«Un coche el doble de acelerado que ha frenado en menos tiempo»: así explica Salud las diferencias entre la segunda y la tercera ola

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

El Observatorio destaca que ahora se ha protegido mejor a la población más vulnerable

06 feb 2021 . Actualizado a las 20:40 h.

El Principado considera que Asturias ya ha alcanzado el pico de la tercera ola de la pandemia del coronavirus. Aunque los dirigentes sanitarios quieren mantener la tensión para evitar un repunte que podría ser fatídico, ahora los esfuerzos pasan por intentar mitigar el impacto de los contagios en la presión hospitalaria. «Febrero puede ser dramático», ha advertido el presidente Adrián Barbón, quien ha recordado que las hospitalizaciones se producen de media una semana después de la infección, otra semana después los casos más graves llegan a la UCI y tras otros siete se registran los fallecimientos. Mientras se supera esta fase, el Observatorio de la Salud ya se ha puesto a comparar el impacto de la segunda y la tercera ola en la comunidad autónoma. Y lo ha hecho con ejemplo muy visual: «Un coche el doble de acelerado que ha frenado en menos tiempo».

El Observatorio compara los casos diarios y la incidencia acumulada a siete días por cada 100.000 habitantes en la segunda y la tercera ola. «Se observa un similar pico de incidencia pero con mayor pendiente», explica antes de añadir que esto se aprecia en las gráficas con «un triángulo que deja debajo la misma altura pero con una base más pequeña», lo genera un «área menor debajo». Es decir «un menor cúmulo de casos». Como la explicación puede resultar demasiado técnica, lo visibiliza con una metáfora: «Es un coche el doble de acelerado que ha frenado en menos tiempo».

Salud realiza la misma comparativa en casos de personas con 65 años o más. En este segmento de población, «el gran hecho diferencial de la tercera ola es haber protegido de una forma más eficiente, mejor y con mayor antelación la transmisión secundaria a los más vulnerables, disminuyendo la tasa de ataque a los mismos». Además, detalla que dada la relación entre prevalencia en mayores y pacientes ingresados, esa diferencia entre las dos olas ha provocado que «la pendiente de crecimiento de hospitalizados sea menor».

Una vez comparados los dos escenarios, el Observatorio deja claro cuál es el objetivo para la desescalada: «conseguir que el descenso sí se parezca al de la 2ª ola (igual de acelerado)».

Análisis del último día

Respecto a los datos del último día, el Observatorio destaca que, en global, «siguen las buenas noticias en la transmisión: séptimo día consecutivo en el que baja la tendencia de la incidencia a siete días por cada 100.000 habitantes y primer día desde el 23 de enero en el que tenemos a la vez una incidencia a siete días menor de 300 y menor de 240 en mayores de 65 años».

A pesar de ello, Salud también destaca que «seguimos con niveles muy altos de incidencia a pesar de la tendencia descendente, con una altísima presión en los hospitales, y son estos los momentos más importantes en los que ser cautos y cumplir medidas».