Llegó la hora de la paz. Otea, la patronal hostelera, se ha reincorporado hoy a la Mesa de Turismo de la FADE más de un año después de que la abandonase a raíz de que el presidente del sector hostelero, José Luis Álvarez Almeida, se viese apartado de la vicepresidencia de la patronal asturiana. Tras el choque de trenes, Feito y Almeida alcanzan un acuerdo de paz interna tras varias discrepancias públicas que hicieron patente la tensión interna entre las dos instituciones.
El comité ejecutivo de Otea acordó el pasado 31 de marzo reincorporarse de nuevo a los órganos de la FADE como miembro activo a la Mesa de Turismo, propuesta que ha sido aprobada hoy por la patronal.
Su regreso «viene a reforzar la tan necesaria unidad empresarial», en torno a la Mesa de Turismo, para un sector que, debido a las restricciones ocasionadas por la pandemia, «está sufriendo un impacto muy severo en sus negocios», ha señalado la organización empresarial en un comunicado..
Otea, que cuenta con más de 2.000 socios y 3.500 actividades turísticas, forma parte de las patronales nacionales de restauración (Hostelería de España) y Alojamiento (Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos) con cargos en ambas directivas; y, a través de ARCA y la Asociación de Campings de las asociaciones nacionales de ambos subsectores: Asetur, Asociación Española de Turismo Rural y la Federación de Campings de España.
Aunque los desencuentros venían de lejos, estos alcanzaron su punto álgido a comienzos de 2020, cuando Feito decidió prescindir en su consejo ejecutivo del presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo (Carlos Paniceres) y del de la patronal de Turismo Otea (José Luis Álvarez Almeida). Fueron dos de las personas que impulsaron su candidatura a la presidencia de los empresarios, de ahí que el movimiento evidenciara la división que reina la asociación.