «acción o tarea que entraña esfuerzo y trabajo». Si esa acepción, más si cabe en un país como España, es acertadísima a la hora de referirse a los valientes que se deciden a crear su propio negocio en cualquier situación, en un contexto pandémico como el actual adquiere tintes casi quiméricos. Pese a los palos en la rueda que el coronavirus ha puesto a la sociedad en 2020 y este comienzo de 2021, son muchos los emprendedores y dueños de negocios que se han armado de valor para comenzar sus proyectos en medio de la tormenta.

Digitalización del pequeño comercio

Báramu Gestión es, precisamente, una empresa nacida en 2020 que ofrece soluciones integrales de comunicación y promoción a comercios, establecimientos hosteleros y turísticos. Lydia Is explica que «la empresa está especializada en la digitalización del pequeño comercio. Es una idea que venía rondando desde hace tiempo. Es decir, buscar la manera de reducir esos riesgos para el pequeño comercio, si bien con la pandemia el proceso se aceleró».

Lydia Is muestra la web de Báramu
Lydia Is muestra la web de Báramu

Se centra en el apoyo a «hostelería, turismo y comercio local», a través, por ejemplo, de los marketplace. Y es que Báramu Gestión desarrolla espacios de venta virtuales, a modo de centro comercial, donde las empresas se agrupan por localidad, zona o sector. «La novedad de la empresa es que acompañamos durante todo el proceso, desde el inicio y asesorando a los clientes», destaca Lydia Is. Operan en toda Asturias y se encargan desde de la «fotografía de producto a subir los artículos, dinamizar en redes sociales…».

Esta emprendedora, periodista y comunicadora considera que la COVID 19 ha cambiado para el comercio local, esperemos que por poco tiempo ya, «el hábito de las colas y lo físico». Esta ayuda para la presencia en la red supone, a su juicio, un «complemento» a esa presencia cercana tradicional. Un ejemplo tangible es MercaSiero, el marketplace de Siero y Lugones que ya se encuentra plenamente operativo.

«Los vecinos nos han recibido con mucho cariño»

Malcolm Sinclair y Beatriz Romero son los dueños de Steamretro, tienda de artesanía, artículos steampunk, góticos y metaleros, además de camisetas y complementos roqueros. Está ubicada en la calle Julián Cañedo de Oviedo. Se dedican «desde hace tiempo al trabajo artesano», explica Beatriz. Hasta que la pandemia le dio un vuelco a nuestras vidas vendían sus creaciones «en festivales, convenciones de comics y eventos grandes en Bélgica, Francia y Alemania». Con el parón de este tipo de eventos «no quedaba mucha más opción» que iniciar la venta física.

Malcolm Sinclair, de Steamretro
Malcolm Sinclair, de Steamretro

«En octubre abrimos la tienda, porque estábamos a la espera de ver si se mantenían los eventos», comenta. Recuerda que el inicio inmediato «estuvo complicado, porque fue justo abrir y, cuando empezaba a venir gente, llegar el cierre de noviembre». «Por suerte abrimos la tienda en Otero y todos los vecinos nos han recibido con mucho cariño. Sin ellos no es posible subsistir», celebra.

Beatriz Romero explica que cuentan, asimismo, con una presencia online, gracias a lo cual venden «sobre todo a EEUU».

«Nos hacía ilusión abrir en 2020»

Eduardo Alonso Soriano y María Luisa García Sáenz son los responsables de Washcotas, un negocio de lavado de mascotas situado en la calle Augusto Junquera de Oviedo. «Abrimos a finales de diciembre, pero íbamos a hacerlo a principios», apunta Eduardo. Explica que les hacía «ilusión decir que habíamos sido capaces de abrir en 2020», como una manera de sacarle la lengua a una pandemia que ya se ha reído bastante del pequeño comercio.

«Lo que nosotros pensamos es que había muchos perros por el barrio. Vimos que había una necesidad», comenta. El boca a oreja empezó a crearse repartiendo «tarjetas de visita por el barrio». Pese a lo complicado del contexto general han tenido «muy buena acogida».

Eduardo Alonso Soriano dice que el suyo es «un local un poco distinto a los autolavados tradicionales, muy acogedor y cómodo para la mascota. Tenemos máquina con sistema de agua caliente y champú, secador y acondicionador… el objetivo es que el perro y el dueño tengan una experiencia agradable».

También cuentan con una «máquina de vending en un 90% dedicada para perros. Tiene productos fabricados en España, muy naturales, para los que nuestros perros fueron los propios probadores».